<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473</id><updated>2011-12-31T19:45:37.438+01:00</updated><category term='Nuevos santuarios'/><category term='Crónica portuguesa'/><category term='Hoces de Cuenca'/><category term='Cuaderno napolitano'/><category term='Cuaderno del Este'/><category term='Memorias'/><category term='Paisaje con figuras'/><category term='La coronela'/><category term='Crónicas béticas'/><category term='Crónica asturiana'/><category term='Crónicas civitatenses'/><category term='Cuaderno romano'/><category term='Crónica del olivar'/><category term='Estudios'/><category term='Relato de un legionario'/><category term='Historias de Villavieja de la Roca'/><category term='Por la Ribera Sacra'/><category term='Por la Raya'/><category term='El viaje del magistral'/><category term='Crónicas galas'/><category term='Crónica de Barataria'/><title type='text'>La Crónica de Benavente</title><subtitle type='html'>vallesbenavente@terra.es</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>161</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6824228261257215428</id><published>2010-10-06T19:09:00.007+02:00</published><updated>2010-10-06T19:42:21.200+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica asturiana'/><title type='text'>Crónica asturiana</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;PEÑATU Y LA MEMORIA RECOBRADA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito*&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TKyyapJGumI/AAAAAAAAOhk/M1uM7exJvOU/s1600/Pe%C3%B1atu-1.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5524987013667142242" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TKyyapJGumI/AAAAAAAAOhk/M1uM7exJvOU/s320/Pe%C3%B1atu-1.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La memoria se pierde en el corazón asturiano. Han venido los viajeros hasta las Puertas de Vidiago buscando el paso a una dimensión escondida, donde anida el recuerdo del viejo profesor.&lt;br /&gt;Al pie de la carretera de Santander les sale al paso la ansiada indicación y, poco después, un moderno contenedor, de hormigón visto, que pretende mostrar a las gentes de hoy el modo de vivir de los que habitaron estos parajes hace cuatro mil años.&lt;br /&gt;El tiempo apremia y los visitantes toman el camino que les conduce a la idolatrada peña. La subida a pie, por una senda empinada y húmeda, se hace interminable, sobre todo en el último tramo, quebrado y resbaladizo. A lo largo de la ruta, varios mojones señalan la distancia en metros, pero no en altura.&lt;br /&gt;La imponente roca domina dos valles y cobija los grabados y pinturas prehistóricas, eso sí, cristianizadas sabe Dios cuándo. En torno al peñasco, norte y sur se dan la mano; el primero se abre a la llanura inquieta del Cantábrico, mientras que el segundo permanece escoltado por las altas cumbres. El mar y la montaña han arropado durante milenios la memoria perdida de quienes hollaron los bosques del litoral, mucho antes que llegaran los trasgos y las chanas, los astures y don Pelayo.&lt;br /&gt;Pero la memoria no es sino una ensoñación. Los viajeros lo comprueban cuando el guía afirma desconocer la figura del profesor Jordá, insigne estudioso del arte prehistórico asturiano, al que aquellos recuerdan con honda gratitud. Mejor sitio imposible para evocar al maestro y, por eso, los viajeros refieren al guía el cariñoso comentario que Gómez-Tabanera hacía de don Francisco: “&lt;em&gt;Paco es un arqueólogo tan serio, que al ídolo de Peña Tú, lo trata de Peña Usté&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Tratamientos aparte, los recuerdos retroceden más de cinco lustros y, de pronto, vienen a la memoria las imágenes de Navia y Luarca, de Coaña y Mohías, del viaje desde Salamanca con don Paco y doña Carmen y la entrada en Asturias por el puerto de Leitariegos, antes de llegar a la Pola de Allende para hurgar las entrañas del castro de San Chuis y dominar el mar de nubes desde el prominente cerro.&lt;br /&gt;Hoy Asturias muestra su pasado prehistórico a los turistas, en las cuevas de El Buxu y Tito Bustillo, en el dolmen bajo la ermita de Cangas de Onís y también en esta desnuda Peña de Vidiago. Bloques pétreos, modelados por la mano humana, que compiten con los menhires naturales que emergen en la playa de Toró y con los “cubos de la memoria” del muelle de Llanes.&lt;br /&gt;Estos, los de Ibarrola, son la memoria fragmentada, como las piezas de un puzzle difícil de encajar. Acaso habría que pedir a los artistas que diseñaran, si fueran capaces de concentrar los recuerdos, un nuevo y gran contenedor, que guardara los pasos perdidos y reencontrados en la larga cadena de la Historia. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TKyymEBQfnI/AAAAAAAAOhs/wBEMAF-ze0U/s1600/Llanes-1.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 239px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5524987209860546162" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TKyymEBQfnI/AAAAAAAAOhs/wBEMAF-ze0U/s320/Llanes-1.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero los hombres, ya se sabe, fracasan en la construcción de arcas. La de Noé sólo fue una solución coyuntural que, concluido el diluvio, quedó varada en la cumbre de un monte desconocido; otra, la de la Alianza, fue saqueada en nombre de la civilización romana. Poco sirvió que quedara su imagen grabada en los muros del arco de Tito, pues el templo de Salomón fue destruido, dando así principio a una nueva diáspora de las gentes de Judea.&lt;br /&gt;Los asturianos saben también mucho de hacer las maletas, cruzar el charco y volver a la patria, enriquecidos los pocos y mojados los más. La memoria de aquella gesta permanece en Llanes en las casas de indianos; pero también aquí, los recuerdos se resquebrajan y algunos inmuebles apenas soportan el paso del tiempo y del olvido. El esplendor y la decadencia se tornan en esta villa del oriente asturiano, que ha visto ahora en el turismo una de las panaceas a su nueva prosperidad.&lt;br /&gt;Recobrar la memoria, ese es el reto. Enlazar pasado y presente con el tiempo por venir. Como en las pirámides, desde lo alto del Peñatu, cuarenta siglos nos contemplan. &lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Sábado, 8 de agosto de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Peñatu (Vidiago);Cubos de la memoria (Llanes).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6824228261257215428?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6824228261257215428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6824228261257215428&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6824228261257215428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6824228261257215428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2010/10/cronica-asturiana.html' title='Crónica asturiana'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TKyyapJGumI/AAAAAAAAOhk/M1uM7exJvOU/s72-c/Pe%C3%B1atu-1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6276001480495772498</id><published>2010-06-25T12:43:00.004+02:00</published><updated>2010-06-25T12:49:53.984+02:00</updated><title type='text'>En la muerte de Saramago</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;BRAZOS Y LIBROS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;a href="http://www.laopiniondezamora.es/opinion/2010/06/25/brazos-libros-muerte-saramago/445671.html"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;La Opinión de Zamora&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486661095793511138" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TCSJMnG6SuI/AAAAAAAAONs/5iRYTvzCGPo/s320/Saramago-libros.jpg" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si hay un miembro del cuerpo humano que ha sido decisivo en la historia de Humanidad, ese ha sido el brazo. Desde que los homínidos se liberaron del caminar a cuatro patas y comenzaron a utilizar las extremidades anteriores para algo más que para llevarse el alimento a la boca, el brazo no ha parado de evolucionar. Lo ha hecho en el manejo de artefactos, en la construcción de edificios, en la ejecución de primorosas obras de arte.&lt;br /&gt;Respecto al manejo de objetos, pacíficos unos y bélicos otros, el brazo ha sostenido cayados de pastor, azadas de labriegos, bordones de caminante, punzones, estilos, cálamos y plumas para escribir, banderas, pendones y estandartes para levantar, espadas y armas de todo tipo para pelear... El hombre ha blandido la espada como una prolongación del brazo, un más allá armado y afilado con el que golpear o herir al enemigo.&lt;br /&gt;El brazo se levanta, armado o no, como amenaza; también como saludo, generalmente militar o paramilitar. Enfundado en un guante, alzando el puño y bajando la cabeza fue un acto reivindicativo de los atletas negros estadounidenses en los juegos olímpicos de México en 1968, que protestaron así contra la tensión racial que se vivía en su país.&lt;br /&gt;Lo que habíamos visto pocas veces es esgrimir un libro en alto. Fuera de las celebraciones litúrgicas, donde el oficiante rinde culto al libro sagrado, resulta nuevo que la gente en la calle levante los libros de un escritor para decirle adiós.&lt;br /&gt;Pero lo que se vivió el pasado fin de semana en Lisboa fue algo más que un homenaje de despedida a José Saramago. Las personas que alzaron sus obras por encima de sus cabezas estaban reconociendo no solo la figura del escritor alentejano; en ese gesto, reafirmaban también el valor de la literatura de un Premio Nobel que hizo del compromiso una actitud ante la vida. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TCSJXNgiQhI/AAAAAAAAON0/HOr17W5CRZU/s1600/jose-saramago.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 230px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486661277900227090" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TCSJXNgiQhI/AAAAAAAAON0/HOr17W5CRZU/s320/jose-saramago.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Saramago retornó a Lisboa para dirimir su incruenta y última batalla. Como en «El memorial del Convento», lo hizo en una particular «Passarola», llegada a la isla canaria desde el occidente peninsular para devolver los restos del escritor a la patria portuguesa. Saramago &lt;em&gt;cercó Lisboa&lt;/em&gt; con Baltasar Sietesoles, Blimunda, el padre Bartolomé Lourenço de Gusmão, Maximiliano de Austria, Caín, Pedro Orce, Joaquim Sassa, José Anaico, Joana Carda y María Guavaira, acompañados de &lt;em&gt;todos los nombres&lt;/em&gt; de sus personajes, lúcidos y ciegos, cuerdos y locos. Hasta el mismo Jesucristo acudió desde su propio &lt;em&gt;Evangeli&lt;/em&gt;o por más que el «Osservatore» romano intentara impedírselo.&lt;br /&gt;Cerró los ojos Saramago en Lanzarote y un fuego purificador avivó los dormidos volcanes. Fue entonces, en ese último suspiro, cuando &lt;em&gt;la balsa de piedra&lt;/em&gt; se varó. Tembló la raíz peninsular; se resquebrajó la utopía de la patria ibérica, mientras desde las Azores, el presidente de la República disfrutaba de una situación anticiclónica.&lt;br /&gt;Saramago, con la «Passarola», levantó el vuelo y se fue a juntar con Camões, Eça de Queirós y Fernando Pessoa. No sé si en el parnaso lusitano los escritores jugarán al mus, pero, como en &lt;em&gt;Os Lusiadas&lt;/em&gt;, allí estará Saramago, con «&lt;em&gt;os bravos portugueses incitando&lt;/em&gt;». &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6276001480495772498?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6276001480495772498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6276001480495772498&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6276001480495772498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6276001480495772498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2010/06/en-la-muerte-de-saramago.html' title='En la muerte de Saramago'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TCSJMnG6SuI/AAAAAAAAONs/5iRYTvzCGPo/s72-c/Saramago-libros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-1802783037279816587</id><published>2010-06-21T20:15:00.012+02:00</published><updated>2010-06-22T00:43:51.554+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica del olivar'/><title type='text'>Crónica del olivar (3)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL RÍO NIÑO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TB-vOk9TeRI/AAAAAAAAOMc/K0VoMxOyvs4/s1600/Guadalquivir,+nacimiento.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5485295536134387986" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TB-vOk9TeRI/AAAAAAAAOMc/K0VoMxOyvs4/s320/Guadalquivir,+nacimiento.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuenta una leyenda que el Puente de las Herrerías fue levantado en una sola noche. Tamaña empresa sólo está al alcance de los dioses o de los todopoderosos monarcas que en el mundo han sido. Será por eso que los caballeros de la católica reina Isabel pudieron coronar tal fazaña en el camino hacia Baza, para arrebatar la ciudad al moro nazarí. El río bajaba crecido y no había modo de vadearlo. Así que el viaducto batió todos los records de la diligencia de una obra pública. De esto no hablan las crónicas ni los cronistas, pero sí el vulgo, que es más dado a la fantasía y a las portentosas gestas. La antítesis de este puente de Quesada es El Escorial, paradigma de la tardanza de una construcción.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el Puente de las Herrerías se termina el asfalto y comienza un sendero apto, sí, para vehículos, que remonta el curso del encajado aprendiz de río. Después de ocho kilómetros de aventura, con la tensión impuesta por el precipicio entre la senda y el agua, los viajeros bajan del automóvil y realizan a pie los poco más de trescientos metros hasta encontrarse con un arroyuelo cristalino que, como la serrana de la Vera, salta de peña en peña.&lt;br /&gt;En la Sierra de Cazorla el río Grande (&lt;em&gt;Wad-al-Kívir&lt;/em&gt;) es todavía un río Chico. Como Boabdil, tendrá que crecer para recibir los tributos de otros arroyos y, finalmente, perder su reino en el océano. Es el sino de la realeza y también de los ríos que van a dar a la mar. El señorío del rey granadino se perdió un 2 de enero en la Alhambra y el del Guadalquivir se perderá en la mar inmensa de Sanlúcar. Al océano van &lt;em&gt;los ríos caudales, los medianos y más chicos&lt;/em&gt;, que todos los allegados se diluyen en la gran llanura acuática de poniente.&lt;br /&gt;Pero para eso falta todavía mucho trecho por recorrer. El &lt;em&gt;Betis&lt;/em&gt;, bravío y cantarín, crece aquí como un niño entre algodones, arrullado por el viento, mecido por el aire de los pinos y escoltado por cañones y desfiladeros.&lt;br /&gt;Algún día, no obstante, tendrá que crecer. Lo hará, cuando salga del olivar pare hacerse grande entre naranjos, y lanzarse a la conquista de la Bética, buscando el &lt;a href="http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/04/cronicas-beticas-y-3.html"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;puente y aparte de Triana&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. De momento, aquí y ahora, la lunita plateada y la mar océana quedan todavía muy lejos, que estamos en serrano paisaje.&lt;br /&gt;La fortaleza y el vigor de la juventud los irá alcanzando entre vueltas y meandros, entre olivares, viñedos y campos de cereal, hasta llegar a la &lt;em&gt;Itálica famosa&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En lo alto de la villa de Cazorla, una gran piedra amenaza con desmoronarse y llevarse rodando el blanco caserío que a sus pies se extiende confiado. Los cazorlanos duermen tranquilos, seguros de tan remota posibilidad, bajo la protecc&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TB-vUZYu19I/AAAAAAAAOMk/Ywmr-3TKmPk/s1600/Cazorla-Yedra.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 239px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5485295636107417554" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TB-vUZYu19I/AAAAAAAAOMk/Ywmr-3TKmPk/s320/Cazorla-Yedra.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;ión de la Virgen de la Cabeza, cuyo santuario se interpone entre el pueblo y la gran roca.&lt;br /&gt;Si la imagen mariana defiende la ciudad de los potenciales peligros de la montaña, el castillo de Yedra vigila los caminos y el curso encabritado del Cazorla, que baja encorsetado buscando el río Grande. Los viajeros han decidido visitarlo. La subida hasta la fortaleza la harán a pie, que son cerca de las 12 del mediodía y hay que desentumecer las piernas. Cuando retornen de la atalaya será la hora del almuerzo.&lt;br /&gt;En la serrana población algunas casas de comidas han agotado la pasada semana de Pasión las reservas de agua embotellada y, por eso, los posaderos no dudan en acudir a una fuente próxima, que data de los tiempos del tercero de los reyes Felipes, para llenar la jarra y ofrecerla a sus clientes. Piensan los viajeros que el agua debe bajar pura y cristalina desde la sierra, pero se equivocan; cristalina, sí, pero un ligero sabor a cloro les indica que el ayuntamiento debe haber contribuido a la pérdida de su virginal pureza; mejor así, más vale prevenir. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Nacimiento del Guadalquivir. Castillo de Yedra y Cazorla.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-1802783037279816587?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/1802783037279816587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=1802783037279816587&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1802783037279816587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1802783037279816587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2010/06/cronica-del-olivar-3.html' title='Crónica del olivar (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/TB-vOk9TeRI/AAAAAAAAOMc/K0VoMxOyvs4/s72-c/Guadalquivir,+nacimiento.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-2876539730860786532</id><published>2010-06-10T00:48:00.004+02:00</published><updated>2010-06-10T08:45:02.858+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica del olivar'/><title type='text'>Crónica del olivar (2)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;OLVIDO EPISCOPAL&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WVk-dWKwI/AAAAAAAAOAA/MOZBFBTrQCY/s1600/Caballo+en+Baeza.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 239px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473445384612621058" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WVk-dWKwI/AAAAAAAAOAA/MOZBFBTrQCY/s320/Caballo+en+Baeza.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si la poesía se quebró en Úbeda, por los alegres campos de Baeza los antiguos leones ibéricos humillan su fiereza ante las aguas de la fuente de la plaza del Pópulo, amansados por Imilce, la esposa de aquel general cartaginés que trajo en jaque a los romanos. Otros leones, más modernos, se han subido a los muros del palacio de los Salcedo en la calle de San Pablo y custodian las armas del linaje con la mirada puesta en los curiosos transeúntes.&lt;br /&gt;Pero, para mirar, el mediodía. Baeza es un balcón abierto al valle del Guadalquivir, que se precipita desde Cazorla escoltado por el frente escénico de las nevadas cumbres de la Sierra de Mágina. El río no se ve, oculto por los cerros y el ejército de olivos.&lt;br /&gt;Lo que, sin embargo, sí se ve, en la antigua ciudad moruna, es el esplendor de un enjambre de edificios civiles y eclesiásticos que pugnan entre sí por hacerse un hueco en la memoria de los visitantes. Y es aquí donde éstos podrán evocar la segoviana Casa de los Picos en el palacio de Jabalquinto y la basílica de Idanha-a-Velha, en las altas naves de la iglesia de la Santa Cruz.&lt;br /&gt;Con todo, la torre de la catedral señorea buena parte de la ciudad. En torno a la seo, unos intrincados recovecos, con elevados pasadizos, sugieren los suspiros de un puente veneciano. Pero aquí el agua no inunda el caserío, sino que, encauzada, alimenta las fuentes; como la que el concejo mandó levantar en la plaza de Santa María, a modo de arco triunfal romano. Del orgullo y prosperidad de la ciudad habla también el antiguo palacio de Justicia, reconvertido en la centuria decimonónica en morada del Consistorio, sujeta ahora a un proceso de renovación.&lt;br /&gt;Rodeada por aceituneros altivos, Baeza huele a almazara y también a olvido episcopal. Y es que por mucho que un tercio de los canónigos jienenses pertenezcan a la antigua diócesis baezana, a la postre la curia emigró, absorbida o fagocitada por urbes más prósperas e influyentes. Lo mismo ocurrió en Coria. Aún así, el esplendor de la catedral resiste, gracias al genio de Vandelvira y, también, a los visitantes que se acercan a la ciudad tras el universal reclamo.&lt;br /&gt;Recuerdan los viajeros que los ecos de Baeza llegan a las lejanas tierras del norte peninsular, en forma de pendón. La Colegiata leonesa guarda orgullosa un estandarte con la efigie ecuestre de San Isidoro, de lo que fue la primera conquista de la ciudad andaluza en tiempos de Alfonso, el Emperador. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WV1cUw6PI/AAAAAAAAOAI/vZ5J2eaFdmA/s1600/Leones+Baeza.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 239px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473445667507595506" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WV1cUw6PI/AAAAAAAAOAI/vZ5J2eaFdmA/s320/Leones+Baeza.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Otra figura más belicosa es la de Santiago, desjarretando a la morisma, que entonces no se hablaba de alianza de las civilizaciones. En casullas, capillas y fachadas campean los iconos del Hijo del Trueno trocado en un nuevo Constantino, venciendo en Clavijo y en lo que se terciara.&lt;br /&gt;Aquello, parece, es historia y las gentes de hogaño prefieren cambiar la espada por el bordón y hacer el camino del norte en lugar de conquistar el sur. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El sur y el norte se dan la mano en estas ciudades de La Loma. De Soria llegó don Antonio a Baeza y de aquí marchó a Segovia: fluir de norte a sur y de sur a norte; lo mismo que el camino del poeta de Fontiveros. Ambos, Machado y San Juan de la Cruz, pasaron &lt;em&gt;mil gracias derramando&lt;/em&gt; por estos bosques de olivos y espesuras. Y ahora, los viajeros, &lt;em&gt;yéndolos mirando&lt;/em&gt;, se llevan en su retina la hermosura de sus vestidos renacientes. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Caballo en la plaza de Santa María; leones en la fachada de un palacio en Baeza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-2876539730860786532?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/2876539730860786532/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=2876539730860786532&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2876539730860786532'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2876539730860786532'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2010/06/cronica-del-olivar-2.html' title='Crónica del olivar (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WVk-dWKwI/AAAAAAAAOAA/MOZBFBTrQCY/s72-c/Caballo+en+Baeza.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-1009442903508787956</id><published>2010-05-20T21:46:00.004+02:00</published><updated>2010-05-24T01:38:56.953+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica del olivar'/><title type='text'>Crónica del olivar (1)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;SINAGOGA DEL AGUA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WUL2IuFbI/AAAAAAAAN_w/acN5S2RYs3E/s1600/Sinagoga-agua1.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473443853370267058" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WUL2IuFbI/AAAAAAAAN_w/acN5S2RYs3E/s320/Sinagoga-agua1.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es lunes de Pascua y el Cántico Espiritual se ve truncado en Úbeda por truenos provocados por el vuelo rasante de invisibles aviones. De buena gana, el espíritu de Francisco de los Cobos se levantaría por un momento de su panteón familiar en El Salvador y mandaría a estos pajarracos a graznar más allá de los cerros.&lt;br /&gt;Pero la quietud y el silencio ha mucho que abandonaron la ciudad, sobre todo desde que las unidas naciones decidieron otorgarle el galardón universal.&lt;br /&gt;Parece que Úbeda logró lo que quiso, pero que hace poco por mantenerlo. Las calles de la ciudad están sucias, mientras que las venerables y renacientes fábricas parecen sucumbir lentamente por las amenazantes manchas de humedad que, como una plaga, se extienden por San Pedro, San Pablo, Santo Domingo y otros edificios, incluida la muralla.&lt;br /&gt;En las cercanías de una céntrica plaza, la policía local ha acordonado un edificio que amenaza con desplomarse. A primera hora de la tarde un gato encaramado en la cornisa del tejado observa el edificio contrapuesto, como si quisiera saltar y escapar así del peligro aletargado; allí sigue todavía esperando el crepúsculo, cuando los viajeros vuelven sobre sus vespertinos pasos.&lt;br /&gt;En Úbeda los viajeros se topan con siete brocales y siete pozos y un candelabro de siete brazos. Sólo falta la torah en aquel espacio otrora salpicado de rezos y de salmos. Los pozos, unos secos y otros con agua, continúan estando allí después de varios siglos; como espíritus vivos, su contenido cambia según fluyan las subterráneas corrientes dependiendo de las estaciones. Unas escalerillas, que acceden a un baño ritual, nos devuelven los espacios ignotos de la Sefarad soñada.&lt;br /&gt;Así cambia también el tiempo, recuperando lo que se perdió en el olvido. La memoria se recobra a golpe de espuertas y desescombro. Ahora &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WUUItX-sI/AAAAAAAAN_4/r-z-7nEm9dE/s1600/Valdelvira-Ubeda.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 239px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473443995794799298" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WUUItX-sI/AAAAAAAAN_4/r-z-7nEm9dE/s320/Valdelvira-Ubeda.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;emerge de nuevo con el reclamo de “Sinagoga del agua”, extraída de las entrañas de la Úbeda sepulta.&lt;br /&gt;Pero si el tiempo cambia, también lo hacen los artilugios para medirlo. En las antiguas Casas Consistoriales, un reloj de sol fechado en 1604 señala las once de la mañana. Aunque el moderno horario europeo haya establecido oficialmente dos horas más, el sol no cambia ni se detiene; porque una cosa es la hora solar y otra muy distinta la humana aspiración al ahorro energético. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Fuente en la "Sinagoga del Agua" y monumento al arquitecto Andrés de Valdelvira.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-1009442903508787956?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/1009442903508787956/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=1009442903508787956&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1009442903508787956'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1009442903508787956'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2010/05/cronica-jienense-1.html' title='Crónica del olivar (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/S_WUL2IuFbI/AAAAAAAAN_w/acN5S2RYs3E/s72-c/Sinagoga-agua1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-3617904508539428160</id><published>2009-12-01T17:14:00.006+01:00</published><updated>2009-12-08T19:48:00.020+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas civitatenses'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Estudios'/><title type='text'>La estela de Robleda</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;UNA ESTELA DE LA EDAD DEL BRONCE EN ROBLEDA (SALAMANCA)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;José Ignacio Martín Benito *&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Introducción&lt;/strong&gt; &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxMhPb9BwrI/AAAAAAAACpM/tIq0SGBos2s/s1600/Robleda-Estelaguerrero-1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409704126487577266" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxMhPb9BwrI/AAAAAAAACpM/tIq0SGBos2s/s400/Robleda-Estelaguerrero-1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El hallazgo de una estela decorada de la Edad del Bronce al norte del Sistema Central, concretamente en Robleda (Salamanca), perteneciente al grupo de las llamadas “estelas extremeñas”, debe hacernos replantear el ámbito geográfico de este tipo de representaciones.&lt;br /&gt;En efecto, si el área geográfica de las mismas se situaba al sur del Sistema Central, a partir del hallazgo del Rebollar, que viene a sumarse a los de Baraçal y Foios, en Sabugal (Beira Alta) &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;, al norte de la cordillera, habrá que reconsiderar el área de extensión.&lt;br /&gt;Hasta la aparición de la estela robledana, otro de los hallazgos más septentrionales del área las estelas extremeñas era el de &lt;a href="http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/0514-7336/article/viewFile/1935/1991"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;San Martín de Trevejo&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;(Cáceres)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;, situado en las faldas meridionales de la Sierra de Gata.&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOmgPnDrgI/AAAAAAAACpk/X-mXAlscqIY/s1600/BaraÃ§al.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409850650278473218" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 54px; CURSOR: hand; HEIGHT: 100px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOmgPnDrgI/AAAAAAAACpk/X-mXAlscqIY/s400/Bara%C3%A7al.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOmJLxfJQI/AAAAAAAACpU/6-PbdkHoNEg/s1600/BaraÃ§al.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOmR23ihEI/AAAAAAAACpc/LbaCANRiYcw/s1600/Foios.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409850403118548034" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 85px; CURSOR: hand; HEIGHT: 107px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOmR23ihEI/AAAAAAAACpc/LbaCANRiYcw/s400/Foios.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las estelas decoradas del occidente peninsular&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Con el nombre de estelas decoradas o estelas extremeñas conocemos un tipo de representaciones que llevan una serie de grabados, donde, por lo general, el elemento común es siempre un escudo redondo, a veces con escotadura. A esta pieza suelen acompañarle representaciones de armas, sobre todo espadas y lanzas. Las hay, también, que llevan una representación antropomórfica, como los ejemplares de Solana de las Cabañas (Cáceres), Cabeza de Buey, Magacela o Fuente de Cantos (Badajoz)&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;[3]&lt;/a&gt;. En otras estelas son también comunes las representaciones de carros con dos ruedas (Fuente e Cantos) y con cuatro (Solana de las Cabañas y Cabeza de Buey, entre otras).&lt;br /&gt;Los hallazgos de estas piezas han revelado hasta el momento, que el área de dispersión se extiende por la alta Extremadura -cuenca del Tajo- por la cuenca del Guadiana y por el valle del Guadalquivir&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;[4]&lt;/a&gt;; en concreto, por las provincias de Cáceres, Badajoz, Ciudad Real, Córdoba, Sevilla y este de Portugal (Sierra de la Estrella y el Algarve), El carácter funerario de estas piezas parece evidente y, como estelas sepulcrales pondrían de relieve el carácter guerrero o militar de los individuos a los cuales estarían dedicadas. El profesor M. Almagro señaló que habrían sido fabricadas en honor de aquellos personales importantes, reyes o caudillos de un pueblo guerrero, jerárquico y aristocráticamente organizado&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;[5]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;La forma de las estelas es indicativa de la posición que pudo tener en relación con la tumba del difunto: las alargadas en la base indican que pudieran haber estado destinadas a estar clavadas en el suelo, señalizando quizá un túmulo, probablemente de incineración, si bien las hay casi rectangulares, no preparadas en su parte inferior para ser hincadas en tierra; en este caso, la propia losa representaría al guerrero con sus armas y la función de estas losas casi rectangulares irían depositadas sobre enterramientos de inhumación en cistas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No obstante, se han esgrimido también otras teorías, como la que, sin negarle un posible significado funerario-conmemorativo, sostiene que se trata de hitos de referencia, visibles en el paisaje y que marcarían el paso en las vías ganaderas o rutas comerciales&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8418545031224108325&amp;amp;postID=4652038999548800267#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La cronología de estas estelas funerarias se situaría con posterioridad al 800 a. C., es decir, desde el Bronce Final, perdurando hasta el 600 a. C., e, incluso, hasta el siglo IV a. C. esto es, hasta la cultura de los castros de la Edad del Hierro&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;[7]&lt;/a&gt;.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOn3_PecbI/AAAAAAAACp0/ANKM3FqqIAg/s1600/Solana-CabaÃ±as-2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409852157713084850" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 206px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOn3_PecbI/AAAAAAAACp0/ANKM3FqqIAg/s320/Solana-Caba%C3%B1as-2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOmrcZJroI/AAAAAAAACps/uEtToF5M9Zc/s1600/-san-martin-de-trevejo-a-estela.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOn3_PecbI/AAAAAAAACp0/ANKM3FqqIAg/s1600/Solana-CabaÃ±as-2.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOmrcZJroI/AAAAAAAACps/uEtToF5M9Zc/s1600/-san-martin-de-trevejo-a-estela.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409850842688368258" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 174px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxOmrcZJroI/AAAAAAAACps/uEtToF5M9Zc/s320/-san-martin-de-trevejo-a-estela.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;Estelas de San Martín de Trevejo y Solana de las Cabañas (Cáceres).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;La estela de Robleda&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La pieza fue localizada por un vecino de Robleda, Juan Sánchez Calvo, en el pago conocido como “La choza del fraile”, en el “Pinar de Descargarmaría”, término municipal de Robleda, localidad de la que dista unos 8 km. Las coordenadas del hallazgo conforme al SIGPAC Visor son: UTM-X: 707955.07 Y: 4469255.69, GEO Lat: 40º 20·50.14 N Long: 6º 33 ·5.62 W. Según informa su descubridor, la estela se encontraba tumbada en el suelo, en dirección este-oeste, a unos 100 metros de un regato al lado de un camino, convertido ahora en pista forestal. Al parecer, habría sido movida por las máquinas al reparar la vía.&lt;br /&gt;El pinar está alterado pues se repobló con pino resinero en el siglo XX. El soporte en la que está fabricada es de pizarra. Sus dimensiones son: 150 cm. de largo, 49 cm. de ancho y 18 cm. de grosor.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se trata de una estela decorada de la Edad del Bronce Final, de las llamadas del grupo del Sudoeste o "estelas extremeñas". Ya se ha indicado que se sitúan en Extremadura, llegan a Portugal y se extienden también por Andalucía occidental.&lt;br /&gt;La decoración se centra, como es costumbre, en una sola cara. El dibujo se ha realizado mediante grabado en surco, fuerte e intenso. La distribución de los objetos es la siguiente: el escudo ocupa el lugar central; bajo este se dispone la espada. En la parte superior se ha representado un objeto con tendencia ligeramente ovalada con mango–presumiblemente un espejo- y bajo él y encima del escudo, una lanza.&lt;br /&gt;El escudo presenta tres círculos concéntricos, con clavos entre las bandas y una escotadura en "V"; los clavos van dispuestos en grupos de tres. En el centro se ha representado la abrazadera horizontal. El tipo de escudo es similar al de la estela cacereña de Brozas.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxRcH6i5PoI/AAAAAAAACp8/bqRIRJ6C0fU/s1600/Brozas_-_estela.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410050343423262338" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 209px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxRcH6i5PoI/AAAAAAAACp8/bqRIRJ6C0fU/s320/Brozas_-_estela.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Estela de Brozas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se ha señalado que este tipo de escudo pudiera proceder del Mediterráneo oriental y, en concreto, en los hallados en Creta, Chipre, Samos y Tirinto, por su vinculación tanto con las formas como con la escotadura en “V”. En esta circunstancia ha llevado a suponer que estas estelas funerarias sean el resultado de la influencia del mundo geométrico y orientalizante que se extiende por la península Ibérica a partir de los últimos tiempos del Bronce Final; si bien hay quienes han señalado una influencia atlántica, concretamente irlandesa en lo referente a los escudos&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;[8]&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;La espada es de las de hoja ancha y no muy puntiaguda, como suele ser habitual en el grupo de las estelas de la Sierra de Gata y Montánchez.&lt;br /&gt;Así pues, los motivos decorativos formarían parte de la panoplia o conjunto de armas del difunto: escudo, espada, lanza y espejo. Se trataría, por tanto, de la estela que marcaría la tumba de un personaje de cierto rango militar. El espejo tiene un significado funerario, puesto está de manifiesto en varias culturas mediterráneas en las que forma parte del ajuar como símbolo de la muerte. Su cronología sería posterior al 800 a.C. y perduraría hasta el 600. a.C. Desde el punto de vista espacial, el paralelo más próximo a esta de Robleda es la estela procedente de San Martín de Trevejo.&lt;br /&gt;Celestino Pérez, en su estudio sobre las estelas extremeñas&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;[9]&lt;/a&gt;, agrupa una serie de ellas dentro de la Zona de la Sierra de Gata, que estaría caracterizada por estelas básicas, esto es aquellas que muestran tan sólo los tres elementos: el escudo, la espada y la lanza, precisando que sólo en la de San Martín de Trevejo, aparece un espejo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Las estelas de guerrero situadas al norte del Sistema Central&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La pieza de Robleda, junto con las de Baraçal y Foios –ambas en el concejo portugués de Sabugal- son por ahora las estelas “extremeñas” localizadas al norte del Sistema Central.&lt;br /&gt;Como la de San Martín de Trevejo, en la vertiente sur de la Sierra de Gata, la de Robleda presenta cuatro elementos: escudo, lanza, espada y espejo.&lt;br /&gt;Comparte la pieza del Rebollar con las portuguesas el lugar central del escudo y la disposición de la espada en la parte baja; difiere, no obstante, de la de Baraçal, no sólo porque esta está realizada en relieve, en lugar de grabada, sino también por el tipo de espada, pistiliforme en el caso de la estela portuguesa, mientras que en la de Robleda la hoja es más ancha y más corta. El ejemplar de Robleda se asemeja más al localizado en Fóios.&lt;br /&gt;También, como en San Martín de Trevejo y otras estelas del grupo de la Sierra de Gata, en la de Robleda el escudo ocupa el centro de la composición y se convierte, así en el elemento protagonista de la estela, en torno al cual se disponen el resto de los objetos. Es precisamente con la de San Martín con la que más paralelos presenta la estela robledana, pues además de incluir los tres elementos que caracterizan al grupo: escudo, lanza y espada, ambas portan un cuarto objeto: el espejo.&lt;br /&gt;Habrá que esperar el hallazgo de nuevos ejemplares en este espacio serrano para tener un mejor conocimiento del grupo de las estelas decoradas de la Sierra de Gata en particular y del Bronce Final en general.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;br /&gt;NOTAS AL PIE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Centro de Estudios Mirobrigenses. Doctor en Historia por la Universidad de Salamanca. Catedrático de Geografía e Historia en el IES "León Felipe" (Benavente, Zamora).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;[1]&lt;/span&gt; CURADO, f. p. (1980): “Una estela del Bronze Final na Beira Alta”. &lt;em&gt;IV Congreso Nacional de Arqueología&lt;/em&gt;, Faro; (1984): “Uma nova estela do Bronze Final na Beira Alta (Baraçal, Sabugal, Guarda)”. &lt;em&gt;Arqueología &lt;/em&gt;(GEAP), vol. 9, pp. 81-84 y (1986): “Mais uma estela do Bronze Final na Beira Alta (Foios, Sabugal, Guarda)” &lt;em&gt;Arqueología&lt;/em&gt; (GEAP), vol. 14, pp. 103-109.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; M. FIGUEROLA (1982): &lt;a href="http://campus.usal.es/~revistas_trabajo/index.php/0514-7336/article/viewFile/1935/1991"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Nueva estela decorada del tipo II en San Martín de Trevejo (Cáceres)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;em&gt;Zephyrus&lt;/em&gt;, XXXIV-XXXV. Salamanca, pp. 173-180.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; M. ALMAGRO BASCH (1966): &lt;em&gt;Las estelas decoradas del suroeste peninsular&lt;/em&gt;. B.P.H. 8. Madrid. Véase también J. I. MARTÍN BENITO y J.C. MARTÍN BENITO: &lt;em&gt;Prehistoria y romanización de la Tierra de Ciudad Rodrigo&lt;/em&gt;. Salamanca, 1994, pp. 114-117.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; T. CHAPA y G. DELIBES: “El Bronce Final”. En &lt;em&gt;Manuel de Historia Universal&lt;/em&gt;. Vol. I.&lt;em&gt; Prehistoria&lt;/em&gt;, pág. 543. Madrid 1983.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;em&gt;Ibidem&lt;/em&gt;, pág. 200.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=8418545031224108325&amp;amp;postID=4652038999548800267#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; M. RUIZ-GÁLVEZ PRIEGO y E. GALÁN DOMINGO: “&lt;a href="http://www.estelasdecoradas.co.cc/estelas_ext/textos/estelas_vias_rutas_r-galvez_galan_1991.pdf"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Las estelas del suroeste como hitos de vías ganaderas y rutas comerciales&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;”. Trabajos de Prehistoria, 48 (1991) p.257-273.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; F. JORDÁ y J. Mª BLÁZQUEZ: &lt;em&gt;Historia del Arte Hispánico&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;I. La Antigüedad&lt;/em&gt;, pág. 153. Madrid, 1978.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Un estado de la cuestión puede verse en el trabajo de S. CELESTINO PÉREZ: “&lt;a href="http://www.cgl.tornera.com/estelas_ext/textos/estelasdecoradassw.pdf"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Las estelas decoradas del SW peninsular&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;”, en &lt;em&gt;La cultura tartésica y Extremadura&lt;/em&gt;. Cuadernos Emeritenses, 2. Mérida 1990, pp. 45-62. Véase también VARELA GOMES, MARIO y J. PINHO MONTEIRO: Las estelas decoradas Do Pomar (Beja-Portugal). Estudio comparado, &lt;em&gt;Trabajos de Prehistoria&lt;/em&gt;, 34 (1977) p.165. Para un catálogo exhaustivo de las estelas ver la página web:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.tornera.com/cgl/estelas_ext/paginas/almoharin.htm"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#6600cc;"&gt;http://www.tornera.com/cgl/estelas_ext/paginas/almoharin.htm&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=8418545031224108325#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; S. CELESTINO PÉREZ: “Las estelas decoradas del SW peninsular”, &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.cgl.tornera.com/estelas_ext/textos/estelasdecoradassw.pdf"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;op. cit&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;., pp. 8 y 9&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Estelas de Robleda (Kike Martín Panoramio), Baraçal y Foios (Sabugal), San Martín de Trevejo, Solana de las Cabañas y Brozas (Cáceres).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Copyright © J. I. Martín Benito, 2009.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-3617904508539428160?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/3617904508539428160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=3617904508539428160&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3617904508539428160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3617904508539428160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/12/la-estela-de-robleda.html' title='La estela de Robleda'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_f86Ty7Hfs_w/SxMhPb9BwrI/AAAAAAAACpM/tIq0SGBos2s/s72-c/Robleda-Estelaguerrero-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-8262713272335251823</id><published>2009-10-26T19:44:00.002+01:00</published><updated>2009-10-26T19:49:20.983+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica de Barataria'/><title type='text'>Crónica de Barataria (5)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;TRES ERAN TRES O EL CISMA DE LOS HACENDADOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Fray Junípero Pimentel&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SuUDKXiQ-eI/AAAAAAAAM6g/ov4zKXIAdd4/s1600-h/Cancerbero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5396723205124717026" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 226px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SuUDKXiQ-eI/AAAAAAAAM6g/ov4zKXIAdd4/s320/Cancerbero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Barataria, como en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/AviÃ±Ã³n"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Aviñón&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, también tiene su particular cisma. La ciudad francesa pasó a definir el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cisma_de_Occidente"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Cisma de Occidente&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, cuando la autoridad pontificia llegó a ser disputada por varios Papas entre los años 1378–1417. Hasta tres pontífices llegaron a reclamar el solio de San Pedro al mismo tiempo.&lt;br /&gt;Aunque Barataria no es Aviñón, ni está cerca de la Costa Azul francesa, por aquí corren también cumbres borrascosas. Andan los hacendados disputándose la dirección de la organización empresarial baratárica y ya ha estallado el cisma. A los derechos que aboga el presuntamente electo, un "hombre nuevo" (&lt;em&gt;New Man&lt;/em&gt;, en inglés) que reclama para sí la supuesta legitimidad de la votación nocturna, hay que añadir también el derecho hereditario del que, también presuntamente, recibió el testigo del relevo tras la supuesta dimisión del primer espada. Pero, miren vuesas mercedes por dónde, que ahora éste, el primer espada, alega que nunca renunció, que no existe carta ni papiro alguno donde conste el día, la hora y la signatura de tal hecho y que, por tanto, él sigue siendo el legítimo y genuino primer caballero.&lt;br /&gt;A los hacendados locales les va, por tanto, el número tres. Y es que este, de no desvelarse pronto, puede resultar un misterio tan complejo como el de la Santísima Trinidad. Ya lo decía aquella serie televisiva dirigida por Jesús Yagüe, bajo la dirección de &lt;a href="http://www.geocities.com/SoHo/Suite/4686/treseran.html"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Jaime de Armiñán&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;: “&lt;em&gt;Tres eran tres, las hijas de Elena/ Tres eran tres y ninguna era buena/ Rubia, castaña y morena&lt;/em&gt;”. Este fraile no sabe si estos “tres tenores” serán buenos o no, pero lo cierto es que la ocasión se ha enredado tanto como el trabalenguas de los “tres tristes tigres”.&lt;br /&gt;A los hacendados locales les ha salido un &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cerbero"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Can Cerbero&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el perro de Hades, un monstruo de tres cabezas que guardaba las puertas del Averno.&lt;br /&gt;Quizás en Barataria estén esperando que llegue el Hércules de turno y decida capturar al guardián de triple testa. Mientras esto llega, habrá que esperar. Y si la espera resulta larga, siempre podremos cantar como &lt;a href="http://video.google.es/videosearch?q=el+rastro+patxi+andion&amp;amp;hl=es&amp;amp;emb=0&amp;amp;aq=f#"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Patxi Andion&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;: “&lt;em&gt;Una, dos y tres; una, dos y tres, lo que usted no quiera, para el rastro es&lt;/em&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustración: Cerbero, acuarela de &lt;/span&gt;&lt;a title="William Blake" href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Blake"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;William Blake&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-8262713272335251823?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/8262713272335251823/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=8262713272335251823&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/8262713272335251823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/8262713272335251823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/10/la-cronica-de-benavente-4.html' title='Crónica de Barataria (5)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SuUDKXiQ-eI/AAAAAAAAM6g/ov4zKXIAdd4/s72-c/Cancerbero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6375862994477145835</id><published>2009-10-15T00:28:00.001+02:00</published><updated>2009-10-15T00:30:01.880+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica de Barataria'/><title type='text'>Crónica de Barataria (4)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;DE CONTENEDORES Y "AMIGUITOS DEL ALMA"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por Fray Junípero Pimentel  &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/StZMSTIGSYI/AAAAAAAAM3Y/9COTNXoJpqw/s1600-h/Junipero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392581481078344066" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 189px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/StZMSTIGSYI/AAAAAAAAM3Y/9COTNXoJpqw/s200/Junipero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Hemos sabido que mientras crece la población de avutardas en la estepa, en Barataria están las chapuzas como el pan nuestro de cada día. De ellas, &lt;em&gt;liberanos domini&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Viene esto al caso, porque habiendo salido del monasterio para dar una vuelta por el antiguo Ferial, me tropiezo y casi me doy de bruces contra el suelo, por culpa de unas obras que allí se estaban realizando. Indagando, he venido a saber que el consistorio ha vaciado parte de la calzada, para después volverla a cubrir. El resultado, varios hoyos abiertos y vueltos a tapar en menos que cantan una docena de gallos. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/StZLqaQF-DI/AAAAAAAAM3Q/zYRfQmxqABQ/s1600-h/Contenedores1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392580795796158514" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 183px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/StZLqaQF-DI/AAAAAAAAM3Q/zYRfQmxqABQ/s320/Contenedores1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al parecer, la causa está en unas obras de soterramiento de contenedores. Pero mira tú por donde, los operarios comenzaron la faena sin brújula ni planos y ¡claro!, así no hay mortal que pueda llevar a feliz término una obra, por pequeña que esta sea, si encima aparecen a salir cables, tuberías, desagües y elementos mil que hay bajo la tierra.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya sabemos que el Guadiana aparece y desaparece en Villarrubia de los Ojos, pero sabemos que cuando aún no se le ve, el río sigue ahí. De la misma manera, los responsables municipales deberían haber sabido que cuando se comienza una obra que afecta al subsuelo, pueden encontrarse con lo que está debajo.&lt;br /&gt;Las obras de los contenedores del Ferial suena a monumental chapuza y a descoordinación entre los regidores; una más a las que últimamente nos tienen acostumbrados desde el Consistorio baratárico.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/StZLXfWQucI/AAAAAAAAM3I/2OSg_mfZM9k/s1600-h/Ricardo_Costa_David_Serra.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392580470746692034" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 235px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/StZLXfWQucI/AAAAAAAAM3I/2OSg_mfZM9k/s320/Ricardo_Costa_David_Serra.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Mientras en Valencia están mirando la luna, con o sin bigotes de por medio, el cronista se pregunta si aquí, en Barataria, habrá también o habrá habido &lt;em&gt;amiguitos del alma&lt;/em&gt;. Y es que el cariño puede ser tan fuerte que se puede "querer un &lt;em&gt;guevo&lt;/em&gt;". La amistad, amasada a golpe de los años, puede llegar a establecer unos vínculos tan enmarañados que hasta más de uno se dejaría cortar el cuello antes que traicionar a los suyos. No siempre ocurre así y, a veces, cuando una de las partes amenaza con poner fin a la relación por la vía de la tragedia, hay cierta resistencia por parte de la víctima.&lt;br /&gt;De momento, al único que le han “cortado la cabeza” ha sido a Ricardo Costa, que ha aparecido en toda la historia de la “Gürtel” valenciana como el “cabeza de turco”. Se resistió Costa, sí, pero sólo fue un amago, pues finalmente desde el gofo de Génova se ordenó el cortafuegos, que acató Valencia.&lt;br /&gt;Uno cree que esto no es más que un punto y seguido y que el Levante le va a &lt;em&gt;levantar&lt;/em&gt; más de un “dolor de cabeza” al galaico Rajoy. De momento, ya sopla también la &lt;em&gt;tramuntana&lt;/em&gt; desde Baleares.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6375862994477145835?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6375862994477145835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6375862994477145835&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6375862994477145835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6375862994477145835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/10/cronica-de-barataria-4.html' title='Crónica de Barataria (4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/StZMSTIGSYI/AAAAAAAAM3Y/9COTNXoJpqw/s72-c/Junipero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-7303091210050591181</id><published>2009-10-09T00:22:00.003+02:00</published><updated>2009-10-09T20:57:38.265+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica de Barataria'/><title type='text'>Crónica de Barataria (3)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;DE CUELLOS CORTADOS Y HUERTOS SOLARES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por Fray Junípero Pimentel&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ss5L8VpUGxI/AAAAAAAAM0Y/sgO1XElQFrw/s1600-h/Bautista-Luini.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 278px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390329303983725330" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ss5L8VpUGxI/AAAAAAAAM0Y/sgO1XElQFrw/s320/Bautista-Luini.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno creía que Barataria no era tierra de mártires. Pero ya hemos visto que hay quien está dispuesto a autoinmolarse, convertirse en un nuevo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_el_Bautista"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Bautista&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y ofrecer su propia cabeza en bandeja de plata antes que traicionar a sus compañeros de viaje. Quien esto dice, había afirmado la víspera que si él hablara tendría lugar un maremoto en el golfo de Génova y el temblor provocaría un &lt;em&gt;tsunami&lt;/em&gt; de consecuencias imprevisibles. Pero luego, más reflexivo y mediando una noche de por medio, se conoce que un ángel del Señor le sumió en un profundo sueño y le hizo ver que navegar por las procelosas aguas de la delación, podría acarrearle algún naufragio. Así que refugiado en su fortaleza de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Maqueronte"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Maqueronte&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el cautivo decidió ser víctima en lugar de brazo ejecutor.&lt;br /&gt;Reconoce el mártir que ha sido un peón de confianza para hacer candidaturas por la comarca, algo que todo el mundo sabía pero que nadie se atrevía a preguntar. Ha tenido que ser, por tanto, la voz de la conciencia la que, antes de entregarse a la espada del verdugo y a las exigencias de su particular Salomé, haya tenido que hacer la afirmación que sólo un moribundo haría en secreto de confesión.&lt;br /&gt;Por un momento, corrió por el valle la frase que se encontraron los asesinos de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Viriato"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Viriato&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; cuando acudieron a buscar su recompensa: “Roma no paga a traidores”, lo que &lt;em&gt;mutatis mutandis&lt;/em&gt; y en roman paladino significa que no se puede tirar de la manta, so pena de salir manteado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ss5NBGgsYxI/AAAAAAAAM0g/BQFWpqtRl5U/s1600-h/iceberg.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 260px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390330485332009746" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ss5NBGgsYxI/AAAAAAAAM0g/BQFWpqtRl5U/s320/iceberg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Las lluvias caídas en los últimos días parece que la han preparado. En algunos pueblos de los valles de Barataria han sufrido los estragos en los pimientos. El sol se ha ocultado por unos días, tal vez presagiando que su cultivo en determinados huertos incomoda a más de uno.&lt;br /&gt;Y es que la Justicia parece que quiere indagar el supuesto tráfico de influencias y negociaciones prohibidas a funcionarios en las concesiones administrativas de huertos de energía solar.&lt;br /&gt;Como estamos en época de cambio climático, la oposición ha declarado que esto no es sino “la punta del iceberg” de la trama solar. Pero sabido es que los rayos solares –si inciden con fuerza- acaban por derretir el hielo. Habrá que recordar que no estamos en el Ártico, que si no el &lt;em&gt;iceberg&lt;/em&gt; desprendido del casquete polar podría chocar con un trasatlántico y acabar con todo –barcos y hombres- en el fondo marino. Quiere decir el cronista que aquí, en Barataria y su provincia, puede pasar de todo: uno, que el bloque de hielo se derrita pronto y todo vuelva al Mar de la Tranquilidad o dos, que se lleve por delante al &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/RMS_Titanic"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Titanic&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de turno. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ss5P1Ff8lqI/AAAAAAAAM0o/oFn9jsufLnQ/s1600-h/Bandolero.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 225px; FLOAT: right; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390333577436894882" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ss5P1Ff8lqI/AAAAAAAAM0o/oFn9jsufLnQ/s320/Bandolero.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que no está el horno para bollos en la ínsula, entre Bautistas voluntarios, hacendados que se retan, &lt;em&gt;icebergs&lt;/em&gt; a la deriva y la sombra alargada de “Correa y la extraña familia” que se extiende por el norte del país, pasa por el centro y llega hasta Levante.&lt;br /&gt;Así pues, será mejor dejar la manta en paz y no tirar de ella, no siendo que debajo esté el propio &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Candelas"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Luis Candelas&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;o nos la liemos al hombro y nos vayamos a Sierra Morena, trabuco en mano.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Salomé con la cabeza del Bautista, de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bernardino_Luini"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Bernardino Luini&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;(1480-1532). Iceberg. &lt;a href="http://images.google.es/imgres?imgurl=http://1.bp.blogspot.com/_w5OybS7EjVE/ShaN49SlWDI/AAAAAAAABNU/YhPk7mJtIWc/s400/DSC_0082%2Bantigua.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://josemanuelcanchales.blogspot.com/2009/05/el-bandolero-por-sierra-morena-va-una_22.html&amp;amp;usg=___HkTXc4gTiozNR03qAK8ExNMVgI=&amp;amp;h=400&amp;amp;w=281&amp;amp;sz=21&amp;amp;hl=es&amp;amp;start=55&amp;amp;um=1&amp;amp;tbnid=RNJb7heWUpVbPM:&amp;amp;tbnh=124&amp;amp;tbnw=87&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Dbandoleros%2BSierra%26ndsp%3D20%26hl%3Des%26rlz%3D1R2SUNA_esES330%26sa%3DN%26start%3D40%26um%3D1"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Bandolero&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-7303091210050591181?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/7303091210050591181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=7303091210050591181&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7303091210050591181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7303091210050591181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/10/cronica-de-barataria_09.html' title='Crónica de Barataria (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ss5L8VpUGxI/AAAAAAAAM0Y/sgO1XElQFrw/s72-c/Bautista-Luini.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6235642369904810624</id><published>2009-10-05T00:15:00.005+02:00</published><updated>2009-10-05T16:28:38.327+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica de Barataria'/><title type='text'>Crónica de Barataria (2)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;DE HACENDADOS Y DEL VIAJE A LA CORTE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por Fray Junípero Pimentel&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SskVWx4FWbI/AAAAAAAAMzI/vumVLwzRgpQ/s1600-h/RiÃ±a_a_garrotazos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388861910215383474" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 154px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SskVWx4FWbI/AAAAAAAAMzI/vumVLwzRgpQ/s320/Ri%C3%B1a_a_garrotazos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andan los hacendados locales en una guerra declarada por ver quien ocupará la dirección de la organización aquí en Barataria. Desde la capital se ha decidido que no es hora de mudanzas en tiempo de tribulaciones, esto es, mientras no se aclaren lo que han llamado “interferencias políticas”.&lt;br /&gt;Por lo visto, según ha denunciado uno de los candidatos, varios alcaldes utilizaban su cargo para pedir apoyos a empresarios de la comarca: «&lt;em&gt;Iban negocio por negocio pidiendo la firma y les decían que era bueno para el partido&lt;/em&gt;», ha dicho una de las partes.&lt;br /&gt;El cronista no acierta muy bien a comprender el papel de los alcaldes metidos a agentes empresariales, si bien no puede por menos de recordar el capítulo 27 del libro II del Quijote: “&lt;a href="http://www.uam.es/otros/p3dr0/aventura.doc"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;La aventura del rebuzno&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;”, cuando poco antes de entrar en Zaragoza, el caballero manchego se encontró con un escuadrón que en el estandarte llevaba pintado un asno con los siguientes versos:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“No rebuznaron en balde&lt;br /&gt;el uno y el otro alcalde”.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SskVkDT_cVI/AAAAAAAAMzQ/4vt2Qa0WXnk/s1600-h/rebuzno-aventura.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388862138234138962" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 180px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SskVkDT_cVI/AAAAAAAAMzQ/4vt2Qa0WXnk/s320/rebuzno-aventura.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Por eso no acierta muy bien el cronista a entender qué demonios pintan en estas cuitas los regidores recaudando firmas por los valles de la extensa Barataria -que para conseguir voluntades basta con Blimunda y Baltasar Sietesoles, los personajes de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/JosÃ©_Saramago"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Saramago&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; en &lt;em&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Memorial_do_convento"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;El Memorial del Convento&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;-. Ser un alcalde reconvertido a agente electoral, tiene sus riesgos, pues como dijo Sancho: “&lt;em&gt;tan a pique está de rebuznar un alcalde como un regidor&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Rebuznos e injerencias políticas al margen, los hacendados tendrán que resolver sus diferencias buscando lo mejor para Barataria y no tanto para el partido; que aquí no acierta el cronista a descifrar a qué partido se refiere, si a uno judicial o a otro de competición deportiva.&lt;br /&gt;Así que tengan buena paz los recaudadores de firmas y serénense los ánimos, que no por eso van a tirarse los hacendados al monte ni a liarse a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Duelo_a_garrotazos"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;garrotazos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El que quiere tirarse, no sé si al monte pero sí en brazos de la Corte, es el presidente de la Diputación, que ha anunciado la celebración del día de la provincia precisamente en la capital del Reino.&lt;br /&gt;Sorprendido se queda el cronista, y aún todo el capítulo de este venereble monasterio, ante tamaña ocurrencia, entendiendo que el demasiado calor que estamos sufriendo haya podido hacer mella en la mollera del prócer provincial.&lt;br /&gt;Justifica el ilustre su decisión argumentando que en la Corte hay muchos hijos de la diáspora. Ya sabemos que en el terruño vamos quedando menos, pero de aquí a exaltar el éxodo celebrando en otra provincia –por muy cortesana que sea- el día de la nuestra media un abismo. Diríase que el prócer está haciendo apología de la emigración, invitando a salir –aunque sólo sea por un día- camino de la Corte. De paso, si alguno le gusta, ya se puede quedar allí.&lt;br /&gt;No debe haber reparado el padre de la criatura –al fin y al cabo la idea no deja de ser una criatura recién nacida- en los gastos que ocasionarán a las arcas de todos los municipios de la provincia el desplazamiento de alcaldes y concejales a la capital del Reino. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SskWjjb5X9I/AAAAAAAAMzY/4S553djh0FQ/s1600-h/diaspora1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388863229188988882" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 139px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SskWjjb5X9I/AAAAAAAAMzY/4S553djh0FQ/s320/diaspora1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No debe haber reparado tampoco en que pueda cundir el ejemplo y lo mismo que este año se va al Manzanares, el próximo se puede ir al Pisuerga y el otro a la Ciudad Condal, para redimir a los que tomaron el camino de la diáspora. Como siga así, algunos van a tomar el camino del exilio, con tal de no aguantar más las ocurrencias del prócer, que lo mismo ve una autovía donde sólo hay una carretera llena de &lt;a href="http://carreterasdezamora.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;baches y socavones&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;o quiere hacer un campo de golf en la capital, en lugar de asegurar el abastecimiento de agua a las sedientas poblaciones del medio rural.&lt;br /&gt;Mientras sigue sonando la gaita, a este monasterio han llegado noticias procedentes de Calasparra y Mazarrón, en el reino de Murcia y otras venidas de Sestao, donde moran también un buen número de provincianos emigrantes que, enterados de la brillante idea del presidente de la Diputación, se han puesto ya a la cola y ofrecen su ciudad para ser sede de la próxima Olimpíada, quiero decir del próximo día de la Provincia. De ahí, a cruzar el charco y presentarse un buen día en la Argentina o en Cuba, sólo va un paso. Al tiempo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ilustraciones: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Duelo_a_garrotazos"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#6600cc;"&gt;Riña a garrotazos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, de Francisco de Goya (1746-1828); &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.unav.es/biblioteca/fondoantiguo/hufaexp05/imagenes/hufaexp05-49-g.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#6600cc;"&gt;La aventura del Rebuzno&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;, de Fernando Selma (1752-1808). &lt;a href="http://karaniwangtao.files.wordpress.com/2008/11/diaspora1.jpg"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Diáspora&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6235642369904810624?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6235642369904810624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6235642369904810624&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6235642369904810624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6235642369904810624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/10/cronica-de-barataria.html' title='Crónica de Barataria (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SskVWx4FWbI/AAAAAAAAMzI/vumVLwzRgpQ/s72-c/Ri%C3%B1a_a_garrotazos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-2493013613566271071</id><published>2009-09-28T00:07:00.009+02:00</published><updated>2009-09-28T03:03:01.796+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memorias'/><title type='text'>Recuerdos infantiles</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL TORAL DEL "CHERI BOMBA"&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; *&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por J. I. Martín Benito&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sr_inwwbVSI/AAAAAAAAMvQ/F46UxlBSWsg/s1600-h/Cheri-Bomba.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386272852089197858" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sr_inwwbVSI/AAAAAAAAMvQ/F46UxlBSWsg/s320/Cheri-Bomba.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Guardo pocos juguetes de mi infancia. Entonces los regalos de Reyes duraban todo el año. A veces, ni eso, sobre todo si era mazapán lo que solían dejar en casa de la abuela. Recuerdo que mi hermano Juan Carlos, al ser más pequeño, disfrutó de más juguetes que yo, pero también los fundía antes.&lt;br /&gt;Los que más me gustaban eran “los indios”. Aquellas figuras de plástico que se compraban en el quiosco por poco más de una peseta. Luego subieron a 3, después a 5. Eran minúsculas figuras de no más de seis o siete centímetros, con las que los niños nos entreteníamos. Las había también mayores que, por su precio, escaseaban.&lt;br /&gt;Mi primo y yo teníamos varias, que juntábamos en una caja en el desván. A veces le pedíamos a nuestro amigo Andrés que sacara el fuerte: un complejo de madera que era la admiración –no sé si la envidia- de todos los muchachos. Y allí en su puerta, o en las vecinas “lanchas” del señor Luciano, desplegábamos los ejércitos de indios y vaqueros.&lt;br /&gt;Andrés tenía también algunas figuras de mayor tamaño que le habían regalado sus tíos. También mi primo Luís Mari disponía de un jefe indio de gran plumaje y rifle en la mano.&lt;br /&gt;Pero la admiración de todos era el “&lt;a href="http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2006/03/juguetes.html"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Cheri Bomba&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;”. Y ese era mío. Un año me lo trajeron los Reyes y fue la admiración de todos mis amigos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/7269/2211/1600/Cheri%20Bomba.jpg"&gt;&lt;/a&gt;-&lt;em&gt;Andrés, saca el fuerte&lt;/em&gt;- le decíamos.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Vale, pero tu traes “el Cheri Bomba”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y yo iba a casa a buscar al vaquero. Le llamábamos así, “Cheri” (entonces ninguno de nosotros sabía inglés), porque tenía unas estrellas en los pantalones. El personaje iba bien armado: dos cananas a la cintura con sendas pistolas, rifle en la mano izquierda y un cartucho de dinamita –la bomba- en la derecha, a punto de ser arrojado. Recuerdo que también tuve otra figura de estas, de las grandes; era “El Peladilla”, un indio con la cabeza afeitada y de duras facciones, que un día me regaló mi prima Fe. No sé que fue del “Peladilla”. El “Cheri Bomba” lo conservo. Un día lo reencontré en casa, en Ciudad Rodrigo, y lo traje para Benavente. Aquí lo tengo, en un estante de mi librería.&lt;br /&gt;Cuando miro al “Cheri Bomba”, me acuerdo de Andrés, de Manolete, de Javi y de mi primo Luís Mari; me acuerdo también de los hermanos Casimiro y Pedrito Ratero Mateos (que luego fue ciclista), de las redes, barbos y bogas del señor Ángel, &lt;em&gt;el pescador&lt;/em&gt; y de aquella infancia en el Arrabal del Puente; y de “La Encañería”, la fuente en la que más de uno se cayó al intentar beber agua.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;“El pelón de la alegría&lt;br /&gt;se cayó en la encañería&lt;br /&gt;por coger un caramelo&lt;br /&gt;de los mas gordos que había”.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esto cantábamos, haciendo burla del que, para desgracia suya y algazara nuestra, se había dado el chapuzón. Yo nunca me caí. Era demasiado prudente, por no decir que, lanzarse desde el brocal al pilar central, me imponía más que respeto–lo confieso. Sólo cuando tuve ocho o nueve años comencé a lanzarme con cierta seguridad . En ocasiones algún espabilado vaciaba la fuente, quitando el tapón inferior. Entonces el agua fluía y los chavales –alborozados- colaborábamos en equipo, amontonando tierra para hacer una cadena de efímeras presas que trataban de detener la furia del provisional torrente, pero que pronto se desbordaban o rompían.&lt;br /&gt;Eran tiempos donde todo giraba en torno al &lt;em&gt;Toral&lt;/em&gt;, la gran plaza del Arrabal del Puente, junto a las viejas escuelas; &lt;em&gt;El Toral&lt;/em&gt; servía lo mismo de campo de fútbol -aprovechando un negrillo como poste de una de las porterías-, que para jugar al “hinque”, al “burro”, al "guá" o a “los toreros” (llamábamos así a las recortes de las cajas de cerillas, que coleccionábamos en cajas de galletas y nos los jugábamos a las “piezas” o al “pelín”). Allí, en &lt;em&gt;El Toral&lt;/em&gt;, estaba la fragua de Paco, &lt;em&gt;el carretero&lt;/em&gt;, el padre de mi amigo Andrés, al que un mal día la traidora parca le paró el corazón. &lt;em&gt;El Toral&lt;/em&gt; era también el escenario de la hoguera de San Antón, que precedía a los ricos “panecitos” del 17 de enero y a los lotes del aguinaldo colgados en la pared de la iglesia de Santa Marina.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Jugando a los “toreros” en El &lt;em&gt;Toral&lt;/em&gt;. 1970.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sr_iyKdZV5I/AAAAAAAAMvY/pPIizzRzoF4/s1600-h/Toral,+jugando+a+los+toreros,2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386273030787389330" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sr_iyKdZV5I/AAAAAAAAMvY/pPIizzRzoF4/s320/Toral,+jugando+a+los+toreros,2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;¡&lt;em&gt;El Toral&lt;/em&gt;! improvisado anfiteatro, donde los aprendices de gladiadores o de Robin Hood nos batíamos con las espadas de madera que nos hacía Queru, el tío de Andrés, en su carpintería próxima al regato. &lt;em&gt;El Toral&lt;/em&gt;, donde una vez un inmenso toro negro se le escapó a los Malmierca y se adueñó de la plaza, mientras, entre los gritos de las mujeres, los muchachos más ágiles subían a las tapias del matadero y el que menos -yo- se escondía, temblando en un rincón del corral de Nava por temer la llegada de la bestia.&lt;br /&gt;Todo aquello sucedió en un tiempo en el que los Reyes Magos no venían ni en tractores ni mucho menos en modernas carrozas precedidas por cortejos de oropel; pero venían, y eso era lo importante. El año del “Cheri Bomba”, los mágicos personajes debieron entrar en mi casa , como lo habían hecho otras veces, trepando por el balcón que daba al &lt;em&gt;Toral&lt;/em&gt;, pues mi padre, a pesar del frío, dejaba entreabiertas las puertas antes que nos durmiéramos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sr_jH34G3hI/AAAAAAAAMvo/MEl1px5K3io/s1600-h/Toral-Esperanza-1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5386273403756273170" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sr_jH34G3hI/AAAAAAAAMvo/MEl1px5K3io/s320/Toral-Esperanza-1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Escuelas del Puente, junto al Toral. 1970.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ahora que escribo estas líneas, me acuerdo también de mi maestra, doña Joaquina, encaramada sobre la tarima de madera de la vieja escuela, enseñándonos canciones y la tabla de multiplicar; me acuerdo ¡cómo no! de la leche en polvo que nos daban en el recreo y para la que hacíamos cola; recuerdo salir, al caer la tarde, a esperar a mi abuelo, que venía de La Encina hasta Ciudad Rodrigo las vísperas de las Ferias a lomos del burro “Pardo”. A mi memoria vienen también las casetas que hacíamos el día del Corpus, una vez pasada la procesión, con las ramas de los árboles que engalanaban las paredes de las calles. Y recuerdo también, ¡cómo olvidarlo!, el ruido de las carracas en Semana Santa, el “Monumento” y la salida el Domingo de Ramos de “La Borriquilla” (que esa era nuestra) camino de la Ciudad.&lt;br /&gt;La memoria me trae una mezcla de imágenes y sonidos: las crecidas del Águeda y el refugio nocturno en &lt;em&gt;Las Tenerías&lt;/em&gt;, cruzando el puente de piedra para ponernos a buen recaudo; la música de los titiriteros y el bailar de la mona; el repique en los días de fiesta; la subida al campanario en las tinieblas del invierno por aquella crujiente escalera de madera, temblando los monaguillos ante la hipotética aparición de un fantasma. Pero lo que me estremece todavía es el recuerdo del doblar de las campanas que anunciaron aquel domingo muy de mañana la muerte de Alejandrito, a quien el juego del carburo se lo llevó.&lt;br /&gt;Y todo eso me trae a la memoria este vaquero que me acompaña desde mi niñez, este “Cheri Bomba”, osado e intrépido, testigo mudo del paso del tiempo y de una infancia irrepetible.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Una &lt;a href="http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2006/03/juguetes.html"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;primera versión del "Cheri Bomba"&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; la publicamos en este blog el 3 de marzo de 2006. Hoy la hemos ampliado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-2493013613566271071?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/2493013613566271071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=2493013613566271071&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2493013613566271071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2493013613566271071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/09/recuerdos-infantiles.html' title='Recuerdos infantiles'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sr_inwwbVSI/AAAAAAAAMvQ/F46UxlBSWsg/s72-c/Cheri-Bomba.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-8234378960880227045</id><published>2009-09-26T00:59:00.003+02:00</published><updated>2009-10-05T00:17:26.896+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica de Barataria'/><title type='text'>Crónica de Barataria (1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LA LEONA HERIDA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por Fray Junípero Pimentel &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Srvzhby71hI/AAAAAAAAMt4/PjNaSKa7yYM/s1600-h/leona.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385165535174186514" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 157px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Srvzhby71hI/AAAAAAAAMt4/PjNaSKa7yYM/s320/leona.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Lo ocurrido la noche del jueves en el pleno de Barataria puso de relieve la complicidad del primer regidor con una rugiente y feroz concejala, que herida en su orgullo, arremetió sin piedad y con varias pausas para tomar aliento, contra un edil de la oposición que había osado –¡oh dolor!- pedir su dimisión.&lt;br /&gt;Como en el &lt;span style="color:#6600cc;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;relieve&lt;/span&gt; &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Arte_asirio"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;asirio&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; del palacio de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Asurbanipal"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Asurbanipal&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; de Nínive, la protagonista de la velada nocturna lanzaba sus desgarradores gritos, en forma de insulto, ante la atónita mirada de los presentes. En un abrir y cerrar de hojas, recurriendo al gran libro de la memoria, el torbellino echó mano de Mendizábal y Madoz, para saltar en una cabriola cronológica hasta Pepe Stalin y concluir –aquí dejó constancia de su ilimitada sabiduría- que “&lt;em&gt;hay dictaduras tanto de derechas como de izquierdas&lt;/em&gt;”. Seguro que le aguarda la Academia.&lt;br /&gt;Como por arte de magia, pasó de las llaves a la carpa, eso sí, repartiendo arañazos por doquier. Antes de proclamar en su largo soliloquio que el edil de marras no tenía &lt;a href="http://www.aceb.org/v_pp.htm"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;dignidad&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; *, hizo un alto en el camino, para encontrar el hilo argumental en el folio que sentenciaba al ostracismo y a la vergüenza al rival político. Por un momento, el iracundo fantasma de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Medusa_(mitologÃ&amp;shy;a)"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Medusa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; recorrió el caluroso salón de plenos. Fulminados por la mirada penetrante y el fuego verbal cayeron los ediles de la oposición que, asustados, abandonaron la sala. Como si se tratara de la primera bestia apocalíptica (Ap. 13, 5), parecían escucharse "palabras arrogantes y blasfemas" en el templo plenario de tan democrática corporación. Pero no hubo &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Perseo"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Perseo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; ni héroe alguno que hiciera frente al aullido de la fiera, que en insolente discurso, iba tomando aliento y descanso para seguir embistiendo. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SrxaZzCAWnI/AAAAAAAAMuQ/MiBrc5_J_08/s1600-h/Medusa-Caravagio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385278653670120050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 312px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SrxaZzCAWnI/AAAAAAAAMuQ/MiBrc5_J_08/s320/Medusa-Caravagio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hubo quien pensó si no había retornado la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Quimera_(mitologÃ&amp;shy;a)"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Quimera&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Como es sabido, era este un terrible monstruo con forma de león y cola de serpiente, que arrojaba fuego por la boca; la fiera asolaba los fértiles campos y devoraba personas y anim&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SrvzzFSmGII/AAAAAAAAMuA/-rI-KQrYJHg/s1600-h/quimera-arezzo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385165838370609282" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 221px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SrvzzFSmGII/AAAAAAAAMuA/-rI-KQrYJHg/s320/quimera-arezzo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;ales. Pero esa noche, allí, en el salón de plenos de Barataria tampoco estaba &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Belerofonte"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Belerofonte&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Fue así, por espacio de diez minutos, cuando se fue abriendo paso la España inferior de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Machado"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Machado&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; “que ora y embiste, cuando se digna usar de la cabeza”.&lt;br /&gt;Hubo momentos en la sesión plenaria que también se abrió paso la “España inferior que ora y bosteza”, cuando los asistentes se creyeron transportados a una homilía protagonizada por el primer regidor, que dio las gracias a Dios y casi interpretó el bolero de “alma, corazón y vida” de &lt;a href="http://video.google.es/videosearch?q=alma%2C+corazon+y+vida&amp;amp;hl=es&amp;amp;emb=0&amp;amp;aq=f#q=alma%2C+corazon+y+vida+panchos&amp;amp;hl=es&amp;amp;emb=0"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Los Panchos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Pero este, en todo caso, fue un asunto menor que el del rugido moribundo de la leona acorralada y herida del Museo británico.&lt;br /&gt;Temblaron los cimientos de la improvisada Casa Consistorial, al tiempo que la noche se cerraba y llegaban las tinieblas. El primer regidor, sentado en su poltrona, contemplaba complacido y hasta casi jaleaba a la fiera que se defendía a zarpazos contra aquellos que habían cuestionado su intromisión en un asunto tan delicado como la vida de uno de los barrios de Barataria. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Srv0beOy4JI/AAAAAAAAMuI/CSkWpebB1yA/s1600-h/pelele.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385166532260323474" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 182px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Srv0beOy4JI/AAAAAAAAMuI/CSkWpebB1yA/s320/pelele.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Y echándose así misma un &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/FierabrÃ¡s"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;bálsamo de Fierabrás&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, lamiéndose sus heridas y cantando las bondades de su gestión, fueron abriéndose paso a paso la incontinencia verbal de una serie de exabruptos sin límite. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras retumbaba el rugido atronador, hubo un momento en el que los oyentes quisieron descubrir el pincel de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Goya"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Francisco de Goya&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y el cartón de &lt;em&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_pelele"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;El Pelele&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; encima de la cabeza del presidente de la sesión plenaria. Pero esto sólo fue una pasajera ilusión. Si hubiera que pintar la escena, tal vez habría que echar mano del celuloide y pensar en la actriz mejicana &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/MarÃ&amp;shy;a_FÃ©lix"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;María Félix&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; en su inolvidable papel de "&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=DE11gE4VQjY"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Doña Bárbara&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;". Pero películas al margen, casi prefiero trocar “&lt;a href="http://www.dearqueologia.com/leona.htm"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;la leona herida&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;” del &lt;em&gt;British Museum&lt;/em&gt; por la “&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Quimera_de_Arezzo"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Quimera de Arezzo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;” del arqueológico de Florencia. Al menos, el broncíneo icono causa más espanto.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: &lt;em&gt;Leona herida&lt;/em&gt; (Museo Británico). &lt;em&gt;Medusa&lt;/em&gt;, de Caravaggio, &lt;em&gt;Quimera de A&lt;/em&gt;rezzo (Museo arqueológico de Florencia). &lt;em&gt;El Pelele&lt;/em&gt;, de Francisco de Goya (Museo del Prado).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* &lt;em&gt;Todo ser humano tiene dignidad y valor inherentes, solo por su condición básica de ser humano. El valor de los seres humanos difiere del que poseen los objetos que usamos. Las cosas tienen un valor de intercambio. Son reemplazables. Los seres humanos, en cambio, tienen valor ilimitado puesto que, como sujetos dotados de identidad y capaces de elegir, son únicos e irreemplazables.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-8234378960880227045?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/8234378960880227045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=8234378960880227045&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/8234378960880227045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/8234378960880227045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/09/cronica-de-barataria.html' title='Crónica de Barataria (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Srvzhby71hI/AAAAAAAAMt4/PjNaSKa7yYM/s72-c/leona.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-7844022492193207303</id><published>2009-07-31T00:21:00.001+02:00</published><updated>2009-07-31T00:21:01.206+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por la Ribera Sacra'/><title type='text'>Por la Ribera Sacra (y 4)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;MERCADO EN CASTRO CALDELAS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj--xw-TvqI/AAAAAAAAMUQ/KjQ2LXrzKDU/s1600-h/Mercado-Castrocaldelas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350204644508548770" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj--xw-TvqI/AAAAAAAAMUQ/KjQ2LXrzKDU/s320/Mercado-Castrocaldelas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En Castro Caldelas es día de mercado. Los viajeros se lo encontrarán antes de iniciar la subida al castillo. La compraventa está animada por la música de un puesto callejero, que tan pronto se arranca por pasodobles de la España cañí, como por sones de la tierra galega.&lt;br /&gt;En su mayor parte, lo que se vende es ropa y calzado, pero no falta el clásico puesto que ofrece tijeras, navajas, cencerros, cestas, hoces, cribas… Las pulperas se distribuyen a lo largo del mercado, entre las humeantes perolas de cobre, al tiempo que los transeúntes dan buena cuenta de ello y del queixo de tetilla, uno de los más populares de Galicia.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj---rv_fpI/AAAAAAAAMUY/sYEkl2oSZ5c/s1600-h/Calle-Olvido.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350204866444623506" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj---rv_fpI/AAAAAAAAMUY/sYEkl2oSZ5c/s320/Calle-Olvido.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Suben al castillo por la calle del Olvido, temerosos que a la vuelta no se acuerden de nada. En las inmediaciones de la fortaleza hay una catapulta y en la entrada, bajo una tau, emerge un icono conocido: dos lobos guardando la entrada. Pero estos cánidos son inofensivos, pues están petrificados en el emblema de los Osorio, marqueses de Astorga, a quienes perteneció la casa. Los Osorio fueron señores de Villalobos y adoptaron como sus armas los dos cánidos, que hoy pueden verse en el escudo de la villa terracampina. Como este linaje, también los Pimentel pretendieron y señorearon solares gallegos, que el apetito de poder era insaciable. Nobles galaicos y leoneses, afincados a un lado y al otro de La Canda, Manzanal o Foncebadón, que Galicia fue tierra de señoríos y de irmandades.&lt;br /&gt;El recinto guarda un museo etnográfico y otro arqueológico en una sugerente ruta: la vía Nova entre Astorga y Braga, que corre las tierras de Valdeorras y Caldelas. En el patio hay un algibe, con gran boca circular enrejada, como un pozo que lleva a los abismos. Los viajeros se encaraman a lo alto de la torre del homenaje, que siempre han gustado de subir a las azoteas torreras, para desde allí divisar la población y las tierras circundantes. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-_K8Lyv7I/AAAAAAAAMUg/lXvIveE7HeA/s1600-h/Tau.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350205077014626226" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-_K8Lyv7I/AAAAAAAAMUg/lXvIveE7HeA/s320/Tau.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La vuelta a Benavente será por Valdeorras, entre montañas del macizo galaico y los Montes de León. Pasan por el alto de Manzaneda poco antes de las cinco de la tarde, buscando tierras bercianas. Puente de Domingo Flórez, Ponferrada, Bembibre van quedando atrás. Sin detenerse, llegan a Astorga; no entrarán en la ciudad, sino que pararán en una de las áreas de servicio de la autovía. El sol se puso ya en Manzanal. Se hace de noche en el camino de regreso.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Mercado. Calle Olvido. Tau en la clave de la entrada al castillo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-7844022492193207303?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/7844022492193207303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=7844022492193207303&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7844022492193207303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7844022492193207303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/06/por-la-ribera-sacra-y-4.html' title='Por la Ribera Sacra (y 4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj--xw-TvqI/AAAAAAAAMUQ/KjQ2LXrzKDU/s72-c/Mercado-Castrocaldelas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-4741417180279259370</id><published>2009-07-22T00:11:00.002+02:00</published><updated>2009-07-22T00:11:01.151+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por la Ribera Sacra'/><title type='text'>Por la Ribera Sacra (3)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;MONTEDERRAMO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-9DbfTQEI/AAAAAAAAMUI/QiDNd69OlwE/s1600-h/Santiago-Montederramo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350202748955738178" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-9DbfTQEI/AAAAAAAAMUI/QiDNd69OlwE/s320/Santiago-Montederramo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;De San Estaban a Castro Caldelas van los viajeros por la carretera comarcal. Eligen la ruta más larga en kilómetros, pero sabedores que ganarán tiempo.&lt;br /&gt;En Monasterio de Montederramo, dicen que viven poco más de 30 personas en invierno. Los viajeros no lo saben, tampoco lo ponen en duda. Ahora se nota un poco más de vida, será porque es puente de Todos los Santos y a la Galicia rural vuelve la santa compaña de los vivos y algunos turistas despistados. Hace sol, pero es otoño y los rayos matutinos se soportan. Otra cosa será en estas tierras orensanas el sofocante verano, cargado de humedad. Acaso por eso, los lugareños plantaron los castaños de Indias en la plaza, para que aseguren la sombra y el frescor en el estío. Los viajeros se dirigen al ayuntamiento para preguntar si es posible visitar el monasterio. No hay nadie. Cuando piensan que se quedarán sin verlo, realizan un segundo intento pasados unos minutos, y ahora sí, una joven les espera en la oficina y les guiará entre los muros del cenobio. No están sólos, otras dos personas que también se han salido de la carretera comarcal para visitar Montederramo, se unen al grupo. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-8nKQVjuI/AAAAAAAAMUA/cdnFtIqBhx0/s1600-h/Montederramo-iglesia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350202263293234914" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-8nKQVjuI/AAAAAAAAMUA/cdnFtIqBhx0/s320/Montederramo-iglesia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Del conjunto destaca la iglesia, obra de Juan de Tolosa, aprendiz en El Escorial a las órdenes de Herrera. Del maestro aprendió el discípulo que se vino a Galicia a ejecutar tan severa obra. La iglesia, sin embargo, sólo se abre para las visitas, que aquí, según parece, no se celebran oficios religiosos. Un claustro renacentista, recuperado, con medallones de San Pedro, San Pablo y Santiago, entre otros, sorprende a los visitantes. No hace muchos años debió ser lugar fragmentado y aprovechado como gallinero, pocilgas y leñera.&lt;br /&gt;Buena parte del antiguo monasterio está en manos privadas; pero hasta estas, a la postre, también abandonaron los muros reconvertidos en viviendas particulares tras la desamortización. Los frailes han sido sustituidos por los niños, pues parte del antiguo cenobio se transformó en escuela, donde 24 niños acuden a diario desde las aldeas del municipio. Ecos lejanos del antiguo Colegio de Artes creado en Montederramo en 1590. El &lt;em&gt;finis gloriae mundi&lt;/em&gt; vino, como en tantos monasterios, con la exclaustración de los frailes y la desamortización de Mendizábal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Medallón plateresco con busto del apóstol Santiago en el claustro del monasterio de Montederramo. Interior de la iglesia del monasterio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;(Concluirá: &lt;em&gt;Mercado en Castro Caldelas&lt;/em&gt;).&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-4741417180279259370?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/4741417180279259370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=4741417180279259370&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4741417180279259370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4741417180279259370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/06/por-la-ribera-sacra-3.html' title='Por la Ribera Sacra (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-9DbfTQEI/AAAAAAAAMUI/QiDNd69OlwE/s72-c/Santiago-Montederramo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-5862043642522251220</id><published>2009-07-12T00:10:00.003+02:00</published><updated>2009-07-12T00:10:00.755+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por la Ribera Sacra'/><title type='text'>Por la Ribera Sacra (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LAUDAS, VIÑEDOS Y CASTAÑOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;2 noviembre 2007&lt;/strong&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-6KGzMEiI/AAAAAAAAMTo/OB7aG--M8no/s1600-h/RioSil.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350199565126210082" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-6KGzMEiI/AAAAAAAAMTo/OB7aG--M8no/s320/RioSil.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;De San Esteban a Santa Cristina entre robles y castaños; por una carretera estrecha y serpenteante, que se adapta al terreno. Parece que todas las curvas son iguales y repetidas. Cuando hay algún claro y lo permite la geografía, se abren miradores sobre el río.&lt;br /&gt;En Santa Cristina los frailes también se fueron, pero queda su huella en los castaños. Y es que época de magostos. En eso piensan los viajeros, que se afanan en hacer la recolección frente a los ábsides de la iglesia. Laudas sepulcrales de pretéritos y desconocidos abades se han integrado en los reconstruidos muros.&lt;br /&gt;Abajo el Sil, quebrado, apenas es invisible por la fraga. Enfrente está la ribera lucense. Pero antes los frailes no entendían de límites provinciales, que eso vino después; los benedictinos cruzaban el río en barca y recogían los diezmos en las tierras que el monasterio tenía en ambas márgenes.&lt;br /&gt;Dicen las guías que en la Ribera sacra hay dieciocho monasterios. Los viajeros no lo ponen en duda, pero no verán todos. Se conforman con los de San Esteban, Santa Cristina, San Pedro de Rocas y Xunqueira de Espadañedo. Estuvieron también muy cerca del de San Paio, pero tuvieron que girar sobre sus pasos si querían llegar a tiempo de poder navegar entre los riscos. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-6PQxKAOI/AAAAAAAAMTw/xKwv64xGJk0/s1600-h/SantaCristina.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350199653701386466" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-6PQxKAOI/AAAAAAAAMTw/xKwv64xGJk0/s320/SantaCristina.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El agua está detenida, como un inmenso lago formado por la presa de San Esteban. La superficie plateada sólo es alterada por la estela del catamarán. El contraste de luz y sombra en las orillas cambia la faz de los altos paredones. El sol ilumina y calienta una de las dos orillas, pero en la otra dominan los grises y la sensación de frío aumenta. Los viajeros se abrigan hasta las orejas. Desde la embarcación, aquí y allá, viñedos escalonados. Unos activos, cuidados; en muchos, el único acceso es por el río. Otros abandonados, por causa de los desprendimientos de rocas, que se llevaron por delante cepas y bancales. Y es que aquí la tierra está viva. El agua y el hielo han modelado un paisaje cortado, para solaz recreo de garzas y cormoranes y alguna gaviota despistada. En algún momento, entre la espesura de los árboles y el roquedo, emerge al fondo la torre de un monasterio. Y es que las cosas cambian según sea la perspectiva; los miradores que, desde lo alto, se asoman al Sil, ahora están siendo observados desde el lecho del río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre dos luces llegan los viajeros a San Estaban. Ya no hay cánticos ni rezos de horas en el monasterio. La paz ha dado paso al bullicio. Un trajín de gentes y vehículos se mueven en su entorno, buscando posada. En el antiguo cenobio enmudecieron las campanas. Tan sólo la presencia del camposanto, a la salida o a la entrada de la iglesia, según se mire, advierte a los viajeros que hoy es día de difuntos. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-6e-sOrKI/AAAAAAAAMT4/vcL9o8qajqs/s1600-h/Sil-pantano.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350199923726789794" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-6e-sOrKI/AAAAAAAAMT4/vcL9o8qajqs/s320/Sil-pantano.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero los huéspedes de San Estaban –que son muchos- no parecen estar por la labor de visitar los cementerios y rezar por las benditas ánimas del purgatorio. Se han lanzado a recorrer la Ribera con las ansias de los ojos de los vivos, para llevarse en la retina de la memoria las sombras del Sil y el sol de los castaños.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Río Sil; escultura románica de Santa Cristina y pantano de San Esteban&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;(Continuará: &lt;em&gt;Montederramo&lt;/em&gt;).&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-5862043642522251220?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/5862043642522251220/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=5862043642522251220&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/5862043642522251220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/5862043642522251220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/06/por-la-ribera-sacra-2.html' title='Por la Ribera Sacra (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-6KGzMEiI/AAAAAAAAMTo/OB7aG--M8no/s72-c/RioSil.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-3383609248245619906</id><published>2009-06-22T18:45:00.007+02:00</published><updated>2009-06-22T19:32:57.676+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por la Ribera Sacra'/><title type='text'>Por la Ribeira Sacra (1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;SAN ESTEBAN DE RIBAS DE SIL&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Día de Todos los Santos, 2007&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-3o2t4JII/AAAAAAAAMTg/sM5JakAplHA/s1600-h/Cruceiro-RibasSil.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350196794850026626" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-3o2t4JII/AAAAAAAAMTg/sM5JakAplHA/s320/Cruceiro-RibasSil.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-3RVEEclI/AAAAAAAAMTQ/Nzw-3U5PADw/s1600-h/Cruceiro-RibasSil.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Han venido los viajeros a Galicia en busca de monasterios entre Lugo y Orense. A mediodía están pasando el Limia. No les preocupa si olvidarán algo cuando estén en la otra orilla. Antes bien, aguardan ansiosos lo que encontrarán al otro lado, más allá de la ciudad de las Burgas.&lt;br /&gt;Han venido hasta aquí seducidos por lo que les han contado a cerca de la Ribera sacra, del Sil encajonado y –ya se dijo- de los monasterios perdidos en las fragosas espesuras.&lt;br /&gt;En San Estaban descubrirán la acomodada quietud de tres recintos claustrales. Ha mucho que los monjes partieron y ahora su lugar lo ocupan gentes que vienen y van y que cabalgan a lomos de motorizados vehículos; eso sí, por carreteras empinadas, estrechas y tortuosas.&lt;br /&gt;Si la clerecía partió, la naturaleza permanece. Roquedales graníticos esculpen formas caprichosas en las cercanías de las mamoas de &lt;em&gt;As Cabanas&lt;/em&gt;, en Luintra, como esfinges pétreas dispuestas a custodiar las viejas estructuras megalíticas.&lt;br /&gt;Es día de Todos los Santos y en las cercanías de los cementerios huele a crisantemos. Los viajeros recordarán también otro primero de noviembre, por &lt;a href="http://lacronicadebenavente.blogspot.com/search/label/Por%20la%20Raya"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;tierras de la Raya&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, desde Sabugal a Sortelha y de Idanha a Monsanto, acompañados por la “estrela brilante” de Dulce Pontes.&lt;br /&gt;Pero no han llegado hasta aquí para rendir culto a los difuntos que, por otra parte, no conocen. De eso se ocupan los nativos, algunos llegados desde Madrid y otros desde Santiago, que con sus vehículos casi taponan la subida hacia Luintra desde Nogueira de Ramuín. Los viajeros han venido para comulgar del matrimonio del río con la roca y los cenobios. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-3awhKXMI/AAAAAAAAMTY/d481FENdUio/s1600-h/SanPedroRocas.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350196552667913410" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-3awhKXMI/AAAAAAAAMTY/d481FENdUio/s320/SanPedroRocas.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Encontrarán esa huella en la iglesia rupestre de San Pedro, con una españada volada y una fuente que, aunque no sea parlante, dicen que tiene propiedades curativas. No podrán comprobarlo, pues lo que cura el agua de la milagrosa fuente son las verrugas y los viajeros, por gracia, no las tienen.&lt;br /&gt;En San Pedro, las dependencias monásticas han sido transformadas recientemente en un moderno centro de interpretación de la sacra ribera. Con ayuda de las nuevas tecnologías se recrean los cuentos al amor de la lumbre, las costumbres y los viejos oficios. El ayer y el hoy se dan la mano en la tierra de los afiladores y de los cordeleros.&lt;br /&gt;No es esta todavía tierra de arribada. Pero tarde o temprano lo será. Los turistas llegan aquí a cuentagotas; lo proclaman los escasos negocios abiertos y la ruina de Niñodaguía, donde otrora los alfares y hornos amasaron y cocieron el barro de la tierra. Ahora se necesitan también manos, pero para levantar los muros derruidos y poblar las casas abandonadas.&lt;br /&gt;Mientras las grandes urbes fagocitan el mundo rural, el Sil mansamente busca el Miño para llevar el lamento de la Ribera hacia el Océano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Cruceiro de Ribas de Sil; iglesia de San Pedro de Roca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;(Continuará: &lt;em&gt;Laudas, viñedos y castaños&lt;/em&gt;).&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-3383609248245619906?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/3383609248245619906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=3383609248245619906&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3383609248245619906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3383609248245619906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/06/por-la-ribeira-sacra-81.html' title='Por la Ribeira Sacra (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sj-3o2t4JII/AAAAAAAAMTg/sM5JakAplHA/s72-c/Cruceiro-RibasSil.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-3370150965935757553</id><published>2009-05-25T00:11:00.003+02:00</published><updated>2009-05-26T19:14:11.506+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica portuguesa'/><title type='text'>Crónica portuguesa (y 4)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LA CRUZ DE CRISTO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; *&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezwzzamlcI/AAAAAAAALu4/mNWSmvp6QGw/s1600-h/Tomar-ventana.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326897232038237634" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezwzzamlcI/AAAAAAAALu4/mNWSmvp6QGw/s320/Tomar-ventana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;"Andurinha, ven a janela"&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La Cruz de Cristo omnipresente en Belem, acompañará también a los visitantes en Tomar, centro neurálgico de la orden cristológica. En la villa, el símbolo cruciforme se encuentra en el pavimento de las aceras, a modo de mosaico y en la casa de comidas donde repondrán fuerzas. Han venido aquí atraídos por la célebre ventana manuelina. Una marca de vinos “Convento de Tomar”, con denominación de origen Ribatejo, lleva el dibujo de la famosa janela, rematada con la consabida cruz. Ignoran los viajeros el número de golondrinas que se habrán posado en aquella ventana, blanca y verde, evocando la canción de Dulces Pontes: “&lt;em&gt;Andurinha, ven a janela&lt;/em&gt;”. Los viajeros se sienten, pues, aves migratorias y acuden al reclamo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inician la escalada en mecánica cabalgadura, sin contratiempo alguno. Eso sí, quedan sorprendidos por encontrarse a las puertas del castillo con infantes, soldados y jinetes medievales, que visten túnicas blancas, lorigas, yelmos y grebas. No son los monjes-soldados, primero del Temple y, después, de la orden de Cristo, que desde aquí extendían sus dominios a buena parte del territorio luso; ya se vio Castelo Novo en la serra de Gardunha. Los caballeros de ahora parecen dispuestos para la ocasión; decorado no hace falta, que los muros del castillo-convento, con alguna que otra restauración, servirán para lo que se avecina. Pronto sabrán los viajeros la razón de aquella bienvenida, si la podemos llamar así, pues los personajes se muestran ajenos a los visitantes. Y es que estos caballeros y soldados parece que van a lo suyo e ignoran a los recién llegados. Intrigados por la aparición, los viajeros preguntan, que si preguntando se va a Roma, bien servirá también para descifrar el retorno a la Edad Media y los enigmas de un castillo y convento portugués. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezxD16W1qI/AAAAAAAALvA/Ru33RyFfXJA/s1600-h/Tomar-caballero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326897507586201250" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezxD16W1qI/AAAAAAAALvA/Ru33RyFfXJA/s320/Tomar-caballero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es así como vienen a saber que los figurantes forman parte de un ensayo general, pues lo que se está preparando es una función de teatro, les responden los preguntados. Luego conocerán, a la salida de la fortaleza, que los domingos se representa una versión teatral de la novela de Umberto Eco, “El nombre de la Rosa”. Por marco que no quede. Un cartel señala que está prohibida la entrada a menores de 12 años y a los portadores de teléfonos móviles.&lt;br /&gt;Desde la azotea del claustro de los Felipes, los viajeros observan el ensayo de tres actores en la puerta de la iglesia. Uno de ellos se olvida del parlamento y saca el papel con el diálogo que le toca decir, mientras una docena de curiosos observa la escena a distancia.&lt;br /&gt;Los viajeros van de sorpresa en sorpresa conventual. Si una vez vieron Batalha, los Jerónimos y Alcobaça y ahora el convento de Cristo, se preguntan cómo será Mafra. Pero para esto último tendrán que esperar otra ocasión, aunque por el Memorial de Saramago y algunos planos de las guías turísticas, puedan adivinar su grandeza.&lt;br /&gt;Los visitantes se pierden por los claustros. Hay naranjos y azulejos y un manuelino en estado puro poblado de esferas, cordones y corales. Lo visitantes meten las narices por la cocina, la despensa y el refectorio, pero han desaparecido los olores, sabores y manjares. El tiempo se ha detenido sólo de manera pétrea, que son otros los actores y otras también las costumbres y necesidades. Aún así, el lugar es el mismo. Los hombres pasan, la tierra permanece. Los viajeros recuerdan que fue en Tomar, donde las Cortes de la nación lusitana reconocieron en abril de 1581 a Felipe, de España, como rey de Portugal, tras los sucesos derivados de la pérdida del rey don Sebastián en el desastre norteafricano de Alcazarquivir, acaecido tres años antes. El hijo de Isabel, la portuguesa, y del césar Carlos vino a juntar así los reinos peninsulares, en una frágil unión que se fracturó sesenta años después. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezxJJvOPSI/AAAAAAAALvI/-YEzIvuO8ww/s1600-h/Tomar_naranjo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326897598807555362" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezxJJvOPSI/AAAAAAAALvI/-YEzIvuO8ww/s320/Tomar_naranjo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La mañana se les ha ido en el camino desde Lisboa y en la visita al convento, evocaciones incluidas. Después de comer en el restaurante “A Mao”, los curiosos se adentran en el casco antiguo de Tomar, descubren la antigua sinagoga, convertida ahora en museo y, poco después, visitan la iglesia de S. Joâo Baptista; la cruz de Cristo y las armas de Portugal han bajado de la cima al llano. La Praça da Republica tiene un pavimento ajedrezado; en el centro, de espaldas al castillo y frente a la iglesia sanjuanista, rinde Tomar homenaje y recuerdo a Gualdim Pais, fundador de la villa, cuando el convento fue de los freires del Temple.&lt;br /&gt;Es tiempo de retorno. Los viajeros no se entretienen más, aunque lo harían de buena gana, y ponen rumbo a la Beira Baixa; dejan atrás Castelo Branco y Castel Novo. Se ha puesto el sol. Belmonte deberá esperar mejor ocasión. Atraviesan la serra da Estrela entre dos luces. Adivinan Guarda. Cruzan el Côa, que presienten, pero que ni ven ni oyen y llegan, al anochecer, a Ciudad Rodrigo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* 9 diciembre 2006 &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: &lt;em&gt;Janela&lt;/em&gt;; iglesia y caballero; naranjas y azulejos. (Convento de Cristo, Tomar).&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-3370150965935757553?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/3370150965935757553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=3370150965935757553&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3370150965935757553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3370150965935757553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/05/cronica-portuguesa-y-4.html' title='Crónica portuguesa (y 4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezwzzamlcI/AAAAAAAALu4/mNWSmvp6QGw/s72-c/Tomar-ventana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-2663021352465237873</id><published>2009-05-15T00:17:00.004+02:00</published><updated>2009-05-16T09:18:06.911+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica portuguesa'/><title type='text'>Crónica portuguesa (3)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;DE TUMBAS Y TORRES&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito *&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztAh0G1GI/AAAAAAAALuY/NFntM2TlZBs/s1600-h/Lisboa_Herculano.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326893052605158498" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztAh0G1GI/AAAAAAAALuY/NFntM2TlZBs/s320/Lisboa_Herculano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sabemos de dónde sacaron los viajeros que una de las tumbas de la iglesia del monasterio de los Jerónimos está vacía y que se corresponde con la del Rey don Sebastián, como dejaron escrito en cierta ocasión. Ahora, comprueban que los dos sepulcros del templo son el de Camoens y el de Vasco de Gama. Son los Jerónimos algo así como un panteón de glorias nacionales en miniatura. En el claustro está también, dicen las guías, la tumba de Herculano, el decimonónico historiador portugués. Los viajeros la buscan y la hallan, sostenida por seis leones; en uno de los frontales, le reflexión del finado: “&lt;em&gt;Dormir? So dorme o frio cadáver, que nâo sente; a alma vôa e se abrica a os pès do omnipotente&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Como en su primera visita a Lisboa, ya hace algunos años, en Belem se volvieron a encontrar con la luz atlántica, que ya creían esfumada por el tiempo lluvioso y nublado. Pero, finalmente, esa mañana el sol salió y tanto los Jerónimos como el monumento a los Descubridores volvieron a reflejar el blanco secuestrado. Cruces de Cristo, esferas armilares y cuernos de la abundancia se pegan a los muros del monasterio, con mascarones, clípeos y cordones, que el plateresco se llama aquí manuelino.&lt;br /&gt;Los Descubridores encaran el Tajo y van precedidos, en pétrea proa –balsa de piedra-, por don Enrique, el Navegante; arengando o indicando el rumbo a “os bravos portugueses, incitando”, camino de la mar océana&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztLKFBCTI/AAAAAAAALug/Y3V9AimAzeQ/s1600-h/Lisboa_Descubrimiento.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326893235212192050" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztLKFBCTI/AAAAAAAALug/Y3V9AimAzeQ/s320/Lisboa_Descubrimiento.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Sopla el viento en Belem. Por un largo paseo a la vera del río y guiados por la luz cegadora, un reguero de visitantes se dirige al reencuentro con la torre. Verde, blanco y azul protegen el icono. De nuevo, otra vez, la cruz de Cristo en los balcones y en el remate del primer cuerpo. La torre ha sido recientemente restaurada, como se encarga de recordarlo un cartel a la entrada, en un proyecto cofinanciado por el Instituto portugués del patrimonio arquitectónico y la Unión Europea. La entrada tiene lugar bajo las armas de Portugal escoltada por dos esferas armilares, que cuando se levantó la torre eran tiempos de epopeya lusitana. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztRkIJr-I/AAAAAAAALuo/nJqCrbtvGXY/s1600-h/Ventana_cruzCristo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326893345283878882" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztRkIJr-I/AAAAAAAALuo/nJqCrbtvGXY/s320/Ventana_cruzCristo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A los viajeros les asalta la duda de saber si la torre es una pieza de ajedrez, enrocada para proteger a los monarcas. Pero el rey y la reina ya no están allí para contarlo, que Portugal es ahora una república, aunque espere todavía ansiosa la vuelta de don Sebastián, “El Deseado”, como reza su estatua en el jardín del obispo en Castelo Branco. Dicen que la torre nació para defensa del río, pero, bien mirado es el río el guardián de la torre. No obstante, a tenor de lo que hoy se ve, parece que ni lo uno ni lo otro. En todo caso, sea como fuere, la fortaleza ribereña ha mucho tiempo que fue tomada y nada impide ya la llegada tumultuosa de los extranjeros al corazón de la esencia portuguesa, si es que la esencia es el orgullo torrero, los navegantes y el tiempo perdido y nunca recobrado. Aquí, en la Torre de Belem, cada uno entra como pedro por su casa. Nunca la escalera de acceso estuvo tan apretada que, con los atascos de los que suben y los que bajan, aquello parece hora punta en una autovía de la capital. Sólo la azotea supone un pequeño alivio para los pacientes escaladores. Desde allí la vista se recrea en el río, en los Jerónimos y en toda Belem. Pero el instante tiene su contrapunto; si reconfortante es el cielo, de nuevo tendrán que soportar las angosturas y bajar de la cima, para encontrarse con tanta gente como peldaños tiene la escalera.&lt;br /&gt;Por la tarde, los viajeros buscan el reencuentro con el Rossio y con la praça de Pedro IV. La estatua del monarca aparece ahora escoltada por una campana gigante, que estamos en vísperas de las Festas de Natal. Desde la praça de Figueira, poblada de palomas, y presidida por el retrato ecuestre de don Joâo I, se vislumbra, arriba, el castelo de San Jorge. Un avión surca las almenas; será el espíritu del alado dragón que de nuevo quiere tomar la fortaleza. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztXeR65kI/AAAAAAAALuw/2dg6o-dGpZc/s1600-h/Lisboa-ecuestre.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326893446793455170" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztXeR65kI/AAAAAAAALuw/2dg6o-dGpZc/s320/Lisboa-ecuestre.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros toman un tranvía con destino al Oceanográfico, que ocupa parte del lugar donde otrora estuvo la exposición universal lisboeta. El sol se ha puesto. Entre nutrias y peces, los visitantes se topan con un mar domesticado, sin asomarse a las abismales profundidades que surcan los fondos tenebrosos. Monstruos marinos que espantaron navegantes, pulpos, calamares gigantes y sirenas encantadas no vieron, que eso forma parte de la leyenda y aquí, como se ha dicho, las aguas están controladas y contenidas, ajenas a las borrascas atlánticas. Mejor así.&lt;br /&gt;Las tinieblas libran la batalla con las artificiales luces. Los astros no titilan azules, que está nublado. Retornan los viajeros al corazón lisboeta par dar cuenta de un &lt;em&gt;bacalhau&lt;/em&gt; a nata. El convento de Cristo les espera mañana en Tomar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* 8 diciembre 2006&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Tumba de Herculano en Los Jerónimos; monumento a los Descubridores; ventana en Torre de Belem y monumento al rey D. Joâo I, en la praça de Figueira.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;(Concluirá: La Cruz de Cristo)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-2663021352465237873?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/2663021352465237873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=2663021352465237873&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2663021352465237873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2663021352465237873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/05/cronica-portuguesa-3.html' title='Crónica portuguesa (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeztAh0G1GI/AAAAAAAALuY/NFntM2TlZBs/s72-c/Lisboa_Herculano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-7931675327798562846</id><published>2009-05-07T00:24:00.003+02:00</published><updated>2009-05-07T18:06:40.022+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica portuguesa'/><title type='text'>Crónica portuguesa (2)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LA LLUVIA DE SAN JORGE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito *&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sezp8JaMwEI/AAAAAAAALuA/JblS6wEq9v0/s1600-h/Lisboa_abeto.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326889678799683650" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sezp8JaMwEI/AAAAAAAALuA/JblS6wEq9v0/s320/Lisboa_abeto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por la mañana, antes de partir para Lisboa, los viajeros deciden visitar el viejo castillo entre la bruma. La niebla se ha apoderado de Castelo Branco y el día se torna gris. En algún lugar se toparán con un cartel que anuncia la actuación en la ciudad de Dulce Pontes, prevista para el día 9. Lástima, ojalá hubiera sido ayer. Ese día estarán de regreso a Ciudad Rodrigo. Así que se conformarán con oírla en el disco compacto que llevan en el automóvil.&lt;br /&gt;Como desagravio, por la noche intentarán captar de refilón el alma lisboeta en “Luso”, un conocido restaurante en el barrio alto de la ciudad. Folclore marinero, guitarra portuguesa y fados desgarrados llenarán la sala, poblada de turistas entregados. Pero eso será por la noche. Antes, los viajeros tienen previsto pasear por las praças do Comercio, de Camoens, subir al castelo de Sâo Jorge, con parada y escala en la catedral. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezqCB9XeSI/AAAAAAAALuI/oj6vdgK-cLE/s1600-h/Lisboa_claustro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326889779878918434" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezqCB9XeSI/AAAAAAAALuI/oj6vdgK-cLE/s320/Lisboa_claustro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En la seo se agolpan los fieles, encienden candelas en los lampadarios y recorren las alas de un claustro destripado, que muestra en el patio pretéritas estructuras de una Lisboa más antigua.&lt;br /&gt;Escoltados por los tranvías, los viajeros se dirigen a la fortaleza del santo militar, donde les sorprenderá la lluvia. El día ha estado siempre gris desde que salieron de Castelo Branco. Desde allí divisan el Tajo que busca su estuario y la mar océana. Un gigantesco árbol luminoso emerge desde la praça do Comercio; efímero cohete vegetal que terminará sus días tras la Epifanía del Señor.&lt;br /&gt;La subida a las almenas se hace en ordenada fila de uno, que son muchos los visitantes que, todavía, al caer la tarde, quieren palpar el cielo de Lisboa. La lluvia arrecia, como si fueran las saetas que lanzan los partidarios del dragón y que quisieran tomar la irreductible morada del santo bizantino, que aquí en occidente se ha vuelto lusitano. No por eso, los viajeros se amedrantan y siguen subiendo al adarve. A pesar de las inclemencias atmosféricas y de la falta de luz, los turistas ocupan el paseo de guardia y el interior de las torres, casi a tientas, pues es mucha la oscuridad, sólo rota por los destellos fulgurantes y efímeros de los flashes de las cámaras fotográficas. Agua y fuego. Quién sabe si bajo la roca no estará petrificada la bestia, amenazante doblegada y vencida por el titular de la fortaleza. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezqHyhijPI/AAAAAAAALuQ/AGcCLz2QHUQ/s1600-h/Castelo-SanJorge.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326889878814887154" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezqHyhijPI/AAAAAAAALuQ/AGcCLz2QHUQ/s320/Castelo-SanJorge.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;A la salida del castelo se topan con unos vecinos de Benavente, que han elegido también el puente de la Inmaculada para acercarse hasta Lisboa; con ellos toman un tranvía y bajan de la cumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Chiado, los viajeros se trasladan por un momento a Italia, a la iglesia de Nossa Senhora de Loreto, varias veces incendiada y reconstruida. Hay allí recuerdos del terremoto que asoló la ciudad lisboeta. Ahora, la tierra ya no tiembla, aunque sí comienzan a hacerlo las cansadas piernas de la andante caballería, tras un día agotador. Todavía tendrá tiempo el fatigado grupo de saludar la efigie broncínea de Pessoa, adentrarse por los reconstruidos barrios de Pombal y buscar un santuario de fados portugueses, donde reconfortar el alma, satisfacer el cuerpo y buscar el desagravio de las lágrimas de Dulce Pontes. Ya se dijo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* 7 diciembre 2006&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Praça do Comércio; claustro de la catedral y castelo de San Jorge (Lisboa).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;(&lt;/strong&gt;Continuará&lt;strong&gt;. "&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;De tumbas y torres...)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-7931675327798562846?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/7931675327798562846/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=7931675327798562846&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7931675327798562846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7931675327798562846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/04/cronica-portuguesa-2.html' title='Crónica portuguesa (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sezp8JaMwEI/AAAAAAAALuA/JblS6wEq9v0/s72-c/Lisboa_abeto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-5142023962403711324</id><published>2009-04-26T00:09:00.007+02:00</published><updated>2009-04-27T10:21:38.784+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónica portuguesa'/><title type='text'>Crónica portuguesa (1)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL JARDÍN DEL OBISPO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Castelo Novo y Castelo Branco. 6 diciembre 2006&lt;/strong&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sezl4j0fHBI/AAAAAAAALtg/IXxEZ2FKwgc/s1600-h/Castelo_Novo_fuente.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326885219123272722" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sezl4j0fHBI/AAAAAAAALtg/IXxEZ2FKwgc/s320/Castelo_Novo_fuente.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros entran en Portugal por Ciudad Rodrigo, tras cruzar el Azaba y el antiguo paso fronterizo de Fuentes de Oñoro. La nueva &lt;em&gt;estrada&lt;/em&gt; les conduce rápidamente al Côa, no lo verán, pero lo intuyen. Guarda queda a la derecha y los túneles, bajo la Serra da Estrela, se suceden.&lt;br /&gt;Castelo Novo se asoma a la ruta y deciden entrar. Fueron estas tierras de la encomienda de la todopoderosa Orden de Cristo, que extendió sus cruces por medio Portugal y que fijó almenas en la torre de Belém, a orillas del Tajo. Pero estamos todavía de camino, en Castelo Novo, lejos de la desembocadura del río; aquí son otras las corrientes y efluvios que bajan de la sierra, aunque más al sur se fundan en el mismo lecho. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sezl_h4N6bI/AAAAAAAALto/G27e1JZyxDc/s1600-h/Gato_CateloNovo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326885338861136306" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sezl_h4N6bI/AAAAAAAALto/G27e1JZyxDc/s320/Gato_CateloNovo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros oyen el agua bajo sus pies; canalizada por las calles baja de la sierra de Gardunha. Es esta un inmenso roquedal de granito, de bloques desnudos que se amontonan, de ciclópeas piedras erráticas que parecen amenazar a la población con un corrimiento generalizado desde la ladera y llevarse todo, casas y personas por delante. Pero la quietud y el silencio dominan estos parajes, que los cambios geológicos son lentos e imperceptibles de un día para otro. Eso sí, en el castelo, derruido, se nota la exfoliación del granito, efecto del hielo y del agua. Dejémonos pues de cataclismos fingidos o por venir y aprestémonos a recorrer la villa esta fría mañana de diciembre.&lt;br /&gt;Hasta aquí han llegado también los euros del &lt;em&gt;Programa de Recuperaçâo das Aldeias Historicas&lt;/em&gt;, para dar lustre al lugar. Los viajeros recuerdan la aplicación de esta iniciatva en Monsanto e Idahna-a-Vella-, no muy lejos de donde estamos, que son tierras de la Beira Baixa.&lt;br /&gt;De Castelo Novo se quedarán con el agua, la fuente y los naranjos. Hay también un &lt;em&gt;pelourinho&lt;/em&gt; o picota, con las armas manuelinas, y un gato blanco de cabeza negra que custodia el umbral de una puerta, al tiempo que mira curioso y desafiante a los intrusos. Pero no es hora de emular cuentos ni de adoptar el papel de Alicia, aunque la tierra y sus frutos nos parezcan maravillas, así que tampoco es tiempo de interrogar al gato; en todo caso, nos quedaremos con las ganas de saber si nos sorprenderíamos de lo que pudiera decirnos esta esfinge felina, acerca de lo que hubiera de aguardarnos tras el umbral y la metálica puerta. Sí es hora, en cambio, de buscar un lugar para comer y seguir la ruta. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezmLAmmmSI/AAAAAAAALtw/BbVoAMG785g/s1600-h/Jardin_obispo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326885536087316770" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezmLAmmmSI/AAAAAAAALtw/BbVoAMG785g/s320/Jardin_obispo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros harán parada y fonda en Castelo Branco, en un hotel ubicado en la colina, muy cerca del viejo castillo y recorrerán la villa a pie. Buscan y hallan los jardines del “Paço Episcopal”, fundado por don Joâo de Mendoça, obispo de Guarda, y continuado por Vicente Ferrer da Rocha, prelado de Castelo Branco, allá por la décimo octava centuria. En el jardín se dan la mano el agua, las plantas y la piedra, en una legión de graníticas esculturas que pueblan subidas y bajadas, escaleras, fuentes y estanques. Es este un completo programa iconográfico donde moran los padres de la iglesia, apóstoles, virtudes, estaciones, meses, y una completa galería de los reyes que han conformado la monarquía lusitana. Allí están los tres Felipes de la dinastía Austria, que en España se les conoce como segundo, tercero y cuarto y que, aquí, en Portugal son primero, segundo y tercero. Portugueses y españoles no se han puesto de acuerdo en los ordinales, así que no se busque el consenso histórico de Aljubarrota u Olivenza, que esas son otras cuitas que todavía levantan ampollas.&lt;br /&gt;Pero hablábamos de los Felipes, a los que, por considerarlos “intrusos”, se les representa en un tamaño menor, empequeñecidos ante las dinastías nacionales, que Portugal siempre ha sido muy celosa de su soberanía e independencia. Sin embargo, pequeños o no, ahí están y, al menos, al primero de los reyes filipinos, le dan los portugueses el sobrenombre de “Prudente”; si es que lo fue, lo dicen ellos, que en España es Felipe II y con eso basta. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezmT4LbElI/AAAAAAAALt4/MqAHkuF18nA/s1600-h/Felipe_CasteloBranco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5326885688444654162" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SezmT4LbElI/AAAAAAAALt4/MqAHkuF18nA/s320/Felipe_CasteloBranco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ahora, el palacio episcopal es el museo de la ciudad, integrado por fondos procedentes de José Tavares, un coleccionista de principios del siglo XX. Allí están, entre otras piezas, los célebres bordados de Castelo Branco, junto a tapices y otros artilugios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el parque se levanta la estatua de Joâo Rodrigues, un médico y escritor del siglo XVI, al que los nativos reconocen como “amato lusitano”. Y es que los portugueses son muy dados a reconocer las glorias patrias y por eso levantan bronces, esculpen granitos y graban los méritos del recordado.&lt;br /&gt;Cae la tarde y llegan las tinieblas. Aunque en la ciudad no hay restos morunos, los viajeros cenan en el restaurante “Califa” el célebre &lt;em&gt;bacalhau &lt;/em&gt;de la casa y a la plancha, que en Portugal hay mil maneras de preparar este plato nacional. Mañana será otro día.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Fuente y gato en Castelo Novo. Jardín del obispo y reyes lusitanos (Filipe I, O Prudente).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;(Continuará: "La lluvia de San Jorge")&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-5142023962403711324?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/5142023962403711324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=5142023962403711324&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/5142023962403711324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/5142023962403711324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/04/cronica-portuguesa-1.html' title='Crónica portuguesa (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sezl4j0fHBI/AAAAAAAALtg/IXxEZ2FKwgc/s72-c/Castelo_Novo_fuente.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6719584516926192353</id><published>2009-04-20T00:30:00.004+02:00</published><updated>2009-04-20T01:33:40.311+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas béticas'/><title type='text'>Crónicas béticas (y 3)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;TRIANA, PUENTE Y APARTE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito * &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIe6JO5kfI/AAAAAAAALoc/es2_okU8rBk/s1600-h/Velazquez.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323851693765005810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIe6JO5kfI/AAAAAAAALoc/es2_okU8rBk/s320/Velazquez.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;En el Museo de Sevilla están -sí- los jardines, pero no hay rastro del joven pintor desesperado por la huída de su “Triniá”. En eso estaban los viajeros, evocando a Miguel de Molina y a Carlos Cano, bajo la estatua de Murillo, cuando deciden que lo que han venido a ver son los lienzos de la escuela barroca sevillana; así que dejan la copla por el pincel y recorren los muchos patios y salas del antiguo convento de la Merced.&lt;br /&gt;Saciado el espíritu, desde el Arenal se dirigen a los Reales Alcázares, no sin antes pasar por el plateresco ayuntamiento de Riaño y envolverlo en su cámara digital. Pero la entrada en los Reales es complicada, de efectos retardados. No es, "vamos a entrar" y ¡hala! "ya estamos". Los viajeros, como tantos otros, deberán esperar a que la cola que les precede sea engullida por las fauces del león que guarda la puerta; sólo así entrarán en la morada del rey don Pedro y podrán admirar los azulejos, atauriques y mocárabes.&lt;br /&gt;Pero los visitantes quieren empaparse del alma sevillana al otro lado del río. Por la tarde, bajarán hacia la torre del Oro y cruzarán el puente que les lleva a la margen izquierda.&lt;br /&gt;Triana es a Sevilla lo que el Trastévere a Roma. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIfCWkBGfI/AAAAAAAALok/OXveuRHeOus/s1600-h/Tortola.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323851834782194162" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIfCWkBGfI/AAAAAAAALok/OXveuRHeOus/s320/Tortola.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El río sigue fluyendo, se llame Betis, río Grande o Guadalquivir, que lo de menos es el nombre, mientras lo surquen galeras, bajeles o piraguas; mientras corra por la depresión en busca del océano. El río baja sucio en su curso bajo. Un barbo muerto flota vientre arriba. También, en los jardines de los Reales Alcázares, una tórtola sin vida, rodeada de hojas marchitas, espera volver a ser polvo de la tierra.&lt;br /&gt;Para acceder a los embarcaderos hay que buscar la entrada entre restaurantes. Allí bajarán los viajeros, no para comer –que ya lo hicieron- ni para subirse a una barca, sino para ver los reflejos de la torre del Oro en las mansas aguas del río.&lt;br /&gt;Por la calle de Troya, los visitantes se dirigen al corazón de Triana. Una placa recuerda que en otro tiempo se llamó de La Cruz, ambiente de la novela cervantina de Rinconete y Cortadillo en el patio de Monipodio. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIfdFapYPI/AAAAAAAALow/fucA1YMcvn4/s1600-h/Torre-Oro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323852294035955954" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIfdFapYPI/AAAAAAAALow/fucA1YMcvn4/s320/Torre-Oro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¡Quién lo iba a decir!, pero en uno de los bares de Triana, los viajeros se toparon con una fotografía de Barrio de Sanabria, de Paisajes Españoles. Ya lo ven, pusieron rumbo al sur y el norte, como una sombra, les persigue. Pronto encontrarán la explicación; el padre del camarero es oriundo de tierras sanabresas, donde tiene una casa a la que la familia retorna todos los veranos. En el interior, se ofrecen varias participaciones de la lotería de Navidad, tanto de la Hermandad del Cachorro como de la Esperanza de Triana. A la salida descubren más ecos sanabreses; no habían reparado a la entrada en el nombre del establecimiento: “Bar Remesal, especialidad de caracoles”. Y es que el norte está tan lejos y tan cerca. Por la mañana, en la calle Sierpes, los viajeros se encontraron con Paco, un maestro zamorano al que conocieron hace veinticinco años. Ahora vienen a saber que organiza viajes y, durante estos días, está en Sevilla de visita con unos amigos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIfrBg-NSI/AAAAAAAALo4/S6lZWs8nB-4/s1600-h/Divina-Pastora.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323852533506913570" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIfrBg-NSI/AAAAAAAALo4/S6lZWs8nB-4/s320/Divina-Pastora.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es a la ermita del Cachorro a dónde encaminan sus pasos los viajeros. Antes pasarán por la iglesia de la Hermandad de la Divina Pastora. Estamos aquí en el corazón de la religiosidad sevillana, a este otro lado del río. Y es que, como dicen sus habitantes: “Triana es puente y aparte”. Aquí se dan la mano béticos y sevillistas, que el color alcanza las humanas pasiones y, así, en la calle de Rodrigo de Triana, los colores van del blanco al verde y del verde al blanco.&lt;br /&gt;Cuando llegan, por fin, a la ermita, acaba de terminar una boda. Una limusina recoge a los novios. Ya no hay devotos en la iglesia, tan sólo cuatro turistas y los recién llegados.&lt;br /&gt;El regreso a Sevilla lo hacen por el puente del Cachorro, hacia el barrio del Arenal, hasta la plaza del Cabildo. Todavía tendrán tiempo de comprar los “dulces de las monjas”. Observan los viajeros que los sevillanos deben ser muy golosos, pues formando cola aguardan pacientemente su turno para comprar los exquisitos manjares en un pequeño y especializado local.&lt;br /&gt;Poco más les entretiene por hoy en Sevilla, como no sea adquirir algunos azulejos y objetos de cerámica. Por estar, se quedarían más tiempo, pero los cuerpos están cansados y desean retornar a Carmona.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Estatua de Velázquez en los jardines del Museo de Bellas Artes de Sevilla; tórtola muerta en los Reales Alcázares; la Torre del Oro desde Triana y azulejo de la Divina Pastora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* 8 de diciembre de 2007&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Próximamente: Crónica galaica&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6719584516926192353?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6719584516926192353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6719584516926192353&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6719584516926192353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6719584516926192353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/04/cronicas-beticas-y-3.html' title='Crónicas béticas (y 3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIe6JO5kfI/AAAAAAAALoc/es2_okU8rBk/s72-c/Velazquez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6474021710921570995</id><published>2009-04-12T18:27:00.011+02:00</published><updated>2009-04-12T22:09:41.278+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas béticas'/><title type='text'>Crónicas béticas (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;DULCES DE LAS MONJAS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito *&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIb01GrXnI/AAAAAAAALoM/MiQHu8CT284/s1600-h/Tumba-Carmona.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323848303927582322" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIb01GrXnI/AAAAAAAALoM/MiQHu8CT284/s320/Tumba-Carmona.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Estamos, ya se dijo, en la Bética, en la fértil y suave vega del Guadalquivir. Y aunque no sea hoy primero de noviembre, los viajeros inician la visita al cementerio más antiguo de Carmona. La romería mortuoria se topó primero con el anfiteatro. Todavía tienen en la retina las moles desprendidas del de Itálica, como si fueran los restos de un cataclismo. En Carmona se conserva el esqueleto entero, como una honda cicatriz en la blanda roca.&lt;br /&gt;Vienen a saber que, caído en desuso, los habitantes de la ciudad llegaron a utilizarlo como camposanto. En este, hicieron lo mismo que los isleños en el teatro de &lt;a href="http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2006/10/crnicas-mallorquinas-vi.html"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Alcudia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;; y es que los espacios bulliciosos, andando el paso del tiempo, enmudecen y se transforman en lugares de quietud, donde habita el olvido. Al fin y al cabo todo vuelve al polvo.&lt;br /&gt;Los viajeros reflexionan sobre el ruido y el silencio y se dicen que si guerra dan los vivos, también la dieron los muertos. Los humanos pasan tanto tiempo pensando en cómo vivir como en preocuparse por las comodidades del eterno descanso.&lt;br /&gt;Tal vez por eso, aquí, en Carmona, se labró para los muertos una ciudad bajo la tierra. No todo es olvido, que la memoria pervive más allá de la muerte, sobre todo cuando alguien se molesta en dejar grabados nombres y hechos. En Carmona, las generaciones se han sucedido, pero los nombres de Servilia y de Postumio permanecen. Como también sus espacios de eternidad; violados, sí, pero mostrados al mundo por el empeño de un inglés decimonónico. Acaso en eso consista la inmortalidad, cuando los nombres perduran dos mil años después del óbito.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIb8-ygRCI/AAAAAAAALoU/M2tBa_DSJ98/s1600-h/Sevilla-desdeGiralda.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323848443966276642" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIb8-ygRCI/AAAAAAAALoU/M2tBa_DSJ98/s320/Sevilla-desdeGiralda.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;De &lt;em&gt;Carmo &lt;/em&gt;a&lt;em&gt; Hispalis&lt;/em&gt;. De la calma de los muertos al bullicio de los vivos. Tropel de gentes en la plaza de España; cuadrillas que buscan su banco provincial, como quien busca el Grial, sólo que el banco lo encuentran y con eso se conforman.&lt;br /&gt;Columnas humanas suben y bajan sin descanso al campanario de la catedral. Si don Fermín desde la torre de la seo ovetense escudriñaba la vida de Vetusta, desde la Giralda podría intentarse algo parecido e indagar por los amores perdidos de la mocita más bonita de un conocido barrio, por los recuerdos infantiles donde maduran los limoneros o por la lunita plateada y las dos cruces del monte del Olvido.&lt;br /&gt;Pero la magnitud de la ciudad haría que sólo quedara en eso, en un intento, pues son muchos los rincones sevillanos. Además, el curioso “voyageur” podría quedarse ensimismado contemplando la ciudad, sus barrios y edificios y olvidarse de su oficio. Dejemos a los troyanos, mejor así.&lt;br /&gt;Los viajeros bajan de la torre y salen por la puerta de los Naranjos camino del barrio de Santa, Cruz con el recuerdo de Carlos Cano. Entre tiendas de artesanía y “souvenirs”, llegan a la plaza de Banderas. Muy cerca, los sevillanos hacen cola para comprar “los dulces de las monjas”, expresión colectiva que por estas fechas realizan los conventos de dueñas de la ciudad. Pero los viajeros, Fabio, cambian el dulce por una manzanilla en la calle de Rodrigo Caro, poético famoso, al tiempo que la tuna ha comenzado ya su serenata. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIbuqN6wTI/AAAAAAAALoE/_cqodFzdBQ4/s1600-h/Dulces_Monjas-cola.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5323848197925945650" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIbuqN6wTI/AAAAAAAALoE/_cqodFzdBQ4/s320/Dulces_Monjas-cola.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Son las siete de la tarde. Por la plaza de Santa Cruz llegan a los Jardines de Murillo, cuando son sorprendidos por ruidos de sirena que se mezclan con el sonido de las campanas. Aquel, poco a poco desaparece y este se hace casi ensordecedor. Diríase que todos los bronces de Sevilla han comenzado a repicar. Pero no, “son sólo las campanas de la catedral”, les advierte un nativo al que preguntan. La razón de aquello no es otra que hoy es víspera del día de la Inmaculada Concepción, que aquí, en Sevilla, se vive de manera muy especial, con procesión incluida.&lt;br /&gt;Los viajeros están cansados. Ya han visto a la Virgen de Montañés en el presbiterio de la seo y le han robado una imagen digital. Con eso se conforman, y con Carmona como refugio.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Tumba en Carmona; Sevilla desde la Giralda y cola para comprar los dulces de las monjas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(&lt;em&gt;Continuará&lt;/em&gt;: Triana, puente y aparte)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* 7 de diciembre de 2007&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6474021710921570995?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6474021710921570995/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6474021710921570995&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6474021710921570995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6474021710921570995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/04/cronicas-beticas-2.html' title='Crónicas béticas (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SeIb01GrXnI/AAAAAAAALoM/MiQHu8CT284/s72-c/Tumba-Carmona.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-1538676835243307420</id><published>2009-03-30T00:09:00.014+02:00</published><updated>2009-04-12T18:35:34.649+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas béticas'/><title type='text'>Crónicas béticas (1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;"MUSTIO COLLADO..."&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Ruinas de Itálica&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito *&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora&lt;br /&gt;campos de soledad, mustio collado,&lt;br /&gt;fueron un tiempo Itálica famosa...&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;(Rodrigo Caro)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-family:times new roman;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2U0eXm2I/AAAAAAAALlM/wfWMLnqBaUY/s1600-h/Anatidas_Italica.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318740522491681634" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2U0eXm2I/AAAAAAAALlM/wfWMLnqBaUY/s320/Anatidas_Italica.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ignoran los viajeros qué puede depararles la visita a la antigua ciudad. Las dos veces anteriores se dieron de bruces con la verja, por lo que piensan que, si a la tercera va la vencida, verán cumplidos sus propósitos de adentrarse en la “&lt;em&gt;Itálica famosa&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Ahora, por poco la historia se repite. Los guardas les advierten que, al ser día festivo, la visita terminará a las cuatro de la tarde, para las que apenas quedan poco más de 20 minutos.&lt;br /&gt;Finalmente, en el interior, entablarán conversación con otro de los custodios, lo que les permite hacer un paseo más pausado y que el tiempo se detenga y a la vez se alargue. No podrán por menos de evocar los versos del poeta en aquellos &lt;em&gt;campos de soledad&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Cinco anátidas llegan graznando desde el sur y se posan, sin inmutarse, cerca de los visitantes. Parece que lo hayan hecho siempre; en todo caso, los extraños en aquel paraje son los viajeros.&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2e9aDAKI/AAAAAAAALlU/mKRIcWBs0JQ/s1600-h/Avion-Italica.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318740696688165026" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2e9aDAKI/AAAAAAAALlU/mKRIcWBs0JQ/s320/Avion-Italica.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La presencia de la vida silvestre es constante en el solar itálico. Una liebre cruza, en rápida carrera, la vía decumana.&lt;br /&gt;Los emperadores ya no están allí para presenciar la metamorfosis de su &lt;em&gt;urbs&lt;/em&gt; en el &lt;em&gt;agge&lt;/em&gt;r primigenio. Es igual, aunque estuvieran tampoco acertarían a encontrar una explicación en los grandes pájaros mecánicos que sobrevuelan constantemente el solar urbano. ¡Quién sabe si los aviones no estarán instando a las aves petrificadas en uno de los mosaicos a remontar el vuelo, para que vuelvan, otra vez, a surcar los cielos de la Bética. Y con ello, el retorno de la romanidad! &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2rBgNy5I/AAAAAAAALlc/TEJI_B2MPvY/s1600-h/Anfiteatro-Italica.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318740903946210194" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2rBgNy5I/AAAAAAAALlc/TEJI_B2MPvY/s320/Anfiteatro-Italica.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros han llegado, pero marcharán. Lo hicieron otrora los hijos de la ciudad. Trajano cambió la vida de provincias por la de la metrópoli del imperio y el Betis por el Tíber y el Danubio.&lt;br /&gt;Pero, a pesar de la hégira, y a pesar también del inexorable paso del tiempo, los muros se agarran a la tierra: en los desgajados bloques de hormigón del anfiteatro, en la alcantarilla que corre por debajo de la calzada principal, en los pavimentos que resisten pegados al solar… Sombras y memorias funerales de alto ejemplo...&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2wsXpcHI/AAAAAAAALlk/nItf5_rh01s/s1600-h/Trajano-Italica.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5318741001352343666" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2wsXpcHI/AAAAAAAALlk/nItf5_rh01s/s320/Trajano-Italica.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en Santiponce, dos “roulottes” permanecen ancladas a las puertas del antiguo teatro. Diríase que los actores están a punto para bajar de estos camerinos de hojalata y comenzar la representación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La escena da la espalda al &lt;em&gt;limes&lt;/em&gt;, entre el bullicio de la ciudad moderna, con el sosiego de las ruinas del &lt;em&gt;mustio collado &lt;/em&gt;en los campos de vastas soledades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De las cenizas a la llama. Del eco al ruido. Del Betis al valle del Corbones. Los viajeros tendrán tiempo todavía de llegar al alcázar del Rey don Pedro y descubrir los secretos tartesios y turdetanos de Carmona y de la roca blanda de los Alcores. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;em&gt;(Continuará...: &lt;/em&gt;"Dulces de las monjas"&lt;em&gt;)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Anátidas, avión, anfiteatro y estatura de Trajano en Itálica (Santiponce, Sevilla).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* 6 de diciembre de 2007 &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-1538676835243307420?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/1538676835243307420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=1538676835243307420&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1538676835243307420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1538676835243307420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/03/cronicas-beticas-1.html' title='Crónicas béticas (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Sc_2U0eXm2I/AAAAAAAALlM/wfWMLnqBaUY/s72-c/Anatidas_Italica.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-4924276348102171197</id><published>2009-03-12T01:08:00.006+01:00</published><updated>2009-03-16T20:34:17.831+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas galas'/><title type='text'>Crónicas galas (y 6)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;BAYONA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SbhU7WxWNxI/AAAAAAAALb8/CPGgsDfc9Ag/s1600-h/P4060166.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312089139185071890" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SbhU7WxWNxI/AAAAAAAALb8/CPGgsDfc9Ag/s320/P4060166.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es tiempo de regreso. Los viajeros hicieron el trayecto a Bayona en una jornada de Viernes Santo, con desvío a La Rochelle, la vieja ciudad protestante. Por la mañana, antes de abandonar Nantes, visitaron el castillo de Ana de Bretaña, con el que se toparon todos los días durante su estancia en aquella ciudad. Allí entendieron, en el gran contenedor de la historia urbana, como el ducado fue engullido por Francia por alianza matrimonial, que en aquellos tiempos el casarse aportaba territorios, ducados y reinos. Pero no estamos aquí como cronistas, sino como espectadores ambulantes.&lt;br /&gt;Son muchos los kilómetros que les separan de Bayona y todavía quieren hacer un alto en La Rochelle, el estandarte urbano de la Reforma francesa. No tuvieron demasiado tiempo para perderse por sus calles, así que fueron al puerto, se encaramaron a lo más alto de una torre, tomaron un café y buscaron el sur. Bordearon Saintes, Burdeos y llegaron a la ciudad del Nive en torno a las diez de la noche. Mañana visitarán la ciudadela.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;* * *&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es Bayona ciudad de frontera, fortificada por sus cuatro costados. Hoy, Sábado de Gloria, las calles están regadas y ha salido el sol. Los viajeros se pierden por el mercado, mientras un grupo de ciclistas, tocando la bocina, reparten propaganda electoral, que estamos en época de las presidenciales francesas.&lt;br /&gt;Bayona tiene dos castillos, el viejo y el nuevo. En el &lt;em&gt;Château Neuf&lt;/em&gt;, sede de la administración del &lt;em&gt;Musée Basque&lt;/em&gt;, los visitantes indagan la historia de la ciudad. Grandes plataneras crecen en el patio central, junto a una deteriorada ventana flamígera. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SbhVILhMP-I/AAAAAAAALcE/232XeVqkIHQ/s1600-h/P4070223.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312089359502819298" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SbhVILhMP-I/AAAAAAAALcE/232XeVqkIHQ/s320/P4070223.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el &lt;em&gt;Château Vieux&lt;/em&gt;, los viajeros abrieron la puerta y entraron, sin preguntar. Apenas pueden asomarse a las salas des Gards y de Duguesglín, cuando advierten un taconeo apresurado y la voz de una señora que les advierte que el castillo es del Estado Francés, de uso militar y que el paso está prohibido. Los viajeros se miran entre sí; lo que menos quisieran es haber provocado una crisis de seguridad.&lt;br /&gt;Así que, si la milicia no les acoge, será mejor buscar la protección eclesiástica y visitar la catedral. Por aquí también llegó el culto a San Martín, que goza de vidriera y capilla. En la de Saint Jacques, los vitrales muestran episodios de la Leyenda Aúrea; sin embargo, la imagen del Hijo del Trueno ha desaparecido y su lugar está ocupado por Saint Guré d´Ars. Un devoto ora delante de la imagen de Nuestra Señora de la Paz. En la catedral la confesión es &lt;em&gt;vis à vis&lt;/em&gt;; no hay celosías por medio. Será así, piensan los viajeros, que hace mucho que dejaron de practicarla.&lt;br /&gt;Pero el bullicio está fuera de los sagrados muros. Ya hemos dicho que es día de mercado y en los puestos callejeros se venden huevos, verduras, leche en botellas de agua… Un ciclista les entrega propaganda animando a la “insurrección electoral”. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SbhVZ17BFZI/AAAAAAAALcM/OBLW_0Rgp0A/s1600-h/P4070253.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312089662943204754" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SbhVZ17BFZI/AAAAAAAALcM/OBLW_0Rgp0A/s320/P4070253.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los viajeros, ahora sí, se perderán por las calles y tiendas. No vieron a Napoleón, ni a Carlos IV ni a Fernando VII, que estos debían estar muy ocupados en quitarse y ponerse la corona en sus reales testas. Así que dejémosles entretenidos, con sus cuitas y pactos de familia y pongamos rumbo a la vieja Iberia, que habrá que repostar las fuerzas en Donostia.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Foto: Puerto de La Rochelle; mercado de Bayona.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-4924276348102171197?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/4924276348102171197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=4924276348102171197&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4924276348102171197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4924276348102171197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/03/cronicas-galas-y-6.html' title='Crónicas galas (y 6)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SbhU7WxWNxI/AAAAAAAALb8/CPGgsDfc9Ag/s72-c/P4060166.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-4406377780699510947</id><published>2009-03-02T00:02:00.000+01:00</published><updated>2009-03-02T00:02:00.859+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas galas'/><title type='text'>Crónicas galas (5)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CRÓNICA TURONENSE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQm1XmVw0I/AAAAAAAALPw/sPCX5w_2nJ8/s1600-h/P4040065.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301905359631663938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQm1XmVw0I/AAAAAAAALPw/sPCX5w_2nJ8/s320/P4040065.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;No aciertan los viajeros a comprender cómo la catedral de Tours está bajo la protección de Saint-Gatien, cuando el protagonista es San Martín. Sus imágenes ocupan retablos y vidrieras y reproducen una de las leyendas más conocidas del santo, partiendo en dos su clámide y dándole la mitad al mendigo. Aquello debió ser el inicio definitivo de la revelación, que le llevó a profesar el magisterio de Hilario en Poitiers, a viajar a Italia y a realizar lo que se espera de todo santo que se precie: sanar enfermos, vencer demonios, convertir procónsules y fundar abadías.&lt;br /&gt;A la postre, después de haber servido en la milicia, Martín cambió la espada por el cetro, el yelmo por la mitra y la mitad de su capa de legionario por otra pluvial. Fue así como el antiguo soldado llegó a ser obispo a orillas del Loira y, andando el tiempo, motivo de disputa entre los de Poitiers y los de Tour por la posesión de sus despojos. Se salieron con la suya los de esta ciudad y, a partir de ese momento, la &lt;em&gt;ville&lt;/em&gt; comenzó a recibir el maná de los turistas, llamados entonces peregrinos. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQnFGINOOI/AAAAAAAALP4/v45UiHW8pcM/s1600-h/P4040098.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301905629819779298" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQnFGINOOI/AAAAAAAALP4/v45UiHW8pcM/s320/P4040098.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero, tan frágil es la memoria de los hombres que el que tanto nombre dio a la ciudad sería después olvidado; su culto casi perdido, su iglesia destruida y, finalmente, demolida... Habría que esperar la regeneración. Un buen día los turonenses, para remediar su olvido y ostracismo, le levantaran una nueva basílica, con cripta incluida donde guardar sus exiguas reliquias.&lt;br /&gt;Los devotos se dirigen ahora allí. A la entrada del templo -o a la salida, según se mire- los mercaderes venden recuerdos del santo y una guía del peregrino traducida a varios idiomas.&lt;br /&gt;Los viajeros compran la suya en español y se dirigen ahora a la iglesia de San Julián. No podrán saber de la hospitalidad del santo, pues su casa está cerrada, y bien que lo sienten, pues ambos, Martín y Julián, están unidos al mundo de lo jacobeo.&lt;br /&gt;La peregrinación de los viajeros es hoy rápida. Han hecho las tres estaciones. A los mencionados templos, han añadido un cuarto: el Teatro Municipal, pero la encargada les advierte que está &lt;em&gt;fermée&lt;/em&gt;. Por intención que no quede.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;* * *&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tours, Luynes, Bréaux, Langeais, Saumur, Beaumois, Angers... son tan sólo algunos de los más de sesenta castillos del Loira que incluyen las guías turísticas. Los aristócratas han decidido abrir sus puertas a la clase media y enseñan una parte de sus habitaciones –previo pago de estipendio- que así se ayudará a mantener tan ingentes mansiones. Algunas familias han querido dar a estos espacios abiertos al público un toque entre privacidad y afirmación de la propiedad, al distribuir retratos fotográficos del clan familiar en mesas y estancias decoradas, por lo demás, con exquisito gusto. Los viajeros entraron en los &lt;em&gt;châteaux&lt;/em&gt; de Luynes y Langeais, pero el que, verdaderamente, les llamó la atención fue el de Saumur, una especie de “exin castillo”, altivamente encaramado sobre el lecho fluvial. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQnThJml6I/AAAAAAAALQA/s8Ms8QaBQ8M/s1600-h/P4040287.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301905877591562146" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQnThJml6I/AAAAAAAALQA/s8Ms8QaBQ8M/s320/P4040287.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el camino a Angers, el sol desciende muy deprisa tras el horizonte del río. Los viajeros quieren retener la instantánea. Un nativo baja también de su &lt;em&gt;voiture&lt;/em&gt; y se dirige a ellos para entablar conversación acerca de la &lt;em&gt;riviére&lt;/em&gt;, de sus &lt;em&gt;châteaux&lt;/em&gt; y de su futura estancia en Peníscola, donde dice tener un apartamento. Los viajeros desean que el francés acabe su plática cuanto antes, pues el sol se va por segundos, pero no quieren resultar descorteses. Finalmente, cuando el inesperado “asaltante” retorna a la ruta, el sol se ha ido; por si fuera poco, la batería de la cámara esta agotada. Deberían saber que el sol no espera.&lt;br /&gt;La carretera se adapta al curso del Loira y sirve a la vez de dique de contención. Estos días el río baja ancho, desbocado, inundando las márgenes. Algunas docenas de vacas pastan en sus riberas. Ignoran los viajeros qué viento las fecundará, pero intuyen que si en el Tajo las yeguas daban unos potros velocísimos, aquí la calidad del queso debe estar garantizada.&lt;br /&gt;Con estos y otros pensamientos, se plantan en Angers, pero no entrarán en ella. Así que tendrán que conformarse con la silueta de la ciudad, cuando la atravesaron en su ruta matutina hacia Tours.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Catedral y calle de Torus; castillo de Saumur.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-4406377780699510947?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/4406377780699510947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=4406377780699510947&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4406377780699510947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4406377780699510947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2009/02/cronicas-galas-5.html' title='Crónicas galas (5)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQm1XmVw0I/AAAAAAAALPw/sPCX5w_2nJ8/s72-c/P4040065.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6575625412255289912</id><published>2009-01-07T00:17:00.009+01:00</published><updated>2009-02-13T00:19:48.724+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas galas'/><title type='text'>Crónicas galas (4)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;GIGANTES DE PIEDRA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQhmn0dbFI/AAAAAAAALPQ/_vhk_okF5NE/s1600-h/P4030054.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301899608729676882" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQhmn0dbFI/AAAAAAAALPQ/_vhk_okF5NE/s320/P4030054.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De Nantes a Vannes y de aquí a Locmariaquer. Los viajeros han venido buscando el menhir “brisé”, aquel gigante de 20 metros tumbado, abatido. Hasta los gigantes sucumben. Y es que tanto desafío a la verticalidad, tarde o temprano se acaba pagando. Los viajeros ignoran el David, esto es, el motivo de su caída, pero da igual, de nada serviría saber la causa. Tumbado está y así seguirá, dormido, fragmentado, en posición de derrota. Sin embargo, en otro tiempo, la enorme piedra debió ser la primera gran torre del mundo en el golfo de Morbihan.&lt;br /&gt;Al gran menhir, como a Zeus, le salieron hijos por doquier, que poblaron Bretaña y se extendieron por el orbe megalítico de los Finesterres atlánticos. Muy cerca, los viajeros vieron uno reutilizado como estela funeraria en el camposanto de la población, entre cruces y cristos.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQh62GpVDI/AAAAAAAALPY/zwYmZ-AcDoA/s1600-h/P4030073.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301899956161434674" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQh62GpVDI/AAAAAAAALPY/zwYmZ-AcDoA/s320/P4030073.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero si el gigante cayó, la semilla prendió y se multiplicó. Los alineamientos de Carnac parecen un ejército en formación. La milicia pétrea se extiende durante varios kilómetros entre Ménec, Kermario y Kerlescan.&lt;br /&gt;Locmariaquer es conocida también, desde hace décadas, por el cultivo de las ostras. A buen seguro, cualquiera de los restaurantes de la zona las ofrecerá a sus comensales. Pero los viajeros no lo sabrán. Acostumbrados al hispánico horario, cuando se disponen a hacer un alto para alegrar el cuerpo, son pasadas las dos de la tarde. No son horas en Bretaña. Recorren hasta cinco casas de comida, pero les dan con la puerta en las narices: “&lt;em&gt;la cuisine c´est fermée&lt;/em&gt;”. Así que, con el estómago vacío, deciden hacer de tripas corazón y continuar la visita a Kermario, el cuerpo central, la guardia pretoriana del ejército petrificado... &lt;/div&gt;&lt;p align="left"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQiXiJN25I/AAAAAAAALPo/a4HjlwV3www/s1600-h/P4030157.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301900449019714450" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQiXiJN25I/AAAAAAAALPo/a4HjlwV3www/s320/P4030157.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dicen que Kermario en lengua bretona significa “aldea de los muertos”. Los viajeros no saben bretón, pero lo creen. Además, se muestran optimistas, después de tener la fortuna de encontrarse una crepería en mitad del campo, entre menhires, ovejas y praderas. Una antigua casa de labranza, adaptada como tienda de recuerdos de la tierra, ofrece también un tentempié a los despistados turistas. De esta forma, podrán remontar este alineamiento y visitar otro gigante, el de Manio, este sí enhiesto, en medio de un bosque y próximo a una escuela de equitación. Muy cerca, los soldados inmóviles continúan formados en Kerlescan, resistiendo el paso del tiempo. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQiH0uVMmI/AAAAAAAALPg/QVL6Ivms5rc/s1600-h/P4030117.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301900179129315938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQiH0uVMmI/AAAAAAAALPg/QVL6Ivms5rc/s320/P4030117.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ahora los viajeros transitan por la península de Quiberon, estrecha lengua de tierra que desafía al Atlántico. Eolo ha hecho de las suyas y los árboles, tumbados por su fuerza, se inclinan hasta casi besar el suelo. Llegará un día que les suceda lo que al &lt;em&gt;géant&lt;/em&gt; de Locmariaquer. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En Maré Kerionned encuentran los viajeros tres dólmenes y entran en sus entrañas. Más díficil se hace la exploración interior del túmulo de Baden. El pasillo, dobla en curva y no termina. No hay luz. Los exploradores penetran en el intestino del gigante, sólo asistidos por los instantáneos destellos del flash de su cámara fotográfica. Pero no logran llegar a su estómago, esto es, al centro de la cámara. Desisten y se dan la vuelta, camino de la bahía de las cien ínsulas. Descubrirán el golfo al contraluz y, con ello, la quietud o mansedumbre de las aguas.&lt;br /&gt;Es hora de que el sol inicie su descenso. Son muchos los kilómetros que les separan aún de Nantes, donde tienen establecido su cuartel general. Pero han venido por segundo día a Bretaña y, todavía, Vannes les espera. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6575625412255289912?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6575625412255289912/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6575625412255289912&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6575625412255289912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6575625412255289912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/12/crnicas-galas-3.html' title='Crónicas galas (4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SZQhmn0dbFI/AAAAAAAALPQ/_vhk_okF5NE/s72-c/P4030054.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-7166647725950713686</id><published>2008-12-29T14:11:00.008+01:00</published><updated>2009-01-10T18:39:34.877+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas galas'/><title type='text'>Crónicas galas (3)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL MENHIR DEL ARCÁNGEL&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjNBJBov_I/AAAAAAAAKS8/n24wBchKeaY/s1600-h/P4020025.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285199582205624306" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjNBJBov_I/AAAAAAAAKS8/n24wBchKeaY/s320/P4020025.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los viajeros han venido a las tierras del norte tras la huella de los alineamientos megalíticos y de la imagen del Mont Saint Michel. Mañana buscarán los primeros en Carnac. Ahora están enfrente de la mole piramidal. La aguja que remata la iglesia de la abadía, parece un proyectil o un dardo a punto de ser disparado desde la peña. En todo caso, sirve de vértice a la isla, de antena de comunicación con el celeste arcángel. Miguel bien pudiera trocar la espada por la lanza y clavarla en el lomo de la bestia.&lt;br /&gt;Tal vez sea este el menhir por excelencia de los finesterres, ya sean normandos, bretones o galaicos. Si hubiera un “ónphalos” en occidente, como lo hubo en Delfos, acaso hubiera que buscarlo en las criptas de la abadía.&lt;br /&gt;En el exterior, las casas dibujan volantes en las faldas del monte. Parecen los peldaños de una gran escala que mira hacia arriba. No en balde, la aguja de Mont Saint Michele señala el cielo, aunque también bien podría ser el rejón clavado en el dorso del dragón.&lt;br /&gt;Los viajeros han venido cuando la marea está baja, de modo que sólo pueden contemplar lenguas de arena en torno a la isla. Dicen que el mar está retirado varios kilómetros hacia adentro. Los viajeros no lo esperarán. Tampoco sabrían precisar el tiempo de vigilia. Ya se encarga de ello San Miguel, que vigila desde la torre cualquier movimiento.&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjNPZiFDoI/AAAAAAAAKTE/s9tvbQC6aII/s1600-h/P4020034.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285199827154833026" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjNPZiFDoI/AAAAAAAAKTE/s9tvbQC6aII/s320/P4020034.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cielo, tierra y mar entre Normandía y Bretaña. Es esta tierra de peregrinos, ya vinieran por rendir culto y esperar los favores del arcángel o ya vengan reclamados por la mitología turística que acompaña desde hace años a la peña. Los viajeros tienen más de lo segundo que de lo primero, y comprueban que con los que se cruzan, también. Ya no se escuchan los lamentos de los que sufrieron aquí prisión. Las olas debieron llevárselos mar adentro en sus largas retiradas. Los viajeros, después de tres horas de haber estado en el interior de la fortaleza, inician la suya. Pero está visto que las casas fuertes le acompañarán de Normandía a Bretaña.&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjNb_0XsYI/AAAAAAAAKTM/EEVF6OwYUJs/s1600-h/P4020095.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285200043590529410" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjNb_0XsYI/AAAAAAAAKTM/EEVF6OwYUJs/s320/P4020095.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los viajeros llegan a Saint Malo buscando una central de energía maremotriz, pero tardarán en encontrarla. El mar asedia la ciudad. Lo hace de manera paciente, aunque en ocasiones descarga contra los muros su rabia contenida y luego desatada. Pero hoy es tiempo de tregua y por eso los defensores bajan a la playa y vuelan cometas. Será que el mar afila sus espadas, para descargar una feroz embestida contra los muros de granito. El genio de Vauban tendrá que emplearse no sólo en defender la ciudad de los británicos, sino también de la furia de Poseidón. El ingeniero francés dispuso convenientemente las defensas, esperando el ataque por mar. Sin embargo, no podía sospechar la destrucción de buena parte de la ciudad causada por los bombardeos de agosto de 1944. La destrucción vino en esta ocasión del cielo, como la claridad. Varios edificios de la ciudad quedaron reducidos a escombros, entre ellos la catedral. Pero lo que vino desde arriba –las bombas- se remediaría también desde lo alto. En 1972, el arzobispo de Rennes, acompañado de los obispos bretones inauguró de nuevo el templo mayor de Saint-Malo.&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjOCyo3RDI/AAAAAAAAKTU/WTHUdXy9Ll0/s1600-h/P4020111.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285200710067504178" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjOCyo3RDI/AAAAAAAAKTU/WTHUdXy9Ll0/s320/P4020111.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Parece que la guerra y la defensa han sido el sino de esta población, que ha mirado con recelo al otro lado del Canal de la Mancha. Como en Saintes, hay aquí también un monumento a los caídos en la Gran Guerra, en un lugar muy próximo a la seo.&lt;br /&gt;Las calles están repletas de visitantes y de espíritu comercial. Los viajeros no pueden detenerse por más tiempo y van en busca de la central eléctrica. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Mont Saint Michele y estatua de San Miguel en la iglesia. Murallas de Saint Malo y monumento a los caídos de la Gran Guerra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-7166647725950713686?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/7166647725950713686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=7166647725950713686&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7166647725950713686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7166647725950713686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/12/crnicas-galas-3_29.html' title='Crónicas galas (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SVjNBJBov_I/AAAAAAAAKS8/n24wBchKeaY/s72-c/P4020025.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-3988149834877915290</id><published>2008-12-07T23:25:00.006+01:00</published><updated>2009-02-12T22:44:26.762+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas galas'/><title type='text'>Crónicas galas (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CRÓNICA CHARENTIENSE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;José Ignacio Martín Benito&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxQRxUBklI/AAAAAAAAKMA/DLwTxkk6bEY/s1600-h/P4010194.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277181129596703314" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxQRxUBklI/AAAAAAAAKMA/DLwTxkk6bEY/s320/P4010194.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el camino de Nantes, los viajeros tienen puesto el objetivo en Saintes. Han venido hasta aquí buscando un arco de triunfo y un anfiteatro, pero se llevarán algo más. Al final de la jornada, dejan escrita una reflexión en el libro del Museo Arqueológico: Roma dio armazón a la cultura de una Europa unida, desde Córdoba a Londres, desde Mérida a Saintes, desde el Órbigo a la Charante. En &lt;em&gt;Mediolanum&lt;/em&gt; hay epígrafes y retratos que recuerdan a los legionarios de la &lt;em&gt;Legio XIV Gemina&lt;/em&gt;, como en &lt;em&gt;Petavonium &lt;/em&gt;o en León pervive la memoria de los legionarios de la X.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxRwWtLs2I/AAAAAAAAKMY/8DZXda4vkQ4/s1600-h/P4010127.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277182754542039906" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxRwWtLs2I/AAAAAAAAKMY/8DZXda4vkQ4/s320/P4010127.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de visitar el Museo, los visitantes sacan sus propias conclusiones y, en las esculturas romanas, encuentran el antecedente de la plástica románica de los talleres de León o Santiago. Estamos, no hay que olvidarlo, en los caminos de Finisterre, ya sea el galaico o del Bretaña. Los caminantes van y vienen, llevan y traen, se marchan y se quedan.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxSCoZCVNI/AAAAAAAAKMg/mOsZYhD2bi0/s1600-h/P4010217.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277183068527023314" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxSCoZCVNI/AAAAAAAAKMg/mOsZYhD2bi0/s320/P4010217.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El cielo está gris cuando bajan del automóvil en la plaza del palacio de Justicia. Allí se dieron de frente con el monumento a la Gran Guerra. El nombre de los caídos se grabó en la piedra para recuerdo de las generaciones venideras. Otro tanto pasó en las estelas del Museo Arqueológico. Sus deudos quisieron que el recuerdo del difunto permaneciera en la memoria de los siglos. Y así debe seguir siendo.&lt;br /&gt;Otros buscan despertar la memoria renovando los ritos. En el orbe católico se celebra hoy el Domingo de Ramos. También en Saintes. En la catedral de San Pierre hay misa mayor, presidida por el obispo y su cabildo. Aquí no hay laurel, ni tampoco palmas, que estamos en clima atlántico, pero no por eso faltan los ramos y los cánticos. Los fieles levantan las ramitas de .... en una catedral abarrotada. Un cartel en la entrada anuncia un concierto de órgano para las siete de la tarde. Los viajeros esperan estar entonces camino de Nantes y no se plantean sacar la entrada que venden en el atrio de la catedral. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxRBR1hJ7I/AAAAAAAAKMQ/QPuhxP0v_0A/s1600-h/P4010252.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277181945780971442" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxRBR1hJ7I/AAAAAAAAKMQ/QPuhxP0v_0A/s320/P4010252.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Roma les espera al lado de la Charante en forma de arco de triunfo. El museo tardará todavía dos horas en abrirse, por lo que deciden encaminarse a la abadía de las Damas y visitar la iglesia de Nuestra Señora. En la recargada portada encuentran temas comunes en la iconografía románica, que se repiten también al otro lado de los Pirineos. Y es que, ya se ha dicho, los caminos son muchos y los caminantes más. En la abigarrada decoración descubren un águila que pica el costado a un hombre desnudo, estremecido de dolor: un sufrimiento prometeico y eterno para aquellos que desafían a los dioses.&lt;br /&gt;Los viajeros no quieren desafiar a nadie, mucho menos al tiempo. Son pasadas las doce del mediodía y quieren aprovechar al máximo su estancia en la villa. Por eso buscarán el anfiteatro galo-romano. El silencio de este lugar contrasta con lo que un día debió ser el espectáculo de gritos y de ruido de la ciudad romana. El cielo se ha tornado más gris y alguna gota de lluvia moja la hierba de la cavea. Como un relámpago pasan por el recuerdo de los visitantes Mérida y Segóbriga, Alcudia, Tarraco, Pompeya y hasta el propio Coliseo.&lt;br /&gt;Aún tendrán tiempo para subir hasta San Eutropio y bajar a su cripta, donde se guarda el sarcófago del primer obispo de la Saintonge. Los viajeros no saben si guardará o no las reliquias del santo griego, pero en la tapa de la pétrea caja va inscrito el nombre del evangelizador. Luego sabrán que no, que los restos reposan en relicarios de la iglesia alta. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxQm6GPyUI/AAAAAAAAKMI/9z4IFn4VXZI/s1600-h/P4010323.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277181492732086594" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxQm6GPyUI/AAAAAAAAKMI/9z4IFn4VXZI/s320/P4010323.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Son cerca de las tres de la tarde y es preciso hacer un alto para ocuparse frugalmente del cuerpo. El retrato de Augusto les espera en el Museo y los restos de las termas en las cercanías del cementerio de San Viviano. En este último lugar los viajeros encontraron la tumba del antiguo propietario del solar que, en 1905, se mandó enterrar en un mausoleo para la ocasión. El monumento está rematado por una alegoría del Tiempo, pero este, como se sabe, pasa muy rápido y deja su huella en las obras de los hombres. Desvencijado y herido, el mausoleo se ha integrado con los romanos muros, mientras el Tiempo, reflexivo, se interroga sobre sí mismo y la pervivencia de la antigua memoria.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos. Saintes: Anfiteatro; arco de triunfo; catedral de S. Pierre; busto de Augusto en el Museo y monumento funerario con alegoría del Tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-3988149834877915290?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/3988149834877915290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=3988149834877915290&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3988149834877915290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3988149834877915290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/12/crnicas-galas-2.html' title='Crónicas galas (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/STxQRxUBklI/AAAAAAAAKMA/DLwTxkk6bEY/s72-c/P4010194.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6721700870824655563</id><published>2008-11-12T23:54:00.008+01:00</published><updated>2008-11-13T17:14:48.510+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas galas'/><title type='text'>Crónicas galas (1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CUADERNO DE AQUITANIA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;BURDEOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;José Ignacio Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267910679508885618" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 299px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SRtg2jidIHI/AAAAAAAAKAo/DnJhVAvaGRk/s400/P3310074.JPG" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Del Órbigo al Garona. En la mitad del camino, el Oria jugó con ellos al escondite, como si quisiera emular al Guadiana. Bajaba bravío e impetuoso, acusando el deshielo de la nieve caída en la semana anterior.&lt;br /&gt;El destino es Burdeos. Han pasado casi treinta años desde la última vez. Entonces era otro el motivo del viaje. Había que vendimiar los viñedos de Monsieur Derruneau, con los que el patrón contribuiría a elaborar los famosos caldos del país. Los viajeros, que eran también otros, durmieron en un barracón; no sin peligro de ser unos nuevos sanlorenzos, compartieron cama al lado de la encendida chimenea y se lavaron en la palangana con el agua fría que había dormido al sereno. De Burdeos sólo recuerdan que llegaron de noche y el gentío de la estación del ferrocarril, donde el patrón les recogió para llevarles al trabajo.&lt;br /&gt;Ahora, los viajeros llegan a la ciudad pasada la media tarde. Han cambiado el ferrocarril por el automóvil particular. El sol aún tardará en ponerse, por lo que tendrán tiempo todavía de entregarse a la ciudad. Así lo harán. Por la avenida del Général de Larminat, encararán la Rue d´Omano y el Cours de Maréchal Juin. Su destino es la catedral y el Hôtel de Ville, pero antes se toparán con el gran contenedor de libros: la Biblioteca Pública, moderno, espacioso y acristalado edificio que no se resisten a evitar; al contrario, se sumergen en él y todavía llegan a apurar su luz y a palpar los hilos que mueven la lectura. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SRthrW3tCoI/AAAAAAAAKA4/UYEw5qy7gBQ/s1600-h/P3310014.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267911586641414786" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 239px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SRthrW3tCoI/AAAAAAAAKA4/UYEw5qy7gBQ/s320/P3310014.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Antes de llegar a la catedral irán descubriendo una ciudad donde se dan la mano la antigüedad y la modernidad. Burdeos ha sabido combinar su tradición arquitectónica con arquitecturas de vanguardia, como puede verse en el entorno de la Escuela de la Magistratura.&lt;br /&gt;A un tiro de piedra está la catedral de San Andrés, con su atronador órgano y las tumbas de algunos de sus ilustres arzobispos, a donde llegan los ecos remotos de Bernini en los sepulcros papales vaticanos. Fuera, una torre exenta, de mediados del siglo XV, sirve de altivo pedestal a una imagen en cobre de Nuestra Señora de Aquitania. Los viajeros se trocarían un momento por la metálica escultura, para poder dominar, desde aquella atalaya de vértigo, el río y la ciudad.&lt;br /&gt;Se tendrán que conformar, empero, con encaramarse al pretil del puente de piedra y contemplar un ancho y caudaloso Garona, recortado por la figura de un buque de guerra varado o, para ser más exactos, fondeado en el puerto. Es Burdeos ciudad de paz, abierta y tranquila y por eso el crucero Colbert resulta un tanto anacrónico. De algún modo el puente, el río y el barco se dan la mano, pues hasta aquí llegan los ecos de la gloriosa historia militar de Francia. El puente lleva el nombre de Napoleón, mientras que el barco, según las guías, es el antiguo buque insignia de la flota francesa en el Mediterráneo, que sirvió al general De Gaulle en sus viajes a América Latina y al Canadá. Muy cerca de allí, en el inicio de la Cours de Víctor Hugo, está la Puerta de Borgoña, auténtico arco de triunfo en una exedra decimonónica que recuerda las construcciones del romano imperio. El barco, dicen, es hoy un Museo, pero los viajeros no tuvieron tiempo de comprobarlo. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SRthH7yrV2I/AAAAAAAAKAw/uZNo8-cIO8k/s1600-h/P3310070.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267910978077153122" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 239px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SRthH7yrV2I/AAAAAAAAKAw/uZNo8-cIO8k/s320/P3310070.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí comprobaron es el aire cosmopolita de la ciudad. En la plaza de Rohan, junto a la catedral, los viajeros oyeron hablar en español rioplatense a un nutrido grupo de adolescentes que -se ve- estaban de paso. Pero también naturales de aquí y de allí: galos, asiáticos, sirios, libaneses, africanos y magrebríes se dan la mano en la llanura aquitana. A lo largo de la Cours de Víctor Hugo proliferan los negocios orientales, en forma de locutorios, ultramarinos, cibercafés, y otras tiendas de género diverso. Aire cosmopolita, sí, y también muchas bicicletas. En Burdeos parece que sus habitantes se han tomado en serio el “desarrollo sostenible”, pues no sólo están los velocípedos, sino que el transporte urbano ha sustituido los autobuses por los tranvías. Y los viajeros lo celebran.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt; &lt;/p&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267912519546983170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 299px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SRtihqNuUwI/AAAAAAAAKBA/iu5CWs16LiM/s400/P3310020.JPG" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6721700870824655563?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6721700870824655563/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6721700870824655563&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6721700870824655563'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6721700870824655563'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/11/crnicas-galas-1.html' title='Crónicas galas (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SRtg2jidIHI/AAAAAAAAKAo/DnJhVAvaGRk/s72-c/P3310074.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-2710706695700741957</id><published>2008-11-10T00:17:00.002+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:43.282+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El viaje del magistral'/><title type='text'>El viaje del magistral (y 7)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL MARAGATO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SEHd1XC-JnI/AAAAAAAAGZ4/2jZWOcvq3hQ/s1600-h/maragato.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206686553006286450" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SEHd1XC-JnI/AAAAAAAAGZ4/2jZWOcvq3hQ/s320/maragato.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El lugar estaba muy concurrido, sobre todo por arrieros maragatos que, con sus reatas de mulas, hacían el camino de la Corte a Galicia y viceversa. Conocí a uno de ellos, natural de Santiago Millas, que es lugar cerca de Astorga, al cual referí mi viaje sentados junto al fuego y dando buena cuenta de unas exquisitas truchas, que aquí, en las aguas cristalinas de estos ríos, se crían sonrosadas y hermosas.&lt;br /&gt;El maragato, que vestía unos calzones muy anchos, de manera que en cada pernil cabría media fanega de trigo, me dio un trato sencillo y me previno acerca de los peligros de los caminos. Él nunca viajaba sólo, sino que lo hacía con tres o cuatro paisanos, que “el &lt;em&gt;andar errante –&lt;/em&gt;como lo hacían ellos en buena parte del año&lt;em&gt;- requería la ayuda y la asistencia de otros, pues los recodos y los montes están a veces atestados de bandoleros que, a la menor, le rajan a uno en canal, por quitarle hasta el sombrero&lt;/em&gt;”, decía. Y en eso, se tocó el que le cubría la cabeza, que era de elevado pico, de manera que parecía un embudo. Y me contó que, en cierta ocasión, aún yendo él y otros tres compañeros juntos por El Cebreiro, tuvieron que hacer frente a unos tantos bandidos que se le abalanzaron, de lo cual él mismo le había dado de cuchilladas a uno de ellos, de tal guisa que lo dejó malherido y medio muerto.&lt;br /&gt;Y es que estos maragatos venden cara su alma y su cuerpo; que, aunque son temerosos de Dios, no se confiesan –tal vez por estar mucho tiempo fuera de su tierra, de sus deudos y de las obligaciones de la Santa Madre Iglesia; y, aunque son pequeños de cuerpo y, en apariencia gentes dóciles y de mucha verdad e ingenuidad, en defendiendo sus mercadurías no hay vizcaíno ni murciano que con ellos pueda.&lt;br /&gt;Esa tarde determiné quedarme en la venta, que como el día era corto y viajaba sólo, no quería tentar más la suerte.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, temprano, salí para La Bañeza, que está a tres leguas de La Vizana. Pasé por Alija, que es villa de la casa del Infantado, y sin detenerme, atravesé los pueblos de Genestasio, Quintana, La Nora, Laveanos, Villanueva de Jamuz, San Juan y San Martín de Torres y Cebrones, llegando antes del mediodía a La Bañeza. Y en llegando a este lugar, me sentí como en casa, pues me dirigí a la del arcipreste Quintana, al que conocía de mis tiempos del seminario y allí pasé la noche.&lt;br /&gt;Me detuve en esta villa dos días, lo que aproveché para descansar de los sobresaltos del camino, en especial de la mala experiencia de Mosteruelo; así que, con tiempo, pude visitar el convento de carmelitas descalzos y venerar la imagen santísima de Nuestra Señora del Carmen, que es de las más hermosas y devotas que tiene esta religión.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hoy, cuando la parca me ronda, los recuerdos se hacen vivos y descubro, como si fuera ayer, el rostro de Su Majestad en el medallón de la casa de los obispos de Santa Marta; y la humilde cabaña –para mí palacio- del pastor que me acogió la noche de mi infortunio. Y veo también a Alonsillo y a su aguerrida moza en el mesón de Benavente; y todavía siento un escalofrío al cruzar un río, acordándome del tambaleante puente de La Vizana. Distingo asimismo las facciones del beneficiado de Villabrázaro y del arcipreste de la Bañeza; en cambio, no recuerdo el rostro del maragato y sí, en cambio, su sombrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Astorga, 7 días del mes de diciembre del año del Señor de 1575.&lt;br /&gt;Yo, Baltasar de Zúñiga, canónigo magistral de su catedral. Dios me perdone. Amén.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-2710706695700741957?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/2710706695700741957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=2710706695700741957&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2710706695700741957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2710706695700741957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/06/el-viaje-del-magistral-y-7.html' title='El viaje del magistral (y 7)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SEHd1XC-JnI/AAAAAAAAGZ4/2jZWOcvq3hQ/s72-c/maragato.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-937328653715222658</id><published>2008-07-22T01:14:00.001+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:43.695+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El viaje del magistral'/><title type='text'>El viaje del magistral (6)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;LA VIZANA&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SIY1oiRxd1I/AAAAAAAAG6A/eGWAU8Pb3RM/s1600-h/Vizana.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5225923388122429266" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SIY1oiRxd1I/AAAAAAAAG6A/eGWAU8Pb3RM/s320/Vizana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En Villabrázaro me detuve para entrar en la iglesia y dar gracias a Dios por estar a salvo. Encontré allí al beneficiado, al cual me presenté y referí los pormenores de mi viaje. Tan sorprendido quedó de mi periplo que se ofreció a acompañarme hasta Herreros, distante una legua y yo, por no hacerle disfavor y porque prefería la compaña a caminar en solitario, acepté.&lt;br /&gt;En el trayecto el cura me refirió diversas historias de peregrinos y, bajando la voz, como para que no le oyesen, aunque en el camino no había nadie, me contó que la razón por la cual el conde de Benavente había levantado el Hospital de la Piedad, tenía que ver bastante por la necesidad de ponerse en paz con Dios tras cierto turbio asunto en el que se vieron envueltos los celos y la muerte. A pesar de mis preguntas, el beneficiado de Villabrázaro no quiso decir nada más; se santiguó, bajó la cabeza y comenzó a hablarme de lo menguado del beneficio y la escasez de las rentas de la fábrica de la iglesia; a pesar de lo cual, me socorrió con unas monedas para poder continuar mi viaje, haciéndole yo la promesa de que tan pronto llegara a Astorga le devolvería el dinero con el primer maragato que saliera por el camino real hacia la Corte.&lt;br /&gt;Así se nos fue el tiempo hasta llegar a Herreros. El cura me indicó el camino que se dirigía a la venta de La Vizana, al lado de la puente sobre el río Órbigo, donde podría llegar para el almuerzo y continuar mi viaje hasta La Bañeza. Pero como el tramo era largo, de cuatro leguas, opté por no apresurar el paso y dormir esa noche en la venta, tal era el temor que tenía de viajar sólo y más en hora vespertina. Así que, dejando a un lado el propio lugar de Herreros, me encaminé hacia Maire, en el que tampoco entré, pues tenía puestos mis ojos en el paso del río y en un tranquilo y caliente almuerzo.&lt;br /&gt;Los peligros no habían acabado. El tan renombrado puente no era más que un paso hecho de madera cubierto de rama y tierra, no más ancho que para el paso de una cabalgadura. Al pasarlo, la puente temblaba, mientras el río, crecido, furioso y hondo, amenazaba con arrastrarlo todo. Cuando me vi a salvo en la otra orilla, di gracias al cielo y muy presto entré en la venta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;(Concluirá...)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-937328653715222658?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/937328653715222658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=937328653715222658&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/937328653715222658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/937328653715222658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/06/el-viaje-del-magistral-6.html' title='El viaje del magistral (6)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SIY1oiRxd1I/AAAAAAAAG6A/eGWAU8Pb3RM/s72-c/Vizana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-3040347866237976847</id><published>2008-07-10T01:12:00.001+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:49.867+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El viaje del magistral'/><title type='text'>El viaje del magistral (5)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;&lt;strong&gt;MORADA HUMILDE&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SHY2f0Oz4UI/AAAAAAAAG2g/0fEGrq9UfMI/s1600-h/pastor.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5221420738207277378" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SHY2f0Oz4UI/AAAAAAAAG2g/0fEGrq9UfMI/s320/pastor.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;em&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Según supe mucho tiempo después, por las noticias de un arriero maragato, dos falsos peregrinos, acusados de robar y matar a un caminante en Sarria, en el reino de Galicia, habían sido llevados a la picota. Por las señas que el arriero me dio, debían ser los mismos que me asaltaron en Mosteruelo. Dios tenga piedad de sus almas.&lt;br /&gt;Como se acercaba la noche, el pastor encerró sus ovejas en un aprisco próximo a su cabaña y dejó allí, como guardianes, tres perros mastines con sus carlancas, pues en época de escasez los lobos bajaban desde Carpurias, según me dijo.&lt;br /&gt;Nunca una humilde morada, como la que me acogió aquella noche, me pareció tan agradable. En aquellas cuatro paredes vivían cinco personas: el pastor, su mujer y sus tres hijos, todos de corta edad. Esa noche compartieron conmigo su cena: un caldo de berza, tocino y unas sopas de leche. El pastor me contó que el ganado era del conde de Benavente, como todo aquel monte y que no era la primera vez que en aquella espesura había habido algún asalto; y todo ello a pesar de los desvelos de su excelencia, que procuraba tener limpios los caminos de su villa, sobre todo por favorecer no sólo el comercio, sino también el tránsito hacia Santiago, del que era, como todos sus antepasados lo habían sido, un fervoroso devoto.&lt;br /&gt;Aquella noche dormí sobre un montón de paja, cerca del rescoldo del fuego, mientras fuera soplaba con fuerza el aire y se oían lejanos los aullidos de los lobos, que esa noche, al menos, no osaron acercarse al aprisco.&lt;br /&gt;Antes de conciliar el sueño di gracias a Dios por haberme mandado a su ángel en forma de pastor y poder dormir bajo techo y caliente. Y viérais allí todo un magistral de la catedral de Astorga, durmiendo en el suelo, en aquella modesta choza; y así me tuve por dichoso, pues también Nuestro Señor Jesucristo quiso venir al mundo en una cabaña, tuvo por cuna un pesebre y los primeros en venir a verle fueron humildes pastores.&lt;br /&gt;Desperté al rayar el alba, cuando ya mis benefactores me estaban preparando unas provisiones, a base de queso y de cecina, para poder seguir mi camino. Y me dije entonces que, aunque el mal acecha en cualquier recodo y nos sorprende inesperadamente, el bien se encuentra entre la gente sencilla, que ofrece y comparte cuanto tiene.&lt;br /&gt;No me fue difícil andar la media legua que me separaba de Villabrázaro, en aquella radiante, pero fría mañana de un enero que tocaba ya a su fin. No así mi viaje, pues me separaban de Astorga todavía unas 12 leguas y, perdida la mula, debía hacerlas a pie.&lt;br /&gt;En Villabrázaro me detuve para entrar en la iglesia y dar gracias a Dios por estar a salvo. Encontré allí al beneficiado, al cual me presenté y referí los pormenores de mi viaje. Tan sorprendido quedó de mi periplo que se ofreció a acompañarme hasta Herreros, distante una legua y yo, por no hacerle disfavor y porque prefería la compaña a caminar en solitario, acepté.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-3040347866237976847?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/3040347866237976847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=3040347866237976847&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3040347866237976847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3040347866237976847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/06/el-viaje-del-magistral-5.html' title='El viaje del magistral (5)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SHY2f0Oz4UI/AAAAAAAAG2g/0fEGrq9UfMI/s72-c/pastor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-411781267840280634</id><published>2008-06-14T01:10:00.004+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:51.292+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El viaje del magistral'/><title type='text'>El viaje del magistral (4)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;FALSOS CLÉRIGOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SF9ImgZSi_I/AAAAAAAAGpM/-istfh0M3XU/s1600-h/clerigos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214966719886560242" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SF9ImgZSi_I/AAAAAAAAGpM/-istfh0M3XU/s320/clerigos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fue allí donde conocí a dos peregrinos italianos, clérigos como yo, vasallos de la serenísima república de Venecia, los cuales habiendo salido de su tierra como capellanes de unas embarcaciones, sufrieron gran temporal y naufragaron cerca de las costas de Cartagena. En aquel percance se encomendaron al apóstol Santiago y luego, habiendo sido salvos, emprendieron camino para cumplir su voto. Y a Benavente llegaron, luego de haber tomado en Madrid el real camino de Galicia. Subsistían, según me dijeron, con el estipendio de sus misas, pero por el ser camino largo, los víveres caros y las limosnas pocas, tenían que recurrir a la ayuda de costa de los propios de las villas por las que pasaban; y así iban haciendo el camino, decían, que era su ansia llegar a Santiago.&lt;br /&gt;Por aplacar su miseria y conmoviéndome su relato, abrí mi bolsa y les di algunas monedas. Nunca lo hubiera hecho, pues ello me traería grandes disgustos, como contaré a continuación.&lt;br /&gt;Sólo me detuve una jornada y media en Benavente, el tiempo justo para visitar el castillo de su excelencia -que es bello en grado sumo- y presentar mis respetos al abad y cabildo de San Vicente, que están en la iglesia mayor. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SF9JBmhz66I/AAAAAAAAGpU/NLflRDTse1E/s1600-h/bandido-holbein.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214967185389382562" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SF9JBmhz66I/AAAAAAAAGpU/NLflRDTse1E/s320/bandido-holbein.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Así que, a primera hora de la tarde, salí por la puerta de San Antón en dirección a Villabrázaro, que es una aldea a poco más de una legua de Benavente. El camino atraviesa un monte poblado de encinas y jaras, al que dicen Mosteruelo, lugar propicio para emboscadas, como a mí me pasó.&lt;br /&gt;Fue el caso que, al poco de adentrarme en este monte, me alcanzaron los dos presbíteros venecianos, de lo que hube en principio gran contento, pues siempre era mejor hacer el viaje en compañía que en solitario. ¡Infeliz de mí!; cuando estábamos en medio de la espesura, uno de ellos, el más fuerte, se abalanzó sobre mí y me derribó de la mula, reduciéndome y, con la ayuda del otro, me llevó a una encina, donde me ataron y me quitaron la bolsa, poniendo rápidamente los pies, nunca mejor dicho, en “polvorosa”. Y fue todo ello en poco tiempo. De nada me sirvieron los gritos y las invocaciones o “diosmevalgas”, que allí me quedé por espacio de tres horas, atado al árbol, sin mula y sin bolsa. Y así, me acordaba de Alonsillo, que de no haber sucumbido a los encantos de la moza de Santibáñez, estaría de regreso conmigo hacia Astorga, a la que habríamos viajado juntos mucho más seguros. Pero, Alonsillo y su ninfa estarían Dios sabe dónde y yo era el caso que estaba dentro de aquel monte, sin poder moverme, sintiendo ya la helada que se avecinaba, sin más refugio que la copa de la encina. Y allí habría permanecido toda la noche, si no fuera por un pastor, que al pasar por allí con su rebaño y oír mis gritos, me auxiliara y me ofreciera su choza para pasar la noche.&lt;br /&gt;Y hoy, cuando han transcurrido más de veinte años de aquellos sucesos y a la memoria me vienen estos recuerdos, me entra un escalofrío y miro a mí alrededor, por temor de encontrarme con aquellos falsos clérigos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-411781267840280634?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/411781267840280634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=411781267840280634&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/411781267840280634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/411781267840280634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/06/el-viaje-del-magistral-4.html' title='El viaje del magistral (4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SF9ImgZSi_I/AAAAAAAAGpM/-istfh0M3XU/s72-c/clerigos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-9011429581212159323</id><published>2008-06-08T01:07:00.001+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:51.586+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El viaje del magistral'/><title type='text'>El viaje del magistral (3)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LA TENTACIÓN DE LA CARNE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SFA0BYBSeNI/AAAAAAAAGi8/eppAfbmM4jQ/s1600-h/LITOGRAFIA.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210721967100033234" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SFA0BYBSeNI/AAAAAAAAGi8/eppAfbmM4jQ/s320/LITOGRAFIA.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Contaría aquí lo que me sucedió en los años de mi mocedad, cuando acudí al sepulcro del santo apóstol de las Españas, pero no quisiera ahora distraer el recuerdo de mi viaje por las tierras de Riba de Tera y de la Polvorosa.&lt;br /&gt;La vuelta hacia Astorga la hicimos por el camino de Benavente, remontando el curso de un río al que dicen Órbigo, que en esa época del año bajaba caudaloso.&lt;br /&gt;Nada de particular nos sucedió en la media jornada que separa Santa Marta de Tera de la villa de Benavente, como no fuera el miedo que pasamos al subir a la barca en Santa Cristina, pues, como dije, el río bajaba con mucha furia e ímpetu, de lo cual las caballerías se alteraron en demasía y casi hicieron zozobrar la embarcación. Dios no lo quiso, pues si hubiera sido su voluntad hubiéramos caído al furioso río y arrastrados por la corriente a una muerte segura.&lt;br /&gt;Benavente es villa condal y pertenece a la familia de los Pimentel, grandes de España. Aunque está muy cerca de nuestro obispado, en lo espiritual depende de los prelados de Oviedo, a pesar de la lejanía entre unas y otras tierras y de las altas montañas de León, nevadas en gran parte del año.&lt;br /&gt;Como villa que está en el camino de la corte a Galicia y siendo, como he dicho, cabeza de condado, no es de extrañar que la vida sea bulliciosa y pasen por ella gentes de toda edad y condición, de lo que se sucede a veces gran quebranto, como nos ocurrió a nosotros.&lt;br /&gt;Fue el caso que, hospedados en un mesón que está cerca de la puerta de Santa Cruz, Alonsillo comenzó a intimar con la lozana moza que nos servía la mesa, a la que conocía desde niña, pues era esta natural del lugar de Santibáñez de Vidriales, a menos de media legua de Tardemézar.&lt;br /&gt;Esa noche Alonsillo no durmió en mi cuarto y, cuando a la mañana siguiente pregunté al mesonero, este me dijo que su criada se había marchado con mi mozo al rayar el alba, en una de las mulas que traíamos. Como inquirí que hacia dónde, el mesonero no supo decirme y a lo más se encogió de hombros. Hubo quien aseguró que habían tomado la dirección del camino real, lo cual no añadía mucho conforme a su destino, pues bien podrían haberse ido a Valladolid, a Madrid o, incluso, a la misma Salamanca. Al cabo de unos años supe que él acabó de rufián en la corte y ella de cortesana. Y es eso lo que tiene la humana naturaleza, que puede volver obtuso el seso de los hombres, pues siendo como era Alonsillo muchacho discreto y ejemplar, sucumbió a la tentación de la carne y, por ella, mudó de lugar, de vida y de costumbres.&lt;br /&gt;Así que hallándome sólo, determiné no demorarme en demasía y hacer el camino de regreso a Astorga no sin cierta precaución.&lt;br /&gt;Muy cerca del mesón en el que me alojé se encuentra la casa que el señor Alfonso Pimentel había levantado para los peregrinos que, por Benavente, pasan hacia Galicia a venerar los despojos del señor Santiago. Y llaman a esta casa Hospital de la Piedad, que es de buena fábrica, con primorosa labor en su fachada. Tiene este Hospital varios capellanes y algunos confesores entendidos en diversas lenguas, incluso en algarabía, pues son varios también los moriscos que desde las tierras de Valencia han hecho el viaje, para demostrar que su conversión a nuestra santa fe es sentida y sincera.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-9011429581212159323?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/9011429581212159323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=9011429581212159323&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/9011429581212159323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/9011429581212159323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/06/el-viaje-del-magistral-3.html' title='El viaje del magistral (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SFA0BYBSeNI/AAAAAAAAGi8/eppAfbmM4jQ/s72-c/LITOGRAFIA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-41192520898696473</id><published>2008-06-01T00:52:00.002+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:51.730+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El viaje del magistral'/><title type='text'>El viaje del magistral (2)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;PEREGRINOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SEHZ6nC-JmI/AAAAAAAAGZw/IwWzNHXSEk8/s1600-h/peregrino.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5206682245154088546" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SEHZ6nC-JmI/AAAAAAAAGZw/IwWzNHXSEk8/s400/peregrino.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La aldea de Santa Marta es muy menguada. Apenas si la forman treinta casas, construidas de adobe y tapial, como son todas las de esta parte de la Riba de Tera. La iglesia es lo único que queda de lo que fue gran abadía y conserva varias reliquias de mártires, entre ellas la de la propia santa astorgana.&lt;br /&gt;Esa tarde, en compañía del beneficiado del lugar, pude acercarme a ver, con vista de ojos, la marcha que llevaban las obras de la casa que su ilustrísima estaba construyendo a la vera del templo; todo en buena piedra de sillería y en donde los canteros estaban terminando de labrar los bustos de Su Majestad, el césar Carlos y de Su Santidad, el Papa Julio, que habrían de colocarse a ambos lados de las armas de su señoría reverendísima, don Pedro de Acuña y Avellaneda.&lt;br /&gt;El beneficiado agradeció mucho nuestra compañía aquella noche, pues, según nos dijo, no eran corrientes las visitas y más en los fríos meses del invierno. Así que, terminada la inspección ocular a la casa del obispo, nos retiramos a la rectoral –no sin antes pasar por la iglesia y dar gracias a Santa Marta por haber realizado el viaje sin percance alguno. El cura nos agasajó con unas sopas de ajo, unos huevos con tocino y un vino del país.&lt;br /&gt;Según nos relató, los inviernos en esta parte de la diócesis son fríos y húmedos, con nieblas persistentes, por lo que algunos de los caminantes que se atreven a viajar a Santiago en esta época del año, a menudo pierden la derrota y se extravían.&lt;br /&gt;Fue el caso, refirió, de un peregrino que habiendo pasado la noche en un pajar del lugar, una nebulosa mañana emprendió la marcha rumbo a Sanabria y a eso de caer el sol retornó al lugar, sin saber que volvía; y así, durante tres días seguidos, por lo que, llegado a oídos del cura, le quiso tomar confesión, no siendo que tuviera alguna cuenta pendiente con Dios en aquel lugar. El peregrino, por no tener que decir la verdad, no quiso la administración del sacramento, lo que previno la desconfianza del cura, que comenzó a hacer averiguaciones. Según se supo luego, el supuesto peregrino no era tal, sino que no teniendo donde ir, y una vez que en Benavente había pasado por todas las casas de beneficencia, vino a recalar en Santa Marta, en donde pretendía pasar unas jornadas a cuenta de la caridad pública; que aquí, según nos dijo el beneficiado, siempre han dado hospitalidad a los peregrinos que van a visitar al señor Santiago.&lt;br /&gt;Y es que, abusando de la buena voluntad de las gentes de este obispado, de un tiempo a esta parte se han dejado ver por los caminos que van hacia Galicia muchos hombres y mujeres de dudosa reputación, que viven de la caridad pública, cuando no los hay que tienden celadas a los caminantes en las fragosas subidas a los puertos de Foncebadón y Piedrafita.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-41192520898696473?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/41192520898696473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=41192520898696473&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/41192520898696473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/41192520898696473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/06/el-viaje-del-magistral-2.html' title='El viaje del magistral (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SEHZ6nC-JmI/AAAAAAAAGZw/IwWzNHXSEk8/s72-c/peregrino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-5238004081043671476</id><published>2008-05-15T08:16:00.005+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:52.179+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El viaje del magistral'/><title type='text'>El viaje del magistral (1)</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CARPURIAS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; * &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SC1AYR2WWyI/AAAAAAAAGJg/y1ry-JaR8DM/s1600-h/fraile.bmp"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5200884531830610738" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SC1A7R2WWzI/AAAAAAAAGJo/jrzdV3Hql_g/s400/fraile.bmp" border="0" /&gt; &lt;div align="justify"&gt;En el nombre de Dios todopoderoso, Padre e Hijo y Espíritu Santo, una esencia y divinidad y en el nombre de Jesucristo, Dios y Hombre verdadero y Redentor universal del mundo, amén.&lt;br /&gt;Entre las muchas andanzas que he tenido a lo largo de mi dilatada vida, recuerdo ahora, cuando me dispongo a entregar mi alma al Altísimo, las que me acaecieron en el año del Señor de 1553, cuando por mandado de su señoría, don Pedro de Acuña y Avellaneda, obispo de Astorga, realicé una visita a las tierras que están al sur de este obispado.&lt;br /&gt;Partí de la ciudad una fría mañana del mes de enero con destino a Santa Marta de Riba de Tera, que es señorío de su ilustrísima, con el fin de supervisar las obras de la casa que allí se levantaba.&lt;br /&gt;El viaje no lo hacía sólo, pues me acompañaba uno de los mozos de coro de la catedral, natural de Tardemézar, en el val de Vidriales. En su compañía, y con dos recias mulas del país, hicimos el viaje sin contratiempo alguno en dos jornadas, pasando la primera noche en el monasterio que los monjes benitos tienen en las cercanías de San Esteban de Nogales.&lt;br /&gt;Apenas si tuvimos tiempo de visitar la iglesia y los sepulcros de los notables benefactores de aquella casa, pues la comunidad estaba de luto por la muerte del abad, ocurrida una semana antes.&lt;br /&gt;Así que, respetando el dolor de los hermanos, no quisimos importunar más con nuestra presencia y, a la mañana siguiente, nos encaminamos a nuestro destino.&lt;br /&gt;En poco más de una hora de marcha atravesamos la serranía de Carpurias y avistamos el valle desde las cumbres de Villageriz, que es una pequeña aldea sita en la parte baja del monte. Al pasar por Rosinos, que dista una legua corta de Villageriz, mi acompañante me contó cómo en aquellos parajes los labradores encontraban a menudo monedas y fragmentos de vasijas, por lo que se decía que allí estaba una antigua ciudad de los tiempos de los moros, a la que llamaban Sansueña.&lt;br /&gt;Sería mediada la mañana cuando llegamos a Tardemézar, donde Alonsillo, el mozo, pudo con gran regocijo abrazar a sus padres y hermanos, sorprendidos por tan inesperada visita.&lt;br /&gt;Como los días de enero son cortos y fríos, nos apresuramos a continuar nuestro viaje, apenas acabado el almuerzo, y poder así salvar las casi dos leguas que separan Tardemézar de San Marta. La tarde era fría y, aunque el sol todavía era alto, soplaba el cierzo, por lo que encogidos en nuestros capotes apenas si cruzamos dos palabras antes de llegar a nuestro destino.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;* &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Trabajo premiado en el Certamen "&lt;a href="http://laotravozdebenavente.blogspot.com/2006/06/se-presentaron-una-treintena-de.html"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Cuentos peregrinos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;", convocado por la Fundación "Ramos de Castro", en 2006.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-5238004081043671476?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/5238004081043671476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=5238004081043671476&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/5238004081043671476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/5238004081043671476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/05/el-viaje-del-magistral-1.html' title='El viaje del magistral (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SC1A7R2WWzI/AAAAAAAAGJo/jrzdV3Hql_g/s72-c/fraile.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-3371813836729003258</id><published>2008-05-06T00:02:00.005+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:52.811+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relato de un legionario'/><title type='text'>Relato de un legionario (y 5)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;BRIGECIO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SB-GYnvbipI/AAAAAAAAGDg/wpKLv1i-c-E/s1600-h/Sagum.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197020252551744146" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SB-GYnvbipI/AAAAAAAAGDg/wpKLv1i-c-E/s320/Sagum.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Pronto se vio que la herida tardaba en curar por lo que fui trasladado a Brigecio, una pequeña ciudad de los astures a orillas del Astura que había caído en nuestras manos y donde los pocos habitantes que quedaban no se mostraban muy hostiles. Por entonces entablé amistad con una muchaca, Attia Maldua, hija de Attio Reburrino, comerciante de sagos y otros artículos. Gracias a ella pude avisar a Carisio de la llegada de tres columnas del ejército de los astures que preparaban, esta vez sí, un ataque en masa contra nuestros campamentos. Su padre había visto movimientos de tropas al norte de Asturica en uno de sus viajes comerciales. Carisio cayó sobre los astures y desbarató sus planes. Montaban éstos, según pude saber, aquellos caballos pequeños y fuertes, de los que hoy enviamos muchos a Roma. No son tan veloces como los caballos lusitanos que se crían en las riberas del Tajo, pero son más duros y resistentes.&lt;br /&gt;Nuestras tropas, después de una lucha encarnizada, tomaron Lancia, donde se habían refugiado los derrotados. A pesar de su fama de cruel, Carisio no destruyó la ciudad, desoyendo a los soldados que reclamaban se le pegase fuego. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SB-F3HvbioI/AAAAAAAAGDY/qxgp-SLLY8s/s1600-h/puente-Guadiana.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197019677026126466" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SB-F3HvbioI/AAAAAAAAGDY/qxgp-SLLY8s/s320/puente-Guadiana.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Permanecí todavía varios meses en Brigecio hasta que Carisio nos licenció a algunos soldados y nos concedió tierras a orillas del río Anas, en un lugar al que llamó en nuestro honor Emerita Augusta. Con motivo de la fundación acuñó monedas, en cuyo reverso iban aquellas terribles armas de los astures: la caetra, la falcata y la punta de la maldita lanza que me atravesó la pierna. Yo todavía debería haber permanecido varios años en el ejército, pero la herida sufrida en la escaramuza del Eria y el haber avisado al legado de la concentración de tropas enemigas que venían sobre nosotros, me valió el reconocimiento como veterano. La guerra tardaría todavía algún tiempo en concluir. Después de varios generales, tuvo que venir a Hispania Marco Agripa, el más experto militar romano. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SB-FFXvbinI/AAAAAAAAGDQ/GNGtY37gPtI/s1600-h/Moneda+de+Carisio.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5197018822327634546" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SB-FFXvbinI/AAAAAAAAGDQ/GNGtY37gPtI/s200/Moneda+de+Carisio.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por entonces, Attia Maldua y yo, ya estábamos disfrutando de nuestra casa en la nueva colonia, donde comenzaba a levantarse la ciudad que pronto se convertiría en la capital de Lusitania. Cuando años después paseaba con mis dos hijos varones por el foro emeritense, no pude por menos de recordar lo que mi padre había dicho aquella mañana de las Idus de Marzo. Roma era para mí ya un recuerdo y el foro de Emerita me parecía lo más deslumbrante del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Soldados con &lt;em&gt;sagum&lt;/em&gt;. Puente sobre el río &lt;em&gt;Anas&lt;/em&gt; (Mérida). Moneda de Carisio acuñada con motivo de la fundación de Mérida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-3371813836729003258?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/3371813836729003258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=3371813836729003258&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3371813836729003258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3371813836729003258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/05/relato-de-un-legionario-y-5.html' title='Relato de un legionario (y 5)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SB-GYnvbipI/AAAAAAAAGDg/wpKLv1i-c-E/s72-c/Sagum.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6540905573889034278</id><published>2008-04-21T00:51:00.009+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:53.332+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relato de un legionario'/><title type='text'>Relato de un legionario (4)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ASTURES&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SAvVoavF7wI/AAAAAAAAF28/_mLmpNLOay4/s1600-h/legionarios.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191477885822955266" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SAvVoavF7wI/AAAAAAAAF28/_mLmpNLOay4/s320/legionarios.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En la campaña de Estatilio Tauro habíamos fijado un campamento en &lt;em&gt;Albocela&lt;/em&gt;, en las cercanías del &lt;em&gt;Douros&lt;/em&gt;, el gran río de los vacceos. En los dos años siguientes, con Calvinio Sabino y Sexto Apuleyo, no sin esfuerzo sometimos las tierras entre el &lt;em&gt;Pisoraca&lt;/em&gt; y el &lt;em&gt;Astura&lt;/em&gt; y penetramos hasta &lt;em&gt;Asturica&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Bergidum&lt;/em&gt;. Aquello sólo fue el principio, pues lo peor vendría más tarde. Los cántabros y astures, lejos de retirarse, emprendieron con más virulencia sus prácticas de emboscada e incursiones rápidas, en las cuales nos despojaron de varias insignias.&lt;br /&gt;Cuando Augusto en persona decidió ponerse al mando de la campaña, trayendo nuevos efectivos, los soldados nos sentimos aliviados. Se luchó en dos frentes. El propio Augusto comandó el oriental, contra los cántabros, desde &lt;em&gt;Segisama&lt;/em&gt;, dirigiendo sus ataques contra &lt;em&gt;Vellica&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Aracillum&lt;/em&gt;. Yo estaba en el &lt;em&gt;Bellum Asturicum&lt;/em&gt;, a las órdenes del legado de Lusitania, Publio Carisio.&lt;br /&gt;Los castros de los astures estaban enclavados en lugares elevados, con murallas de barro o piedra, según abundara uno u otro material en la región. A veces, estaban reforzados por empalizadas de madera y piedras hincadas que dificultaban las maniobras de nuestra caballería. Pero, muchas veces, cuando conseguíamos hacernos con alguno de ellos, sólo encontrábamos viejos, mujeres y niños, la mayor parte muertos por temor a caer en nuestras manos. En ningún sitio vi lo que en Hispania. Otros soldados veteranos que habían combatido en el Danubio y en Oriente aseguraban que nunca habían visto suicidios en masa como aquellos. Algunos relataban, incluso, lo que sus abuelos le habían contado acerca de las guerras de Sertorio y de una ciudad llamada &lt;em&gt;Calagurris&lt;/em&gt;, donde sus habitantes después de haber dado muerte a las mujeres y a los niños utilizaron sus cuerpos como alimento para resistir a Pompeyo. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SAvWQ6vF7xI/AAAAAAAAF3E/4BogsrbazrQ/s1600-h/teleno2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191478581607657234" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SAvWQ6vF7xI/AAAAAAAAF3E/4BogsrbazrQ/s320/teleno2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero lo peor era la lluvia y el frío que se metía por nuestra lorica y nos calaba hasta los huesos. Aquellos momentos de debilidad eran los aprovechados por los montañeses para sorprendernos. Los hombres organizaban sus partidas en los bosques -que en esta parte del país son muy espesos- y nos acosaban por todas partes. Por entonces teníamos nuestro campamento en &lt;em&gt;Petavonium&lt;/em&gt;. Recuerdo -¡cómo no habría de recordar!- que en una de las patrullas, en las cercanías de un río llamado Eria, cayeron sobre nosotros más de un centenar de aquellos bárbaros; iban vestidos con gorro de piel a modo de casco, con &lt;em&gt;sagum&lt;/em&gt; o capa de lana gruesa y una prenda de paño a guisa de coraza. Los montañeses se abalanzaron sobre nosotros dando grandes gritos y empuñaban un arma que yo nunca había visto hasta que llegué a Hispania, la falcata, una espada corta y curva, muy distinta a nuestra &lt;em&gt;gladius&lt;/em&gt; (por un momento recordé a Bruto y sus secuaces en el Foro). En aquella refriega perdimos muchos hombres y sólo diez conseguimos ponernos a salvo, no sin sufrir algunas heridas. Yo fui herido de gravedad en una pierna por una de aquellas malditas armas arrojadizas de los montañeses. La herida tardó en curar y me dejó una notable cojera para el resto de mis días. A pesar de la derrota, gracias a aquellas heridas pudo salvarse más tarde Carisio y nuestro ejército, como relataré a continuación.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Dibujo: Legionarios romanos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: El monte Teleno, territorio astur.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6540905573889034278?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6540905573889034278/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6540905573889034278&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6540905573889034278'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6540905573889034278'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/04/relato-de-un-legionario-4.html' title='Relato de un legionario (4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/SAvVoavF7wI/AAAAAAAAF28/_mLmpNLOay4/s72-c/legionarios.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-7918496878314468041</id><published>2008-04-07T01:12:00.003+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:54.145+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relato de un legionario'/><title type='text'>Relato de un legionario (3)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL FRÍO DEL NORTE&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R_la5viJKBI/AAAAAAAAFwU/Ad9QSj_WKSM/s1600-h/ibero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5186276393952552978" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R_la5viJKBI/AAAAAAAAFwU/Ad9QSj_WKSM/s320/ibero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Actium&lt;/em&gt; fue mi primera gran batalla. Previamente había acompañado a Octavio en la campaña de Iliria y después en la franja de Dalmacia y en la fortificación de Triestre; debió ser entre el 718 y 720 de la fundación. Yo me había alistado con veinticuatro años, acudiendo a la llamada de Augusto contra la amenaza de Sexto Pompeyo, el cual controlaba el mar, Sicilia y el grano. Pero mi vida de soldado se forjó sobre todo en &lt;em&gt;Hispania&lt;/em&gt;, en la &lt;em&gt;Legio X&lt;/em&gt;. Aquí llegué a finales del 724 con Estatilio Tauro, legado de Augusto. Las tribus de las montañas hacían constantes incursiones a las tierras llanas de los vacceos. Quizás ese fue el pretexto para iniciar lo que después de una larga y penosa guerra sería la conquista completa del territorio, aunque ignoro realmente para qué quería Roma aquellas agrestes y húmedas tierras del norte que nada producen. Alguna vez oí que allí había ricos metales, entre ellos oro. No sé si eso sería cierto. Mis compañeros y yo nunca lo vimos. Por contra, lo que sí pasamos fueron mil penalidades y mucho frío, un frío que cuando lo recuerdo hoy en mis cálidas tierras de &lt;em&gt;Emerita&lt;/em&gt; todavía lo siento.&lt;br /&gt;Allí en el norte se quedaron para siempre mis mejores camaradas. Luchábamos durante años contra un enemigo al que rara vez veíamos y que nos acosaba por sorpresa con armas arrojadizas. Con sus montañas como refugio, rehusaban el combate abierto, lo que desesperaba a los hombres y hasta al propio Octavio años más tarde, el cual había venido personalmente a dirigir las operaciones. Supimos que Augusto había caído enfermo y se había retirado a Tarraco. Por algún tiempo la moral de la tropa se resintió. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R_lbAviJKCI/AAAAAAAAFwc/TV4fQWE__qM/s1600-h/cantabroslusitanosturdetanos[1].JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5186276514211637282" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R_lbAviJKCI/AAAAAAAAFwc/TV4fQWE__qM/s320/cantabroslusitanosturdetanos%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero decía que estos montañeses desconocen la disciplina militar y el arte de la guerra. En alguna ocasión pude presenciar, incluso, como miembros de una misma familia se habían quitado la vida antes de caer en nuestras manos, sabedores que tenían reservada la esclavitud. Hispania es indómita. Aún hoy, retirado en las ricas tierras de la vega emeritense y disfrutando de la &lt;em&gt;pax&lt;/em&gt; romana, me asaltan temores y me despierto inquieto a media noche. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-7918496878314468041?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/7918496878314468041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=7918496878314468041&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7918496878314468041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7918496878314468041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/04/relato-de-un-legionario-3.html' title='Relato de un legionario (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R_la5viJKBI/AAAAAAAAFwU/Ad9QSj_WKSM/s72-c/ibero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-4235689625455661402</id><published>2008-03-31T01:14:00.004+02:00</published><updated>2008-12-13T05:53:55.046+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relato de un legionario'/><title type='text'>Relato de un legionario (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL CENTRO DEL MUNDO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5183678226501281122" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R_Af4fiJJWI/AAAAAAAAFrA/ybfZWCzCnFg/s400/foro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A finales del invierno del 709 mi hermano mayor y yo acompañamos a mi padre a Roma. Intentábamos convencer al abuelo para que trasladara su alfar a la floreciente Capua, colonia muy cercana al lugar donde ahora vivíamos, después de licenciarse mi padre del ejército.&lt;br /&gt;Aquella mañana de las idus de Marzo había ido con mi padre y mi hermano al Foro. Muy cerca, en la Curia, se había reunido el Senado y por eso en el Foro había gran expectación. Confieso que nunca el lugar me impresionó, como sí parecía hacerlo ahora junto a mi padre, el cual iba contándonos las costumbres y construcciones de los poblados bárbaros, allá, en las lejanas y frías tierras de la Galia y de Hispania. Sólo años después, cuando visité aquellos y otros lugares, pude entender lo que mi padre había comentado esa mañana: "&lt;em&gt;Estamos en el centro del mundo&lt;/em&gt;", dijo y sus ojos brillaron con una mezcla de ansiedad y nostalgia. Creo que por entonces mi padre arrastraba un largo cansancio, fruto de su dura vida de soldado. Años más tarde yo también me sentiría cansado. No sé si mi padre hallaría el sosiego necesario en sus nuevas tierras de Campania como yo le he tenido en Emerita-&lt;br /&gt;Paseamos junto al templo de Saturno y de los Dióscuros. En la Basílica Emilia había aquella mañana muy poca actividad. Sólo algunos agentes, extranjeros, en su mayoría griegos y sirios, discutían de negocios. Cuando caminábamos a la altura del nuevo templo de Venus Genetrix, terminado de construir dos años antes por mandato de César, oímos unos gritos a nuestras espaldas. No puedo olvidar la cara de mi padre cuando vio a Bruto y sus secuaces con los puñales ensangrentados vociferando haber dado muerte al tirano y haber salvado la República.&lt;br /&gt;Sólo vi una vez a César. Debió haber sido dos años antes, cuando en la entrega de los lotes de tierra a sus veteranos se había fundido en un abrazo con mi padre. Vi que intercambiaban algunas palabras, pero aunque sentí curiosidad por saberlas nunca pregunté por el contenido de la conversación, quizá por respeto; aquello formaba parte de dos militares que, cada uno en su puesto, habían compartido muchas jornadas. No puedo decir como era César, ni siquiera si era un peligro para la República; yo, por entonces, estaba bastante aturdido. Sólo sé que al día siguiente cuando Marco Antonio pronunció su oración fúnebre y leyó su testamento, la muchedumbre lloraba su pérdida y clamaba venganza.&lt;br /&gt;A los pocos días mi padre y yo regresamos a Capua. Él estaba orgulloso, pues a pesar de la tragedia vivida, mi hermano se quedó con mi abuelo Valerio para poder alistarse en el ejército de Antonio. Supe después que había marchado a la Galia. Los acontecimientos posteriores son de sobra conocidos, por lo que no extenderé aquí mi relato. Sólo diré que Antonio pasó de ser un romano virtuoso a un déspota oriental en Alejandría, donde se unió a aquella mujer.&lt;br /&gt;Ocho años antes de la batalla de Actium yo me había enrolado en el ejército de Octavio. Aquella fue sobre todo una batalla naval, pero al final de la jornada, en el recuento de cadáveres habidos en las escaramuzas de tierra, reconocí a Cayo, mi hermano. Otros legionarios más veteranos pretendieron consolarme diciéndome que años atrás, en las llanuras macedónicas de Filipos, ellos habían visto morir en el bando contrario a antiguos amigos y compañeros de armas. ¡Quieran los dioses que Actium haya sido la última batalla entre romanos! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;(Continuará...)&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5183678419774809458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R_AgDviJJXI/AAAAAAAAFrI/HOboQXVAC6I/s400/Cesar.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Foro romano y asesinato de César.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-4235689625455661402?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/4235689625455661402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=4235689625455661402&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4235689625455661402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4235689625455661402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/03/relato-de-un-legionario-2.html' title='Relato de un legionario (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R_Af4fiJJWI/AAAAAAAAFrA/ybfZWCzCnFg/s72-c/foro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-130782712463738804</id><published>2008-03-20T01:53:00.007+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:55.996+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relato de un legionario'/><title type='text'>Relato de un legionario (1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;FABIO MÁXIMO &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R-G25_iJIgI/AAAAAAAAFkM/2tg0wFEQcg0/s1600-h/roma.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179622153876218370" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R-G25_iJIgI/AAAAAAAAFkM/2tg0wFEQcg0/s320/roma.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Mi nombre es Fabio Máximo Crispo. Hoy, en mi casa de Emerita, a los 57 años, presintiendo la llegada de la parca, me dispongo a dejar constancia de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nací en Roma allá por el año 690 de la fundación, en el seno de una familia de alfareros. Me crié con mi abuelo Valerio Fulvio y con mi madre Valeria Poncia, pues mi padre, Fabio Sabino, estuvo casi todo el tiempo a las órdenes de César y sólo lo veía cuando éste regresaba de sus campañas y celebraba sus triunfos en la ciudad. Mi padre fue un gran soldado de una de las alas de la caballería de la Legión XIII. Acompañó a César en Hispania contra los legados pompeyanos, Afranio, Petreyo y Varrón, en la campañas de Ilerda y de la Bética en el verano del 704. Al año siguiente, estuvo con César en Tesalia, derrotando a las tropas de Pompeyo en una clamorosa victoria en Farsalia. &lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R-G3l_iJIhI/AAAAAAAAFkU/rhuYS7G3fvg/s1600-h/farsalia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179622909790462482" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R-G3l_iJIhI/AAAAAAAAFkU/rhuYS7G3fvg/s400/farsalia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Pompeyo pasó a Egipto, donde fue apresado y decapitado por los partidarios de su reina Cleopatra. Precisamente, si algo mal hizo César fue dejarse enredar por las argucias de Cleopatra, entre tanto iba alargando las promesas de reparto de tierras.&lt;br /&gt;Ese era el sueño de mi padre, cultivar su propia tierra, pues cuando se casó con mi madre Poncia se vio envuelto de pronto en el oficio de la familia de mi abuelo. Acaso por escapar de él, decidió hacer fortuna enrolándose a las órdenes de César o acaso también porque confiaba mucho en el propio César.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Pero decía que todo empezó a complicarse con aquella diabólica mujer. Primero fue César y luego Antonio... y todo fue seguido de grandes males para la República. Los problemas siempre vienen del Oriente. No hablaré aquí de Cleopatra, pues su historia es bastante conocida...&lt;br /&gt;Después de Egipto, a finales del 707, mi padre fue nuevamente a Hispania, esta vez persiguiendo a los hijos de Pompeyo. Hicieron el trayecto de Roma a Obulco en tan sólo veinte jornadas con un ejército de 40.000 hombres y en la primavera del 708 exterminaron a 30.000 pompeyanos. Después, los soldados de César arrasaron y saquearon las ciudades de Munda, Urso, Hispalis y Corduba. Se habló entonces de matanzas y de saqueos; mi padre nunca me dijo nada, quizás avergonzado, pero ahora, con distancia y después de haber servido durante casi quince años en la milicia, he de confesar que alguna vez, sin querer, me vi envuelto en uno de aquellos arrebatos de la tropa que siempre deploré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;(Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-130782712463738804?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/130782712463738804/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=130782712463738804&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/130782712463738804'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/130782712463738804'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/03/relato-de-un-legionario-1.html' title='Relato de un legionario (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R-G25_iJIgI/AAAAAAAAFkM/2tg0wFEQcg0/s72-c/roma.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-346354581613707424</id><published>2008-03-12T00:23:00.004+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:56.509+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La coronela'/><title type='text'>La coronela (y III)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL PLUMILLA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R9cawIviW7I/AAAAAAAAFgc/36xRgUZYRpc/s1600-h/taberna.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5176635710968585138" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R9cawIviW7I/AAAAAAAAFgc/36xRgUZYRpc/s400/taberna.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R9cZcYviW5I/AAAAAAAAFgM/xKL00mi-q0g/s1600-h/Virgen-grabado.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Después de pasados dos maridos, un desengaño amoroso y muchas noches de luna y clavel, Manolita rodó de mano en mano, pero sólo en las que quiso.&lt;br /&gt;Con treinta y cinco años se convirtió en el poder indiscutible de la villa. A su casa venían, en ocasiones, el gobernador y hasta el mismísimo obispo, desplazados &lt;em&gt;ex professo&lt;/em&gt; desde la capital, por la necesidad de pedirle consejo en alguna empresa o, simplemente, por conseguir sus influencias frente a terceros. Y es que, a pesar de su disipada vida, Manolita no descuidó sus obligaciones con la Iglesia. Devota de la Virgen de los Remedios no faltaba ningún año a su novena y hacía importantes donaciones al santuario.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;El pecado sólo está en los ojos de los hombres, no en mi corazón&lt;/em&gt;-, acostumbraba a decir a su confesor, por lo que este recriminaba su soberbia y le recordaba que uno de los pecados de los que debía guardarse era del de orgullo.&lt;br /&gt;Aún así, procurando estar a bien con Dios y menos con los hombres, a los que consideraba meros guiñapos, que corrían hacia ella con sólo mover un dedo, había algo que todavía le tenía turbada, que le provocaba insomnio y que no había sido capaz de domeñar.&lt;br /&gt;Se trataba de hacerse con la voluntad de aquel plumilla de “La Voz de Rocópolis”, al que, en un principio, había declarado la guerra. Como fuera que la presa era más resistente que lo que ella había supuesto en un principio, cambió de estrategia. Lo intentó con halagos y zalamerías, con una cena a solas en el reservado de la Puerta del Cielo e, incluso, con una insinuación en toda regla, pero el plumilla siguió mostrándose contumaz e indoblegable.&lt;br /&gt;Burlada en su propia casa y despreciada por primera vez, decidió pasar de las palabras a los hechos. Reunió al comité de notables del partido e hizo firmar al alcalde un decreto, que ella mismo había redactado, por el que se desterraba a Santiago de Cazem –la antigua Miróbriga- al irredento periodista. El gobernador le hizo saber que aquello rebasaba las competencias jurisdiccionales, pues el destierro, aunque contemplado por las leyes, no preveía el lugar de origen en otro país y, mucho menos, el lugar señalado, por lo que el apuntar a la ciudad algárvica invadía la soberanía portuguesa.&lt;br /&gt;Sea como fuere y, tal vez porque la amenaza se extendió también al gobernador, las autoridades locales y provinciales se dispusieron a acatar las órdenes de la coronela. El director del periódico local fue detenido por dos alguaciles y puesto en la estación del ferrocarril con un billete para Portugal, en el que se había escrito a mano: “A los confines de Miróbriga”. Seguidamente, las brigadas municipales procedieron a derribar el inmueble donde estaba la redacción y la propia rotativa del semanario.&lt;br /&gt;Retirados los escombros y sembrado el solar de sal, Manolita decretó el secuestro de todos cuantos ejemplares pasados y presentes del denostado semanario hubiera en la villa. Los buscó en la biblioteca, en arcas, desvanes y trastiendas, en las repisas de las alacenas y en los envoltorios de las castañeras; hasta ordenó inspeccionar el papel de las letrinas por si entre alguno de los recortes se hallaran retazos del maldito semanario. No satisfecha con eso, mandó emisarios a los suscriptores de la capital y aún de la Corte, para que le entregaran cuantos números tuvieran. Obtenidas las preseas, todo lo incautado ardió en la plaza pública el 24 de enero, festividad de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R9cWpIviW3I/AAAAAAAAFf8/M7vDdcTiZv4/s1600-h/El_campanario.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5176631192662989682" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R9cWpIviW3I/AAAAAAAAFf8/M7vDdcTiZv4/s320/El_campanario.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche dormiría, por fin, a pierna suelta, se decía. Se equivocó. A las tres de la madrugada las campanas de la torre de la iglesia comenzaron a sonar: no sabría decir si el sonido era el de un repique o el de un toque de difuntos o, tal vez, una simbiosis de ambos. Saltó de su cama y en camisón salió a la calle. Observó que allí también se habían ido congregando decenas de vecinos. Estaba nevando. En lo alto de la torre, junto a las campanas, tres grotescas figuras -en las que Manolita quiso reconocer a sus dos maridos y a Anthony Kruger- arrojaban cientos de copos, que al caer al suelo se transformaban en hojas volanderas de “La Voz de Rocópolis” y de &lt;em&gt;Stetches in Spain&lt;/em&gt;. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: El campanario, de&lt;span style="color:#6600cc;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;a href="http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.interarteonline.com/Justo_M_Mesa/Altas/El_campanario.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://www.interarteonline.com/Justo_Manuel_Mesa.htm&amp;amp;h=420&amp;amp;w=344&amp;amp;sz=31&amp;amp;hl=es&amp;amp;start=24&amp;amp;tbnid=DQu5l7uAqISmmM:&amp;amp;tbnh=125&amp;amp;tbnw=102&amp;amp;prev=/images%3Fq%3Dtorre%2Bcampanario%2Bgrabado%26start%3D20%26gbv%3D2%26ndsp%3D20%26hl%3Des%26sa%3DN"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Justo Manuel Mesa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://i2.ebayimg.com/02/i/000/bd/c5/a304_1.JPG"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Amores en la taberna&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-346354581613707424?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/346354581613707424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=346354581613707424&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/346354581613707424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/346354581613707424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/03/la-coronela-y-iii.html' title='La coronela (y III)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R9cawIviW7I/AAAAAAAAFgc/36xRgUZYRpc/s72-c/taberna.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-6326074127287195070</id><published>2008-03-03T23:03:00.002+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:56.943+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La coronela'/><title type='text'>La coronela (II)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL INGLÉS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7oBrAe9ZRI/AAAAAAAAFRc/XMHk5457DNw/s1600-h/luto.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168445360736920850" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7oBrAe9ZRI/AAAAAAAAFRc/XMHk5457DNw/s400/luto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La noticia de que don Nicanor Pasamonte había aparecido ahorcado en las caballerizas de “La Montaña” no sorprendió prácticamente a nadie. Apenas había transcurrido un año del escándalo de los terrenos y de la lista de los “agraciados” testaferros que publicara “La Voz de Rocópolis”. Durante ese tiempo se había visto al veterano político vagar de noche por los caminos de la villa, esperando la llegada de su particular compaña, como si fuera el alma en pena de Fiz de Cotobelo.&lt;br /&gt;El día del funeral, Manolita fue por última vez Enmanuelle. Ataviada de riguroso luto y encabezando el cortejo que seguía al coche fúnebre tirado por cuatro caballos negros, la viuda, con una gasa a guisa de velo que le caía cubriéndole la cara, caminaba erguida, altiva y sin pestañear. Detrás de ella, las autoridades, con el gobernador de la provincia, el alcalde y la corporación municipal a la cabeza, seguida por el capitán de la guardia civil, el presidente y miembros del cabildo de San Sebastián, y los respectivos mayordomos de las cofradías y hermandades de la villa. Tras ellos, los amigos y lejanos parientes del finado y, finalmente, los deudos de la coronela, que porfiaban entre sí como si de una nueva Penélope se tratara.&lt;br /&gt;Estos últimos eran los más numerosos. Los había de varias clases: los afortunados que habían compartido secretos de alcoba; los desgraciados que, tras una noche irrepetible, se habían dado a la bebida, evocando continuamente las horas que no habrían de volver; los soñadores, que por el mero hecho de haber creído vislumbrar una sonrisa de aquellos labios rojos y sensuales, se creían transportados al cielo por venir, y, en fin, los sufridores que, aunque desdeñados, no renunciaban a la posibilidad de llegar a alcanzar la cima de los vientos.&lt;br /&gt;Tras el sepelio, aquella noche y por primera vez en un año, Enmanuelle durmió en el lecho de la alcoba conyugal, eso sí, sola, en lugar de hacerlo en la habitación de invitados, a la que se había trasladado tras la humillación marital. Viuda y con una casa, un café, una fábrica y un partido que gobernar en solitario, Manolita decidió que tantas puertas eran malas de guardar y las redujo a dos. Vendió la fábrica y cerró la sede del partido. O mejor, trasladó ésta al mismísimo café de la Puerta del Cielo (al fin y al cabo, las barbas venerables y católicas pasaban tantas horas allí como en su propia casa).&lt;br /&gt;Fue así como el café de la coronela se convirtió en el cenáculo donde se cocía toda la política local, si es que no lo era ya antes. Desde allí, Manolita hacía y deshacía, transmitía órdenes y exigía su cumplimiento. Elevaba y defenestraba alcaldes, con la misma facilidad con la que cambiaba de amantes. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7oDUAe9ZSI/AAAAAAAAFRk/mhAiFkr4PZM/s1600-h/Mar-denieblas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168447164623185186" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7oDUAe9ZSI/AAAAAAAAFRk/mhAiFkr4PZM/s400/Mar-denieblas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuentan que de todos ellos, sólo perdió el seso por uno, un inglés, hijo de padre alemán y madre británica, llamado Anthony Kruger. Este era uno de aquellos curiosos y rubicundos impertinentes que se pasaban el día anotando las expresiones de los transeúntes en el mercado, en las ventas y en los cafés. El tal Kruger viajaba con frecuencia a los montes de León, dispuesto a estudiar, le decía, el habla y las costumbres de los montañeses, pese a los requerimientos de la coronela por detenerlo. Un día, el inglés desapareció y ella lo estuvo buscando quince días entre valles y riscos, estrellando su nombre contra las montañas. Desesperada de llamar al viento regresó al café y durante tres días no despachó ningún asunto. Pero repuesta de su desengaño, la coronela volvió por sus fueros, con más fuerza si cabe.&lt;br /&gt;Al cabo de dos años, Manolita recibió en la estafeta de correos un paquete procedente de Londres. En su interior un libro titulado: &lt;em&gt;Stetches in Spain&lt;/em&gt;, con una dedicatoria autógrafa del autor Anthony Kruger: “A Manolita, con encendido amor”. La coronela apenas si tuvo tiempo de leer la dedicatoria y arrojar el libro a la estufa de leña del café. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;(Concluirá)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: La viuda. Viajero ante el mar de niebla, de Caspar David Friedrich.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-6326074127287195070?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/6326074127287195070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=6326074127287195070&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6326074127287195070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/6326074127287195070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/02/la-coronela-ii.html' title='La coronela (II)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7oBrAe9ZRI/AAAAAAAAFRc/XMHk5457DNw/s72-c/luto.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-2084499443265679361</id><published>2008-02-18T22:48:00.006+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:57.225+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La coronela'/><title type='text'>La coronela (I)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LA VENTA DEL VIENTO &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7n-lwe9ZPI/AAAAAAAAFRM/alGM0If52tE/s1600-h/CORONELA_JUANA_AZURDUY.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168441972007724274" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7n-lwe9ZPI/AAAAAAAAFRM/alGM0If52tE/s400/CORONELA_JUANA_AZURDUY.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La “Venta del Viento” era un hervidero de noticias. Situada en el camino real de Madrid a Galicia por allí pasaban los avisos que llegaban desde la Corte y los ecos de los naufragios producidos por la furia de las galernas cantábricas. En la venta se daban cita arrieros maragatos, segadores gallegos que bajaban a Castilla, militares de alta y baja graduación y curiosos impertinentes venidos del extranjero que se pasaban todo el día observando y tomando notas en libretas y cuadernos.&lt;br /&gt;Enmanuelle de la Ribera Seca regentaba aquella posada caminera que había heredado de su difunto marido, un retirado coronel de artillería con el que contrajo nupcias cuando ella no tendría más de dieciséis años y él había ya cumplido los cincuenta. A Enmanuelle todos la llamaban “Manolita, la coronela” –todos menos don Nicanor Pasamonte, el viejo político amigo de Maura, que en privado y en los ratos de pasión la llamaba por su nombre de pila. Don Nicanor recreaba en ella a la cupletista que una temporada durante sus años mozos actuó en el “Café del Conde” y por la que perdió la cabeza y casi la vida.&lt;br /&gt;Don Nicanor, que frecuentaba asiduamente la venta, se acercaba a la posadera y entre requiebro y algún fandango, la fue enredando y le ablandó el corazón. Así que, desaparecido el viejo coronel, si no antes, Manolita se entregó a unos brazos conservadores, que la colmaban de regalos y la paseaban el día de la Fiesta Grande en el baile de la alameda, acabados los toros.&lt;br /&gt;Fue así, de la mano del político maurista, como la coronela comenzó a primero a conocer y luego a intimar con las amistades de su amante, hasta el punto que el día de su presentación oficial en el casino, cuando don Nicanor la presentó a todos como su futura esposa, don Remigio Montaraz, el borrachín oficial de la elitista institución, alzó su copa brindando por el futuro de la nueva pareja, añadiendo que la coronela hiciera tan feliz a don Nicanor como les había hecho a algunos de los que allí se encontraban.&lt;br /&gt;Receloso como ninguno y cual Otelo redivivo, el nuevo marido decidió que la Venta del Viento no era el lugar más idóneo para tan apetecible y madura fruta –Manolita, acababa de cumplir los treinta- y, celoso de su honor, decidió traerla a poblado, para lo cual le abrió un moderno café, al lado de la sede del partido conservador, al que el mismo bautizó como “La Puerta del Cielo”. Y, en verdad, eso debía ser, pues entre cafés y absentas, muchos perdían su imaginación en los vaporosos pechos de la coronela, que todavía se mostraban altivos y turgentes. Después de cada jornada, llegaba don Nicanor de su fábrica de harinas y bailaba amarradico a su mujer las nostálgicas notas de Los últimos de Filipinas, que salían de una destartalada gramola adquirida en la subasta del “Café del Conde”. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7n_8we9ZQI/AAAAAAAAFRU/gt9kOW6s00A/s1600-h/riaenventanuevasegundamfk8.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5168443466656343298" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7n_8we9ZQI/AAAAAAAAFRU/gt9kOW6s00A/s320/riaenventanuevasegundamfk8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por la noche, después de las obligaciones conyugales, don Nicanor, que tardaba en conciliar el sueño, le contaba a su esposa los pormenores del día en la fábrica y en el ayuntamiento. Fue así como, casi sin quererlo, Manolita se fue interesando por los asuntos del municipio y, desde su privilegiada situación de conocimiento de las cosas, comenzó a adquirir propiedades rústicas y urbanas, a espaldas de su marido. De modo que, cuando llegó el ferrocarril, casi todos los terrenos del término municipal estaban a su nombre o de alguno de sus testaferros amantes. El encargado del Registro de la Propiedad, que también había entrado por la puerta del cielo de la coronela, no pudo ocultar por más tiempo a los titulares de los terrenos que la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles se proponía expropiar y cuya suma se elevaba a millones de reales. Así que el escándalo no tardó en llegar, sobre todo cuando un día el director del semanario local dio a conocer la trama. Don Nicanor, hombre de principios, no pudo resistir más humillación y decidió recluirse de por vida, después del fracasado intento de poner en manos de su esposa un desengrasado revolver y, arrojado a sus pies, suplicarle que allí mismo le diera el tiro de gracia.&lt;br /&gt;Apartado el marido de la vida pública y privada, Manolita tomó el relevo en todo, incluidas las obligaciones políticas de su esposo. Llegó, incluso, ante la sorpresa de muchos y la estupefacción de otros, a presidir las reuniones y a dirigir la acción del partido maurista en la villa. En uno de aquellos cenáculos propuso que era necesario deshacerse del contumaz plumilla, que desde las páginas del semanario local había osado desafiarle; por eso, propuso a continuación, había que desterrar a la vieja Miróbriga si fuera preciso a tan negativo personaje. Cuentan las viejas del lugar que, el día de aquella propuesta, la coronela se presentó en el cenáculo vestida con las mejores galas militares de su primer marido, condecoraciones incluidas. La indumentaria, dicen, le quedaba un poco ancha, por lo que las sombras de la noche sólo acertaron a vislumbrar la figura de un ridículo fantoche que desde la salida de la sede del partido conservador se dirigía a la “Puerta del Cielo”, escoltado, eso sí, por otras tres peripatéticas figuras que flanquearon su marcial entrada en el nuevo templo de Salomón. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;(&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Continuará&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; La Voz de Benavente, entre el 29 de enero y el 12 de febrero de 2004.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-2084499443265679361?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/2084499443265679361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=2084499443265679361&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2084499443265679361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2084499443265679361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/02/la-coronela-i.html' title='La coronela (I)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R7n-lwe9ZPI/AAAAAAAAFRM/alGM0If52tE/s72-c/CORONELA_JUANA_AZURDUY.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-7109388244393122818</id><published>2008-02-08T00:58:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:57.435+01:00</updated><title type='text'>En Zamora</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;UN "MEMORIAL" PARA JOSÉ BONO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Martín Benito entregó un ejemplar de su último libro al ex ministro de Defensa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164394239965556994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6udMvk4cQI/AAAAAAAAFI0/qftM6pVTt-g/s400/P2070020.JPG" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div align="justify"&gt;Con motivo de la visita que el ex ministro de Defensa, José Bono, realizara la tarde de ayer 7 de febrero a Zamora -para participar en un acto de la pre-campaña electoral-, José Ignacio Martín Benito le hizo entrega de un ejemplar de su libro de relatos: "El memorial de Salazar. El carnaval del peregrino". La entrega tuvo lugar en la calle Ramos Carrión, en el transcurso del largo paseo que José Bono y sus acompañantes realizaron desde el Parador de Turismo hasta el campus Viriato.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bono llegó a Zamora pasadas las 18,30 h. Ofreció una rueda de prensa a los periodistas, se reunió con las águedas de San Lázaro en el mismo Parador, concedió una entrevista a un medio informativo y, en animada plática, se dirigió hacia el campus universitario, donde participó en un mitin ante más de 500 personas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: José Bono y Martín Benito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-7109388244393122818?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/7109388244393122818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=7109388244393122818&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7109388244393122818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7109388244393122818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/02/en-zamora.html' title='En Zamora'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6udMvk4cQI/AAAAAAAAFI0/qftM6pVTt-g/s72-c/P2070020.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-3237706177729654027</id><published>2008-02-05T22:09:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:58.060+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paisaje con figuras'/><title type='text'>Paisaje con figuras (6)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;6. EL VELLOCINO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6jSFvk4bvI/AAAAAAAAFEs/-rHRiR4PtiI/s1600-h/barco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163607968892612338" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6jSFvk4bvI/AAAAAAAAFEs/-rHRiR4PtiI/s320/barco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando Valentín Jasón decidió emprender una nueva vida y poner rumbo al otro lado del mar, la campana mayor de la iglesia de Santa María estaba siendo retirada para fundirla de nuevo. Desde la tormenta del 98, cuando el rayo alcanzó la torre y “María de la O” se desprendió desde lo alto para acabar con la vida de un perro vagabundo, su sonido ya no era el de siempre. Por eso, la gente, acostumbrada desde varias generaciones a aquel timbre metálico y seco, no asociaba que el Ángelus le fuera anunciado con un sonido bronco y ahogado. Hasta las caballerías que tiraban del trillo en las eras, que dicen que paraban cuando la campana repartía su tañido, parecían haber enloquecido, pues no encontraban el momento apropiado para detenerse.&lt;br /&gt;Fue por eso, por lo que el vicario decidió refundir de nuevo a “María de la O”. Don Ezequiel Malaspina contactó con una fundición en Palencia a la que encargó el trabajo. Valentín Jasón fue uno de los obreros que ayudaron a bajar de la torre la campana herida. Al término de la jornada, don Ezequiel les dio dos pesetas y les invitó a chocolate. Fue en el transcurso de aquella velada, cuando a Valentín se le despertó el ansia por viajar. El cura no hacía más que hablar de los viajes de su antepasado, el marino Alejandro Malaspina, al mando de la fragata “Asunción” y de las corbetas “Descubierta” y “Atrevida”. Valentín no sabría responder si fue el nombre de los mares o la gloria de la expedición del marino italiano, lo que le embrujó. Pero al salir de la casa del vicario tenía prácticamente tomada la decisión. Iría a Vigo, desde donde se embarcaría en un vapor rumbo a Buenos Aires. Una vez allí, ya vería, pero no habría de quedarse mucho tiempo, pues su deseo era correr los mares de los cinco continentes.&lt;br /&gt;Además, se decía, si se quedaba, qué podría hacer con dos pesetas de jornal; eso, en el mejor de los casos, pues muchos días durante el invierno faltaba el trabajo a causa de las lluvias. Entonces, ni las obras del plus del ayuntamiento eran suficientes para dar ocupación a una legión de obreros que, en el corrillo de San Nicolás, esperaba paciente su turno o la llamada, milagrosa, de algunos hacendados. La verdad era que a Valentín de un tiempo a esta parte le contrataban muy poco. Todos sabían, y él también, que era a causa de haber sido uno de los segadores que se habían puesto en huelga en Villalpando, en el verano de 1904, reclamando un aumento de jornal. Señalado como uno de los “espíritus levantiscos”, los patronos se guardaban mucho de buscarlo para realizar cualquier faena. Sólo el bueno del vicario, sabedor de la juramentación de los ricos labradores, lo llamaba, con cualquier excusa, siempre que podía: reparación de goteras, encalado de la sacristía, limpieza de retablos... &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6jTT_k4bxI/AAAAAAAAFE8/3fSERyHwn9M/s1600-h/siega[1].JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163609313217376018" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6jTT_k4bxI/AAAAAAAAFE8/3fSERyHwn9M/s320/siega%5B1%5D.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Decidido, y animado por el sacerdote, Valentín Jasón trató con un agente de embarque que le cobraría 30 ptas de comisión sobre el precio del billete de Vigo a Buenos Aires, que ascendía a 226 ptas. En las jornadas previas a la partida, vivió Jasón en continua tensión. Con él partirían gentes de la comarca y otras venidas de Rioseco. Pero había que hacerlo con cautela y sin levantar sospechas, pues la benemérita estaba al acecho de la emigración clandestina. Tan sólo sabían de su partida su familia y don Ezequiel (el cura le había prestado 15 duros para contribuir al precio del pasaje). El día antes de partir para Galicia, se reunieron en Manganeses, en la casa de un conocido del agente de embarque Adolfo Baladrón. El Adolfo era cervato y se ganaba la vida llevando y trayendo gente a los puertos gallegos; por esto último era vigilado de cerca por la Guardia Civil. Al cabo de unas jornadas y burlada la vigilancia, Baladrón se presentó en el puerto de Vigo con diez jóvenes dispuestos a salir para la Argentina. No obstante, poco antes de partir, y en los mismos muelles, la benemérita le detuvo junto a siete jornaleros –menores de edad- que se disponían a emigrar. Ni el mismo Jasón sabría responder cómo y de qué manera pudo escapar de la redada. De pronto se vio dentro de aquel vapor inglés, envuelto entre la multitud que, como él, esperaba con ansia el momento de soltar amarras.&lt;br /&gt;La travesía fue dura. La comida escasa. Un poco de torta de centeno y cebolla. Olas, temporales, hambre, fiebre y mareos. Después de veintidós días llegaron a un puerto brasileño –ya no recordaba si era Río de Janeiro o Porto Alegre-, donde cargaron plátanos y algunos mulos. Cuando parecía que ya casi habían llegado al final del viaje, estuvieron a punto de naufragar cerca del Río de la Plata, pero, sobrepuestos, pudieron arribar finalmente a Montevideo y, desde allí, a Buenos Aires. Fue entonces cuando se le quitaron las ganas de viajar y de capitanear expediciones. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6jTc_k4byI/AAAAAAAAFFE/Y04JPh4Mn8E/s1600-h/OVEJAS.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163609467836198690" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6jTc_k4byI/AAAAAAAAFFE/Y04JPh4Mn8E/s320/OVEJAS.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6jSNfk4bwI/AAAAAAAAFE0/6h0LAQEfEnA/s1600-h/OVEJAS.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En La Pampa, Valentín Jasón encontró el vellocino apacentando ovejas, cerca de Santa Rosa. Una tarde de tantas, las nubes iban y venían sobre el corazón de la llanura. En el pasto, una de aquellas dibujó, volando, el mapa de España. Sobre el río, la nube era muy pequeña, en comparación con sus hermanas, pero la sombra que proyectaba era grande. El pastor se paró en el límite entre la claridad y la penumbra, como si dudase cruzar el umbral. Finalmente, Valentín Jasón entró en ella. Un familiar olor a chocolate llenaba aquel espacio cuyo único límite eran los rayos solares; después, casi al instante, creyó identificar, también, unos sones agudos y metálicos, como si “María de la O”, refundida, le estuviera llamando. Y, entonces, en ese momento, decidió que tenía que volver... Durante días y semanas fue posponiendo la partida. “Tal&lt;em&gt; vez, mañana –&lt;/em&gt;se decía&lt;em&gt;- después del esquileo&lt;/em&gt;”. Y así iban pasando los meses. En su interior, Valentín Jasón sabía que la vuelta era imposible: temía cruzar de nuevo aquel mar tenebroso en un vapor inglés, cargar plátanos en Brasil y volver a comer cebolla y pan de centeno durante, quizás, otra accidentada travesía. La soledad y la inmensidad de La Pampa, eran, bien vistas, la culminación de su particular expedición y, además, si quería recordar a don Ezequiel, el olor a chocolate y el tañido de la vieja campana, sólo tenía que buscar la sombra de una nube y entrar en ella.&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Benavente, 12 de diciembre de 2001 &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 89 de Benavente al día, diciembre de 2001&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-3237706177729654027?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/3237706177729654027/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=3237706177729654027&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3237706177729654027'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3237706177729654027'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/02/paisaje-con-figuras-6.html' title='Paisaje con figuras (6)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R6jSFvk4bvI/AAAAAAAAFEs/-rHRiR4PtiI/s72-c/barco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-1535920882737106051</id><published>2008-01-24T23:56:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:58.602+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paisaje con figuras'/><title type='text'>Paisaje con figuras (5)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LAS COMADRES&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R5kaj_k4anI/AAAAAAAAE7s/hf4nnuKQqGE/s1600-h/lavanderas2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159184053793483378" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R5kaj_k4anI/AAAAAAAAE7s/hf4nnuKQqGE/s320/lavanderas2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;A las ocho de la mañana comenzaban a llegar las más madrugadoras. A eso de las nueve el río estaba repleto de lavaderos y tajuelas, de jabón de sosa y de baldes de cinc. Como un ejército de arqueros agazapados, en formación de media luna, las lavanderas permanecían largo tiempo arrodilladas sobre la banqueta esperando el momento del asalto. Pero cuando uno se acercaba, comprendía que aquel ejército no hubiera podido sorprender a ninguna guarnición, pues no era el silencio precisamente lo que caracterizaba a tan disciplinada formación genuflexa. Ni tan siquiera los enormes cantos rodados esparcidos por la orilla del río podrían servir de proyectiles a catapulta alguna, ante la imposibilidad de cruzar la anchura de la madre vieja del río. Un sin fin de voces se mezclaba con el rítmico chapoteo de las conchas de jabón que buscaban en el agua el bálsamo para cubrir la ropa húmeda. Las comadres golpeaban la ropa con la concha, frotándola una y otra vez sobre la superficie ondulada del lavadero y su sonido se extendía por el río como si fuera el de unas cajas de guerra o atambores llamando a la batalla. Pero en esta guerra incruenta no había sangre. El rojo se trocaba por el blanco. La orilla se llenaba de bálago y, cuando este se esfumaba, el agua incolora e inodora perdía sus propiedades y se tornaba en un gris claro y espeso.&lt;br /&gt;Luego, el disciplinado ejército desplegaba sus estandartes. Iban las mujeres y las mozas extendiendo las sábanas y camisas enjabonadas en la pradera y, con los calderos de agua por hisopo, le hacían reverencias, rodeándola y salpicándola para que el sol hiciera el resto y sacara el blanco inmaculado tras el ritual. Pero la ceremonia precisaba volver otra vez al agua para aclararla y quitarle los restos de jabón. Otra vez la espuma crasa se esparcía por el pequeño dominio acuático bajo el empinado lavadero. Finalmente, desprovista de todas sus impurezas, volvía la ropa de nuevo a la pradera, limpia, refulgente, como una virgen recompuesta. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R5ka1Pk4aoI/AAAAAAAAE70/XxY6IKqZuHU/s1600-h/lavanderas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5159184350146226818" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R5ka1Pk4aoI/AAAAAAAAE70/XxY6IKqZuHU/s320/lavanderas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana de julio el corro de comadres comentaba los sucesos acaecidos en la pasada noche de San Juan. De vez en cuando dejaban el jabón entre los cantos para persignarse y rezar un avemaría por la desgraciada Micaela San Juan. ¡Quién lo iba a decir! La muchacha más lozana del valle aparecida ahogada en el remanso del molino. ¡&lt;em&gt;Jesús&lt;/em&gt;! Y otro avemaría... ¡Cuántas veces había estado allí mismo con ellas, comentando los rumores y cuchicheos acerca de los amores ocultos de Ángela Villaquirán con don Generoso, el boticario de la ciudad, al que se le veía últimamente por el pueblo al caer la tarde, con la disculpa de llevar algunas medicinas! La última vez que la joven Micaela había estado torciendo la ropa en la ribera habían hablado de la feria y de los abalorios que lucirían el día de la fiesta, el 24 de junio.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;La cosa no podía acabar bien&lt;/em&gt;-, se oía a la comadre más vieja. &lt;em&gt;Viene de familia&lt;/em&gt;. Y entonces todas escuchaban, una vez más, la conocida historia de Dolores Sarmiento, la tía-abuela de la joven, que también apareció ahogada en el molino muchos años atrás. –&lt;em&gt;Es como una maldición&lt;/em&gt;-, decía santiguándose y, como por inercia, el corro de comadres se llevaba también el índice a la frente.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Dicen que si la Guardia Civil anda buscando aquel forastero que bailó con ella antes de encender la hoguera; dicen también que si Miguel, el del molino&lt;/em&gt;...&lt;br /&gt;-¡&lt;em&gt;Quién sabe&lt;/em&gt;!-, terció otra vez la vieja comadre. – &lt;em&gt;Nunca se esclareció el asunto de Dolores Sarmiento y, me temo, que éste lleva el mismo camino. El mismo lugar, la misma noche... Yo creo que hay algo diabólico en todo esto&lt;/em&gt;. -¡&lt;em&gt;Jesús&lt;/em&gt;!-, se oyó al corro y luego: -“&lt;em&gt;Dios te salve, María&lt;/em&gt;...”.&lt;br /&gt;A eso de las doce, cuando el calor apretaba, el río estaba vacío. Sólo los estandartes desplegados en la pradera hacían guardia, como testigos mudos de las conversaciones matutinas, esperando quizás que el viento, que soplaba desde el molino, susurrara los secretos que guardaba. Cuando por la tarde las comadres volvían al campo de batalla y recogían y doblaban en silencio la ropa seca, ya hacía horas que el viento no soplaba y el molino se ocultaba en la sombra, casi penumbra, de los álamos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Benavente, 30 de junio de 2001&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Imágenes: Arriba, derecha: Las lavanderas, de Juan Francés. Abajo, izquierda, Las Lavanderas, S.F.P. Billet (dibujó y grabó); A. Cadart (imprimió); Aguafuerte, 16 x 12.2 cm. Colección MNSC. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 88 de &lt;em&gt;Benavente al día&lt;/em&gt;, agosto de 2001.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-1535920882737106051?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/1535920882737106051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=1535920882737106051&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1535920882737106051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1535920882737106051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/01/paisaje-con-figuras-5.html' title='Paisaje con figuras (5)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R5kaj_k4anI/AAAAAAAAE7s/hf4nnuKQqGE/s72-c/lavanderas2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-4793329618406774576</id><published>2008-01-09T23:33:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:59.235+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paisaje con figuras'/><title type='text'>Paisaje con figuras (4)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL COLECCIONISTA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R4VOm23g7NI/AAAAAAAAEw0/dPzapIzx0f4/s1600-h/cuerno.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5153611778065755346" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R4VOm23g7NI/AAAAAAAAEw0/dPzapIzx0f4/s320/cuerno.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cuando Raimundo Bocanegra guardó meticulosamente el mechón en una cajita de cerillas, cuya tapa marcó con las iniciales A.C., el ingenuo propietario estaba jugando la partida de dominó en el casino, como solía hacer todos los sábados por la tarde. Bocanegra, con aquel trofeo, había añadido un nuevo objeto a su colección.&lt;br /&gt;La afición le venía de niño, cuando su padre le llevaba a la feria de Botijeros. Recordaba como la primera vez que vio tantos cuernos juntos, un escalofrío le recorrió la piel. Aquella noche soñó con toros, vacas y bueyes, con cornamentas largas y cortas y se sobresaltó. Sin embargo, sólo seis meses más tarde, cuando su tío Marcelino, el matarife, le regaló dos astas de vaca para sus juegos infantiles, “Mundín” trocó sus miedos por una inexplicable atracción. Desde entonces comenzó a visitar el matadero y le pedía a su tío que le guardara cuernos de toro, de cabra, de carnero... Así comenzó su colección, que al principio guardaba celosamente, como si fuera un secreto. Pronto descubrió que era mejor salir del anonimato. Los cazadores le surtieron de colmillos de jabalí, de cuernos de corzo y de venado, y hasta de muflón. Se jactaba de tener también un pico córneo del buitre orejudo, pero nunca reveló su origen. Consiguió también que Paco, el pastor, le labrara un cuerno de vaca a navaja y que el carretero le regalara uno viejo que utilizaba de recipiente para engrasar los ejes. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R4VMhG3g7MI/AAAAAAAAEws/cbwHSwqmqTo/s1600-h/Unicornio.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Así, poco a poco, llegó a tener una variada representación de todos los cornúpetas de la Península Ibérica. Pero, al poco tiempo, la creyó insuficiente. Faltaban ejemplares de los animales africanos y asiáticos y eso era mucho más difícil. Así que Bocanegra comenzó a coleccionar fotografías. Algunas procedían de los cromos de la colección “Fauna salvaje” que distribuía una conocida marca de chocolate. “Mundín” devoraba las tabletas en busca del tesoro. De este modo pudo conseguir ejemplares gráficos de colmillos de elefantes, de cabezas de cebúes, antílopes, ñúes, rinocerontes y búfalos. Su obsesión le llevó a sustraer libros de la biblioteca pública para recortar dibujos de animales prehistóricos, tales como mamuts y bisontes. Fue su amigo Marco Antonio el que le dio un nuevo horizonte: los bisontes, que aparecían pintados en el techo de Altamira, existían aún en América; eran a los que, en las películas del oeste, se les llamaban búfalos. Marco Antonio ejercía de censor. Por él pasaban todas las películas que se proyectaban en el único cine de la villa y todas las impresiones (semanarios, boletines, hojas parroquiales...). Fue así como Raimundo Bocanegra amplió su colección, reuniendo ahora fotogramas de películas que, cuidadosamente, cortaba y le suministraba el censor. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R4VO7G3g7OI/AAAAAAAAEw8/oImjFpJ8QsU/s1600-h/unicornio2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5153612125958106338" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R4VO7G3g7OI/AAAAAAAAEw8/oImjFpJ8QsU/s320/unicornio2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Su repertorio de cuernos era tal que un buen día decidió exponerlos, azuzado por Marco Antonio. El eco de la muestra llegó hasta la capital de la provincia, de lo que dieron cuenta los diarios y hasta se fletaron autobuses para acercarse a verla. Pronto la fama se extendió por todo el país. Conocidos pintores le remitieron algunos grabados que tenían como tema la fiesta nacional. Hasta Ramiro de Triana le envío disecada la testuz de un toro lidiado en La Maestranza. Lejos de entender que había tocado techo, Bocanegra siguió dedicándose afanosamente a ampliar su tesoro. Pero se sentía insatisfecho. Aunque consiguió representaciones fantásticas de diablos, faunos y unicornios y también una copia romana en terracota del dios Pan u otras de Venus con el cuerno de la abundancia, algo le faltaba, se decía. La pista se la dio el distinguido don Aniceto Calasparra una tarde en el casino:&lt;br /&gt;-¡Después de este éxito, sólo le falta culminar la colección con el cuerno de un marido burlado, amigo mío!&lt;br /&gt;Bocanegra recordó haber leído algo de Quevedo sobre el asunto. En la biblioteca encontró las obras completas de don Francisco. Buscó y leyó:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;Cornudo eres, fulano, hasta los codos&lt;br /&gt;y puedes rastrillar con las dos sienes...”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Don Aniceto tenía razón, qué carajo. Su colección quedaría inconclusa si no le añadía ese nuevo objeto, lo que acabó por obsesionarle. Decidido a conseguirlo, Bocanegra eligió la víctima y su cómplice. Muy discretamente comenzó a lisonjear a Brígida del Corral, hermosa y bien casada mujer, pero no obtuvo correspondencia.&lt;br /&gt;A los pocos meses, la fama de la colección había traspasado las fronteras y a la estafeta llegó un paquete alargado remitido desde el extranjero. Temblorosas, las manos del coleccionista apenas si acertaron a abrirlo. La noticia sobre el misterioso envío corrió por la villa, pero “Mundín” guardó celosamente el secreto. Sólo cuando Brígida del Corral se interesó por el regalo, Bocanegra se prestó a mostrárselo, eso sí, con el máximo sigilo y discreción y con la condición de que la mujer acudiera a la cita con un mechón de la cabeza de su distinguido esposo.&lt;br /&gt;Aquella tarde, Bocanegra mostró a Brígida el hermoso colmillo de elefante que acababa de recibir de Kenia. Poco a poco, al tiempo que le mostraba y explicaba su colección, la fue seduciendo. Cuando le enseñó dos enroscadas cornamentas, le explicó que, en ocasiones, durante la berrea, la época de celo de los ciervos, los machos entablan feroces combates, cruzando y chocando con estruendo sus astas por hacerse los dueños del harem.&lt;br /&gt;-A veces, como en este caso, la batalla ha sido tan dura que los animales no son capaces de separarse y mueren por amor- le susurro al oído, mientras advertía un ligero sofoco en la mujer.&lt;br /&gt;Fue al final de la velada. Afuera, las gotas golpeaban con dureza los cristales y el cielo se estremecía. No fue el único estremecimiento. Cuando los brazos de Bocanegra rodearon complacientes la cintura de Brígida del Corral, el coleccionista esbozó una sonrisa interior. Al terminar la tormenta y mientras en el casino se jugaba al dominó, la mujer bajó las escaleras. Fue entonces cuando Raimundo Bocanegra introdujo cuidadosamente el mechón en la cajita de cerillas, en cuya tapa dibujó las iniciales del burlado marido: A.C.&lt;br /&gt;Benavente, 28 de mayo de 2001 &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 87 de Benavente al día, junio de 2001&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-4793329618406774576?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/4793329618406774576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=4793329618406774576&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4793329618406774576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4793329618406774576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2008/01/paisaje-con-figuras-4.html' title='Paisaje con figuras (4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R4VOm23g7NI/AAAAAAAAEw0/dPzapIzx0f4/s72-c/cuerno.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-8463481669852069767</id><published>2007-12-21T02:03:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:53:59.897+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paisaje con figuras'/><title type='text'>Paisaje con figuras (3)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL ANGELUS&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R2sRwck9i7I/AAAAAAAAEo0/I47AlhB41Yw/s1600-h/angelus.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5146226523203537842" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R2sRwck9i7I/AAAAAAAAEo0/I47AlhB41Yw/s320/angelus.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otra vez el agua. El capitán del vapor había informado a los pasajeros que las autoridades del puerto habían prohibido la salida hasta que no amainara el temporal. De nuevo la lluvia arreciando y la mar, gruesa, muy gruesa, con olas de cuatro y cinco metros. Llevaban así ya tres días de retraso. Juan Bautista Aguado se preguntaba si en Buenos Aires llovería tanto como aquí. Apenas había tenido para el pasaje, que costaba 100 pesetas. Entre algo de sus ahorros –muy poco- y un préstamo que le hiciera su padre, Juan Bautista decidió que no podía aguantar así mucho más tiempo y decidió unirse a la cuadrilla del agente de embarque Pedro Merchán.&lt;br /&gt;Su vida de jornalero había dado tumbos por la Tierra de Campos, con un mísero jornal de dos pesetas en Villafáfila en el último verano. Había formado parte activa en las agitaciones campesinas, como cuando, junto con otros segadores, participó en la huelga de 1904. Juan Bautista recordaba aquellos años como un fracaso. Tras el optimismo que en un primer momento despertó en él la Sociedad Obrera y las palabras de esperanza que en Benavente oyera a Pablo Iglesias, su sueño se había ido yendo poco a poco a pique, como aquel carguero inglés, del que se hablaba en esos días en el puerto de La Coruña. Entre los patronos, la guardia civil y el hambre, que alimentaba la legión de esquiroles, le habían minado las fuerzas. Para colmo, las terribles inundaciones de aquel invierno de 1909-1910 se habían llevado su casa y parte de su menguada hacienda.&lt;br /&gt;Viendo llover, Juan Bautista no podía dejar de pensar en lo que dejaba atrás. Tierras anegadas, campos y llanuras con el ganado ahogado, hinchados sus vientres y con las patas hacia arriba, como esperando con anhelo la piedad de las aves de rapiña. Un campo desolado, húmedo y frío, como aquel puerto gallego que ahora le mostraba la soledad, más desnuda e inmensa que nunca. En los muelles, un tropel de gente iba y venía, sin saber muy bien a dónde. Era, por lo general, gente joven, como él, entre veinte y treinta años. En aquellos días de espera, algunas carreras por el puerto y el sonido de silbatos ponían sobre aviso a los menores de edad que intentaban embarcarse. Juan Bautista se preguntaba por la suerte de cuatro mozalbetes de dieciséis años que fueron detenidos por la fuerza pública en la estación de Manganeses, cuando se dirigían, como él, hacia La Coruña. Pensó que a los muchachos los llevarían a Rioseco, de donde venían.&lt;br /&gt;Entre tanta lluvia, Juan Bautista se preguntaba cómo serían las tierras que no podía ver; cómo serían al otro lado del mar los patronos –y sin querer les ponía el rostro de don Leopoldo Tordesillas- y si habría guardia civil y cómo serían los jornales y las casas, y si allí habían oído hablar de Pablo Iglesias. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R2sTAMk9i8I/AAAAAAAAEo8/vHt8cL9WIGg/s1600-h/vapor.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5146227893298105282" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R2sTAMk9i8I/AAAAAAAAEo8/vHt8cL9WIGg/s320/vapor.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando días más tarde, pudo por fin embarcarse y la brisa inundaba de lágrimas la proa del navío, Juan Bautista rezó el Angelus, como lo había hecho tantas veces, pegado a la tierra: la mirada baja, húmedo su cuerpo por el sudor en medio de la llanura. El vapor de la compañía inglesa rompía la mar y dejaba atrás una estela, un hilo de agua, como un cordón umbilical que le mantenía todavía unido a aquella tierra a la que había dicho basta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Benavente, 7 de abril de 2001&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-8463481669852069767?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/8463481669852069767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=8463481669852069767&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/8463481669852069767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/8463481669852069767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/12/paisaje-con-figuras-3.html' title='Paisaje con figuras (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R2sRwck9i7I/AAAAAAAAEo0/I47AlhB41Yw/s72-c/angelus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-697157461009303777</id><published>2007-12-05T23:56:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:54:00.277+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paisaje con figuras'/><title type='text'>Paisaje con figuras (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL QUIOSCO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#000000;"&gt;(Sobre una fotografía de octubre de 1954) &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R1cviz_raJI/AAAAAAAAEgs/gIKIZ15wjv4/s1600-h/quiosco1.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5140629774786062482" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R1cviz_raJI/AAAAAAAAEgs/gIKIZ15wjv4/s320/quiosco1.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Serafín Casariego era uno de aquellos buenos mozos del valle, hasta que dejó de serlo. La mocedad la perdió con Bárbara Santiago aquel otoño del cincuenta y cuatro, después de misa de ocho. Treinta años después todavía no acertaba a comprender cómo pudo pasar. Llovía con ganas o eso parecía desde el refugio de los soportales. Allí esperó un buen rato y con él la mujer del velo que hacía un momento había salido de la iglesia de San Nicolás. El reloj de la torre dio la media. Serafín no lo sabía, pero Bárbara era asidua de la misa vespertina y la beata número uno de la feligresía de don Bernardo Malasaña. Se había ido la luz y en el quiosco la llama de una vela parecía la candela del Santísimo. Mujer madura, había enviudado hacía tres años. Se conocían muy poco. Apenas si habían intercambiado algunas frases de rigor en la botica, en donde Serafín trabajaba de mancebo. De pronto se encontraron en los soportales; cruzaron algunas palabras sobre la lluvia. Ella dijo que días así le producían jaqueca y él se ofreció a llevarle a casa un optalidón. A las doce, cuando bajaba las escaleras, Serafín había perdido la llave de la farmacia y algo más. Fue el principio de su fuga. Dos meses más tarde, la mirada de Bárbara le perseguía. ¡Cómo olvidarla!, cuando al día siguiente la mujer se presentó en la botica y discretamente le entregó la llave con una mirada húmeda como la lluvia y a la vez ígnea como la pasión de su primer y único encuentro.&lt;br /&gt;Perseguido por aquella mirada, que creía adivinar en cualquier rincón de la ciudad, Serafín no lo dudó más y quiso poner tierra de por medio. Don Leoncio, el farmacéutico, era asiduo de La Nueva España. No recuerda si lo leyó allí o fue Vicente el quiosquero el que le habló de las minas de diamantes de Rodesia, de las granjas australianas o de los bosques de abedules y coníferas del Canadá. Lo cierto es que de pronto se vio embarcado en un buque factoría que faenaba en las costas de Terranova. Una tarde, en la taberna de un puerto cualquiera, volvió a tener la pesadilla que ya no le habría de abandonar mientras viviera. Llovía, sonaba bronco el acordeón y una voz profunda de mujer se desgarraba cantando a la débil luz de una vela. El humo y el alcohol debieron hacer el resto, para que Serafín descubriera aquellos ojos negros, abismales y escrutadores y se viera de pronto en la botica, en la complicidad manifiesta al extender la mano y recoger con discreción la llave, aquella llave de su infortunio, por la que quedaría atrapado para siempre en la mirada húmeda e ígnea de Bárbara Santiago.&lt;br /&gt;Con las borrascas atlánticas el sueño de la razón se fue llenando de ojos de azabache. Fue entonces cuando decidió emprender el camino del sur hasta recalar en una hacienda brasileña. Pero los ojos de las mulatas, a ritmo de samba y de ron en el antiguo palenque, inundaban de humedad las madrugadas y en la inconsciencia previa al despertar se encontraba atrapado otra vez por la mirada de Bárbara Santiago. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Brasil fue sólo un paréntesis, uno de tantos en el largo camino de su particular peregrinación. Huyó. De nuevo el sur. En Buenos Aires comprendió que no se libraría de aquellos ojos negros mientras siguiera lloviendo. Anduvo errante. Argelia, Rodesia, Yemen, Australia, la India... Pero incluso en algunas de sus secas regiones, más tarde o más temprano, volvía a llover.&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R1c0Ez_raKI/AAAAAAAAEg0/IMfLGPe_xMY/s1600-h/yemen01.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5140634756948125858" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R1c0Ez_raKI/AAAAAAAAEg0/IMfLGPe_xMY/s320/yemen01.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Treinta años después, cuando decidió regresar, dispuesto a hacer frente a la más real de las miradas y consciente de que la huida no le había servido de mucho, no encontró nada de lo que dejó, salvo las casas, las calles, los soportales, la botica y el viejo quiosco. Lo demás se había esfumado. Eran otras las gentes y ya nadie recordaba a don Bernardo Malasaña, a don Leoncio ni a Bárbara Santiago. El reloj de la torre daba la media. Las beatas salían de misa de ocho. Serafín pidió a la quiosquera un periódico. Comenzó a llover...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Benavente, 7 de junio de 2000&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://alicantevivo.blogspot.com/2007/01/alicante-en-el-recuerdo-21-el-portal-de.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#6600cc;"&gt;Foto&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;: Quiosco de prensa, en Alicante, en el antiguo portal de Elche y puerta de Bab-el-Yemen, en Sana´a (&lt;a href="http://www.fronterasdepapel.com/yemen01.jpg"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Yemen&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 83 de Benavente al día, junio de 2000&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-697157461009303777?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/697157461009303777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=697157461009303777&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/697157461009303777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/697157461009303777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/12/paisaje-con-figuras-2.html' title='Paisaje con figuras (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R1cviz_raJI/AAAAAAAAEgs/gIKIZ15wjv4/s72-c/quiosco1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-1839215511913695050</id><published>2007-11-21T23:03:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:54:01.283+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Paisaje con figuras'/><title type='text'>Paisaje con figuras (1)</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;DESDE LA MERCERÍA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Sobre una fotografía de enero de 1956)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R0SsrcxsN5I/AAAAAAAAESc/PohkXf6Hq2Y/s1600-h/renfe_2-4-0_002.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5135419337568171922" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R0SsrcxsN5I/AAAAAAAAESc/PohkXf6Hq2Y/s320/renfe_2-4-0_002.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hacía frío. Mucho frío. Andrés llevaba dos horas esperando.... "&lt;em&gt;Ahí viene, ya lo oigo, musitaba tiritando. Espero tener valor.&lt;/em&gt;.." Vaya sí lo tuvo. En los días siguientes fue el asunto de conversación en los cafés, en la botica y en todas las tiendas, sobre todo en las de ultramarinos. Lo había hecho, nadie lo podía imaginar, pero lo había hecho. A la mercería de la señora Engracia llegaban también los comentarios:&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Imagínese, doña Elvira -&lt;/em&gt;decía la mercera&lt;em&gt;- un hombrón como él... ¡acabar así!.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Tras los visillos del pequeño escaparate caían mansamente los copos. Llevaba nevando de manera intermitente varios días. Apenas si los vecinos salían a la calle. Cuando lo hacían, la gente buscaba el refugio de los soportales, mientras que un desierto blanco cubría las calles y plazas de una villa ahora en luto. El pobre Andrés... &lt;br /&gt;-&lt;em&gt; Mire, señora Engracia, ahí va la María, se va a cruzar con Fermín, el tío del difunto.... - decía doña Elvira a la mercera.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Pobrecita, ella sí que tenía motivos y no el pobre Andrés...&lt;br /&gt;-Por Dios, señora Engracia, no diga usted esas cosas -&lt;/em&gt;cortó doña Elvira, al tiempo que se santiguaba.&lt;br /&gt;Difícilmente el humo de la locomotora se divisaba entre la neblina de los copos. El silencio del campo se fue poco a poco rompiendo por el ruido inconfundible de la máquina. Primero, un murmullo, luego más constante... A Andrés se le agolpaban los recuerdos. El mismo sonido en medio de un campo desolado y blanco. Casi veinte años atrás, en aquel vagón de soldados, atravesando las tierras de Guadalajara ¿ ...o era Cuenca?. Y frío, mucho frío. Luego, cuando acabó la guerra, se apuntó voluntario en la División Azul. Iban a conquistar Rusia, ellos, un puñado de valientes. Allí, en la estación, estaba todo el pueblo el día de la despedida. También María, con el pañuelo blanco. Siempre el blanco: el pañuelo, las cartas, los campos nevados... Andrés odiaba aquel color; se volvía melancólico, triste... y una pesadumbre, como de siglos, le atormentaba. Rusia fue un infierno. El teniente, un maestro nacional, fervoroso falangista, le recordaba que otro tanto habían pasado los soldados de Napoleón: se habían estrellado contra el crudo invierno ruso. Ahora les tocaba a ellos, rodeados de blanco y frío por doquier. Fue la primera vez que Andrés oyó hablar de Napoleón y del zar de todas las Rusias. El suponía que sólo había una Rusia, como España. Ahora resulta que no, que había varias y se preguntaba que cuando conquistaran la primera cuántas quedarían todavía. Los rusos y hasta el teniente se podían ir a freír espárragos, se decía, mientras continuaba nevando. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R0Ss1MxsN6I/AAAAAAAAESk/BX2E38ynDAc/s1600-h/Rusia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5135419505071896482" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R0Ss1MxsN6I/AAAAAAAAESk/BX2E38ynDAc/s320/Rusia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No volvió a saber nada de María hasta que regresó después del armisticio. Herido de metralla y dado por muerto en el campo de batalla, fue recogido por el enemigo. Cuando medió sanó se vio en un campo de prisioneros cerca de Stalingrado; allí había otros camaradas españoles, cada uno con su historia. La guerra les había unido, pero también les había separado de sus casas y de su tierra. Durante su cautiverio alguien le dijo que la División se había retirado de Rusia y había vuelto a España. Sin embargo, él y sus compañeros siguieron todavía allí hasta la capitulación de Alemania. Nunca más volvió a saber nada del teniente, pero cuando Andrés regresó, don Mariano, el párroco, le dejó un libro que hablaba de Napoleón, del mariscal Mortier, de Esmolenco y de la caballería cosaca. En eso ocupaba sus ratos de ocio, que no eran pocos, después que por méritos de guerra le habían dado una plaza en el servicio de Correos. Las pocas veces que veía a María era cuando tenía que entregarle alguna carta que desde Buenos Aires le enviaba su hermano. Andrés no podría reprocharle nada. Era normal que María se hubiera casado con aquel factor de ferrocarriles que siempre la había pretendido.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;Me dijeron que habías muerto, Andrés.&lt;br /&gt;- Eso hubiera querido, María.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Fueron las únicas palabras que intercambiaron desde su regreso. El silencio se fue apoderando de sus encuentros, pero no de sus almas. Cuando le llevaba alguna carta se la entregaba sin más, sin mediar palabra... Aquellas cartas blancas... Un blanco sólo manchado por la tinta de unos rasgos azules o negros donde se consignaba el nombre y la dirección del destinatario. Pero a Andrés todas las cartas le parecían iguales; salvo quizás las que venían de la Argentina, más blancas si cabe. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R0StAMxsN7I/AAAAAAAAESs/Tz4KpUosrp0/s1600-h/sagunto56-estacion.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5135419694050457522" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R0StAMxsN7I/AAAAAAAAESs/Tz4KpUosrp0/s320/sagunto56-estacion.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nevaba, llevaba dos jornadas nevando. En esos días no hubo correo. Cuando al tercero amainó el temporal y pudieron circular los trenes, Andrés salió al campo, a unos dos kilómetros por encima de la estación, justo donde la vía férrea pasaba por debajo del viaducto. Los níveos cables del tendido telegráfico se mecían tímidamente. Esperó... había vuelto a comenzar a nevar. El ruido era ahora nítido, mecánico, próximo. Cerró los ojos, vio al teniente, a sus camaradas del campo de prisioneros, vio también el pañuelo blanco y los ojos de María, como cuando la metralla le alcanzó en medio de aquel fuego ensordecedor. Silbaban las balas y los proyectiles. Silbó también la locomotora. Sintió frío, mucho frío... El tren siguió su marcha inexorable hasta la estación. El maquinista apenas sintió el golpe: algún trozo de nieve helada desprendida del viaducto, pensó...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Benavente, 17 de abril de 2000&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 82 de Benavente al día, mayo de 2000&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-1839215511913695050?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/1839215511913695050/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=1839215511913695050&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1839215511913695050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1839215511913695050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/11/paisaje-con-figuras-1.html' title='Paisaje con figuras (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/R0SsrcxsN5I/AAAAAAAAESc/PohkXf6Hq2Y/s72-c/renfe_2-4-0_002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-2137181403129149905</id><published>2007-11-06T00:29:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:54:01.714+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias de Villavieja de la Roca'/><title type='text'>Historias de Villavieja de la Roca (4)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LAS ELECCIONES&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ry-qVzfE7II/AAAAAAAAEHI/3WN5J5xnmVE/s1600-h/grabado+XIX.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129505792172813442" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ry-qVzfE7II/AAAAAAAAEHI/3WN5J5xnmVE/s320/grabado+XIX.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando el gobernador de la provincia telegrafió a Villavieja la convocatoria de las elecciones a las cortes del Reino, don Crispín no estaba en el Ayuntamiento. En verdad, desde la ausencia de su amigo y protector Diógenes Carranza, don Crispín no era el mismo. Quienes le conocían advertían en él un desconcierto que se traducía, en ocasiones, en pérdida de reflejos. Si ello fuera sólo en el ámbito privado allá don Crispín, pero últimamente se le veía desconcertado en la toma de decisiones municipales y, encima, las declaraciones &lt;em&gt;urbi et orbi&lt;/em&gt; desde el balcón de la Casa Consistorial se volvieron más frecuentes, para sonrojo de propios y extraños.&lt;br /&gt;Por todo, a nadie sorprendía que lo que un día comenzó siendo una posible ausencia del Ayuntamiento, pasara a ser cosa frecuente en el transcurso del tiempo. Sólo el señor Miguel, el conserje, sabía dónde estaba el alcalde, al que iba a buscar cuando la importancia del asunto lo requería. Aquella mañana de otoño entregó el cablegrama a la primera autoridad cuando ésta grababa su nombre en Peñarredonda”, temeroso de que sus ciudadanos terminaran por olvidarle y, con ello, se esfumaran busto, pedestal y epitafio.&lt;br /&gt;De regreso al Ayuntamiento convocó a sus incondicionales camaradas don Néstor Calasparra y don Romualdo del Águila. Enseguida les puso al corriente de la celebración de los próximos comicios. Aquello era volver a empezar. Rápidamente se olvidaron nostalgias y melancolías y, como un solo hombre, se dispusieron a engrasar la maquinaria electoral. De lo que se trataba era de sobrevivir. Claro que la idea de supervivencia que manejaban era la de seguir influyendo en las decisiones políticas. Siempre habían tenido valedores en al Corte y, ahora, no iban a dejar de seguir haciéndolo.&lt;br /&gt;Por eso pensaron en Cándido Narváez como futuro diputado; era éste un joven licenciado en Medicina y cirugía al que don Crispín había recomendado para trabajar como ayudante en el Hospital Provincial. Al cabo de sólo dos años, Cándido era ya director del centro hospitalario, tras la defenestración del anterior, el doctor Horacio Cantalapiedra. El joven Narváez era, además, sobrino de la esposa de don Néstor, con lo que los intereses, no sólo de la saga, sino también del triunvirato, parecían asegurarse.&lt;br /&gt;Desde aquella tarde los tres amigos se multiplicaron. Mantuvieron encuentros –eso sí, en secreto- con otros camaradas y subalternos; enviaron muñidores a cafés, tabernas y reboticas. Don Néstor hizo importantes donativos a la Asociación de Huérfanos de Guerra, a las damas de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y al cuerpo de Bomberos Voluntarios. Al mismo tiempo, contrataba todas las mañanas a decenas de braceros en el corrillo de la Estacada y procuraba, con mesura, que no fueran siempre los mismos, para así llamarlos a todos a lo largo de la temporada. Les pagaba 1,50 pesetas de jornal por desbrozar los montes de su propiedad y les regalaba, de vez en cuando, alguna carga de leña que les ayudaría a sobrepasar los crudos rigores del invierno.&lt;br /&gt;Entre tanto, don Crispín realizó va&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ry-qfDfE7JI/AAAAAAAAEHQ/K0RYvBApN-U/s1600-h/Rayo_globular.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129505951086603410" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ry-qfDfE7JI/AAAAAAAAEHQ/K0RYvBApN-U/s320/Rayo_globular.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;rias visitas a las monjas, a las que compraba cajas y cajas de dulcísimas rosquillas que, no sabiendo qué hacer con ellas, amontonaba en un cuarto de su casa, al que conocían como “de los dulces”, donde se apilaban varias convocatorias electorales, al tiempo que hacían las delicias de los ratones.&lt;br /&gt;Don Romualdo, por su parte, visitaba por las tardes a los ancianos desamparados y les leía toda clase de libros. Desde novelas rosa y de caballería, hasta poesías de Campoamor.&lt;br /&gt;El día de las elecciones no faltó nadie a la cita. El triunvirato podía sentirse satisfecho: la estrategia estaba dando sus frutos. A los votantes se les veía venir en grupo, con el sobre cerrado y previamente distribuido. Primero llegaron los empleados municipales, precedidos de los serenos, luego los maridos de las Damas del Perpetuo Socorro, después los bomberos voluntarios, el clero y las monjitas con los ancianos, los almacenistas, los comerciantes, galenos y boticarios, oficiales del quinto regimiento, los estraperlistas, curtidores y zapateros, joyeros, sastres, harineros, oficiales de Correos y demás funcionarios, albañiles, impresores, aprendices, hortelanos y, finalmente, los jornaleros. En aquella disciplinada procesión estaban todos. Cerraba la comitiva don Crispín, acompañado de sus incondicionales amigos y, tras ellos, los componentes de la banda de música municipal que interpretaban el himno nacional.&lt;br /&gt;El escrutinio arrojó un total de 2.583 votos a favor de Cándido Narváez, frente a los 1.340 del candidato opositor, un primo lejano de Horario Cantalapiedra. Los pronósticos de los tres camaradas casi habían acertado. Se confundieron sólo en un voto. Pensaron y pensaron quién les podía haber fallado. Pero don Crispín Tundidor nunca llegaría a sospechar del señor Miguel, el conserje. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 81 de Benavente al día, marzo de 2000.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-2137181403129149905?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/2137181403129149905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=2137181403129149905&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2137181403129149905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2137181403129149905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/11/historias-de-villavieja-de-la-roca-4.html' title='Historias de Villavieja de la Roca (4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Ry-qVzfE7II/AAAAAAAAEHI/3WN5J5xnmVE/s72-c/grabado+XIX.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-3024574564648569161</id><published>2007-10-25T01:10:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:02.064+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias de Villavieja de la Roca'/><title type='text'>Historias de Villavieja de la Roca (3)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;3. EL LEGULEYO DIÓGENES CARRANZA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rx_RyEQXutI/AAAAAAAAD9c/62p-RLw808o/s1600-h/ZanjÃ³n.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5125045559036984018" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rx_RyEQXutI/AAAAAAAAD9c/62p-RLw808o/s400/Zanj%C3%B3n.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Diógenes era uno de esos hombres que provocaba una convulsión a su alrededor cuando tomaba asiento en los despachos oficiales. Era como si un terremoto sacudiera las frágiles sillas, que crujían como si sacaran un grito de dolor ante la portentosa figura que le venía encima. Sólo en casa su oronda humanidad parecía encontrar alivio al poner las posaderas en aquel sillón de mimbre que se trajo de las colonias, antes de la paz de Zanjón. Entonces, a la luz de la luna y empapado en ron, la mente se le iba y el aire le traía fragancias caribeñas; entre ellas buscaba desesperadamente hasta encontrar el olor y el sabor de Caridad del Cobre, aquella mulata que le tuvo embrujado a ritmo de son.&lt;br /&gt;A sus cincuenta años don Diógenes podía contar muchas historias. Como abogado de la milicia había estado presente en la campaña de Melilla donde decía haber empuñado el fúsil en el Barranco del Lobo. Poco después, destinado a Barcelona, pudo presenciar los acontecimientos de la Semana Trágica y el procesamiento y fusilamiento de F. Ferrer y Guardia. Hombre ambicioso, sus enemigos aseguraban que sus negocios florecieron al calor del puerto. Cierto o no, su ambición no tenía límites, sobre todo en coleccionar caldos franceses y acciones de los ferrocarriles latinoamericanos.&lt;br /&gt;La experiencia pues de Diógenes Carranza estaba fuera de toda duda. Y la hacía valer para sacarle las castañas del fuego a D. Crispín, cuando pintaban bastos. Se decía, incluso, que era él el que le concertaba las citas en la capital, pues a su humanidad desbordante, unía unas dotes de celestino que ni la misma Trotaconventos. Eso le decía, en broma, su compadre, el ingeniero don Romualdo del Águila, el único de los cuatro conjurados amigos que se preciaba de tener una biblioteca con más de mil volúmenes y que se jactaba de saberse de memoria el Libro del Buen Amor.&lt;br /&gt;D. Diógenes no sabía de literatura ni falta que le hacía. Cultivar el cuerpo, sí, en los mesones de la capital del reino, pero el espíritu era cosa que podía esperar. La verdad es que don Diógenes ejercía la abogacía más por afición que por necesidad. Cuando regresó al solar de sus mayores, su incontable patrimonio familiar le hubiera dispensado de dedicarse a la rutina diaria de abogado de causas perdidas, que de manera sorprendente convertía en casos ganados. Y no por su oratoria y elocuencia -mas bien escasas- sino por sus dotes de convicción. Se dice que en la visita de Su Majestad y del presidente del Consejo de Ministros a Villavieja - la primera que hacía un rey desde los tiempos de Fernando el Católico- logró convencer al conde de Romanones de la necesidad de traer el agua desde "La Fontona", un paraje situado a cuatro leguas de la localidad, en lugar de "La Antanica", situado sólo a una legua del pueblo. Sus dotes de persuasión impresionaron a los políticos de la Corte que quisieron llevarse al abogado a un despacho del Ministerio de la Guerra, dado además su conocimiento de los últimos conflictos coloniales; pero Carranza no podía dejar a don Crispín en la estacada y se sacrificó para estar a su lado, en tanto podía seguir jugando al dominó las tardes de los sábados en el Casino. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rx_SBEQXuuI/AAAAAAAAD9k/TxxxG2rCUEg/s1600-h/cementerio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5125045816735021794" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rx_SBEQXuuI/AAAAAAAAD9k/TxxxG2rCUEg/s400/cementerio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los camaradas, agradeciéndole su entrega, le invitaron a una opípara cena de homenaje, donde el abogado como siempre hizo gala de su buen apetito y de ser un excelente catador. Lástima que cuando se incorporó para agradecer a los comensales aquella deferencia, su humanidad se desmoronara víctima de un ataque de apoplejía. Ni el médico personal del propio gobernador, presente en la velada, pudo hacer nada. Diógenes Carranza acababa de escribir otra página en la vida de Villavieja. Dicen que los caballos fúnebres relincharon cuando el féretro, envuelto con la bandera de la patria, salió del templo y los vítores resonaron por toda la plaza.&lt;br /&gt;A partir de ese momento el cuarteto se trocó en un terceto mustio y sombrío. D. Crispín no volvió a ser el mismo, pese a las invitaciones que el ingeniero del Águila le hacía para que buscara sosiego en la lectura. Faltábanle el ímpetu y la audacia de las que había hecho gala en otros momentos. D. Néstor dejó en paz a la comunidad de franciscanas a las que quería convencer para que le vendieran la iglesia del convento. El mismo Don Romualdo buscó refugio en su biblioteca y comenzó a leer como un loco novelas de caballería hasta que, dicen, perdió la razón.&lt;br /&gt;El trío no fue capaz de comprender que todo aquello no era sino un presagio, esto es el principio del fin de un sistema que comenzaba a ser obsoleto y al que no se le volvería a dar una segunda oportunidad sobre la tierra.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 79 de Benavente al día, del 13 de agosto al 13 de septiembre de 1999.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-3024574564648569161?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/3024574564648569161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=3024574564648569161&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3024574564648569161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/3024574564648569161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/10/historias-de-villavieja-de-la-roca-3.html' title='Historias de Villavieja de la Roca (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rx_RyEQXutI/AAAAAAAAD9c/62p-RLw808o/s72-c/Zanj%C3%B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-2470180220955104352</id><published>2007-10-01T22:31:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:02.201+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias de Villavieja de la Roca'/><title type='text'>Historias de Villavieja de la Roca (2)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;2. EL INEFABLE DON CRISPÍN&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A Gabriel García Márquez &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RwFalJG-fLI/AAAAAAAADvo/PGPJyOy3hBI/s1600-h/alcalde.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5116470245816433842" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RwFalJG-fLI/AAAAAAAADvo/PGPJyOy3hBI/s400/alcalde.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;Quince años después de haber llegado al Regimiento, el alcalde D. Crispín Tundidor habría de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer "Peñarredonda". Entonces Villavieja no era más que una pequeña aldea...&lt;br /&gt;A lo largo de los años, sentado en la poltrona, pero dejando al descubierto su testículo herniado&lt;/em&gt;, D. Crispín había ido viendo desfilar uno por uno a aquellos laboriosos y emprendedores hombres que venían a proponerle algún negocio, rentable no sólo para Villavieja sino también para sus desvelados gobernantes. Los cronistas de la villa y los biógrafos profesionales, contratados para hacer un panegírico de la figura de D. Crispín, decían no encontrar palabras para definir la arrolladora personalidad del prócer, por lo que en los ambientes cultos de la villa y aún de la provincia se le conocía como el inefable.&lt;br /&gt;En verdad nada decían los anuarios de sus mil y una andanzas, de los constantes devaneos con sus subalternos, de las cenas o comidas pantagruélicas donde se ajustaban las concesiones de obras y se daban licencias a nuevos y provechosos negocios; nada decían tampoco de sus presiones a los periodistas y visitas a las rotativas para que la información fuera mucho más blanda y se prescindiera de cualquier crítica a su gestión. Cuentan que un día se personó en "El Faro provincial" y pidió la cabeza de un redactor por liberal y masón. No se sabe si surtió efecto, pero a las dos semanas Juan Bautista era trasladado de la crónica municipal a la sección de sucesos. En otra ocasión decidió cancelar la orden de pago de la publicidad municipal hasta mejores fechas, lo que fue interpretado por el periódico en cuestión como que la lealtad y fidelidad estaban siendo puestas a prueba. En esto de rodearse de clientes y adictos y en sacudirse las moscas D. Crispín era un auténtico maestro.&lt;br /&gt;Pronto contó con un coro de acólitos a su alrededor, que cantaban las glorias del periodo y alababan las ideas luminosas salidas de su laureada testa. Aunque no era hombre leído, suplía su falta de cultura con circunloquios y sonrisas. Rara vez daba la cara en momentos difíciles, pues para eso tenía a su incondicional Diógenes Carranza, veterano ambicioso, leguleyo y jugador de bolsa. Con éste, D. Néstor y el ingeniero D. Romualdo del Águila acostumbraban a jugar la partida de dominó los sábados por la tarde en el Casino, al tiempo que pasaban revista a la vida de Villavieja, hacían proyectos y se conjuraban para ir a las casas de lenocinio de la capital de la provincia, argumentando el viaje como de asuntos oficiales.&lt;br /&gt;Rodeado de aquellos camaradas D. Crispín se sentía seguro. Sólo los mal nacidos y de espíritu retorcido, se decía, podrían dudar de su persona. Desde luego eran falsos aquellos rumores de una cena de trabajo en Monzón del Valle, en donde las malas lenguas le involucraban en haber pactado la concesión a una empresa del servicio municipal de limpieza. Además, ¡qué diantre!, - ¿acaso el municipio no estaba más limpio que cuando lo hacían las brigadas municipales?, respondía a los que le interpelaban. ¡Cómo podían dudar de su honestidad y patriotismo!. Sólo cuando recibió la citación del juzgado perdió por un momento la compostura. Aquella noche, incluso, imaginó su epitafio político:&lt;br /&gt;"&lt;em&gt;Aquí descansan los despojos, desvelos y sinsabores de D. Crispín Tundidor, munícipe amantísimo y de esclarecido gobierno. Padre de la Patria, espejo de regidores, luz y guía de Villavieja de la Roca. Dedicó su vida y su fama a tan inveterada Villa. Promovió el progreso, protegió las artes y las letras. Los vecinos y el consistorio agradecidos le dedican este pedestal&lt;/em&gt;".&lt;br /&gt;A la mañana siguiente las calles amanecieron llenas de pasquines que vitoreaban al alcalde y arremetían contra sus rivales políticos. Cuando se encontró con D. Néstor no pudo por menos de esbozar una sonrisa: sus incondicionales no le habían abandonado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/05818318790503973089079/p0000004.htm"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Ilustración&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;: Alcalde Pendonero. Acuarela de Joaquín Pinto (Colección de Eduardo Samaniego y Álvarez).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 78 de Benavente al día, del 30 de mayo al 18 de junio de 1999.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-2470180220955104352?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/2470180220955104352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=2470180220955104352&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2470180220955104352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2470180220955104352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/10/historia-de-villavieja-de-la-roca-2.html' title='Historias de Villavieja de la Roca (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RwFalJG-fLI/AAAAAAAADvo/PGPJyOy3hBI/s72-c/alcalde.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-2636324001335050223</id><published>2007-09-24T01:07:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:02.612+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias de Villavieja de la Roca'/><title type='text'>Historias de Villavieja de la Roca (1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1. DON NÉSTOR&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RvbzspG-epI/AAAAAAAADrY/_MPWhduUqgQ/s1600-h/convento_sanfrancisco.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113542375200684690" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RvbzspG-epI/AAAAAAAADrY/_MPWhduUqgQ/s320/convento_sanfrancisco.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; D. Néstor era uno de los prohombres de Villavieja. Había hecho su fortuna comprando y vendiendo solares, derribando iglesias centenarias y construyendo modernos y lujosos apartamentos. Dicen que hasta convenció a las dominicas y les hizo un edificio nuevo a cambio de su viejo cenobio, un vetusto caserón del siglo XIV. De nada sirvió la débil intercesión de la comisión de monumentos. D. Néstor no entendía ni de historia ni de arte. -¡Paparruchas!, decía, dando un fuerte golpe sobre la mesa del alcalde que se dejó oír hasta las oficinas de recaudación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los tres días, D. Crispín Tundidor, el alcalde de Villavieja, firmaba la declaración de ruina del monasterio y al cuarto entraban las máquinas de demolición en el solar. Consumados los hechos, D. Néstor se dignó, a petición de Patrimonio, a que un grupo de arqueólogos realizaran ciertos sondeos en lo que fue el claustro y la iglesia y D. Crispín se jactó de amparar y velar por la cultura, pues los restos hallados en la excavación incrementarían el nuevo museo de la ciudad. Mientras se levantaba el nuevo monasterio, a las afueras de la población, en un lugar un poco más húmedo, pero más animado por la cercanía de la carretera nacional, las monjitas tuvieron que vivir un poco angostas en la pensión de Mariano, un ahijado de D. Néstor, el cual, generosamente, les hacía un precio especial en atención a su padrino. Incluso, en un rincón del salón restaurante les improvisó una capilla para decir las horas, eso sí, cuando no coincidiera con los servicios de la casa.&lt;br /&gt;Así, todos contentos, dieron comienzo las obras del lujoso y nuevo edificio de apartamentos "Santo Domingo". "-Dará nuevo ornato a Villavieja. ¡Esto es el progreso!"-, pregonaba el alcalde a diestro y siniestro. Luego se supo que don Crispín era hombre de palabra, pues había adquirido tres apartamentos en el edificio y, siguiendo su ejemplo, varios concejales habían hecho lo mismo. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rvb0oZG-eqI/AAAAAAAADrg/D-FSHkd6Tu0/s1600-h/burguÃ©s.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113543401697868450" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rvb0oZG-eqI/AAAAAAAADrg/D-FSHkd6Tu0/s320/burgu%C3%A9s.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;D. Néstor se movía con rapidez, adquirió unos terrenos rústicos a los herederos de D. Policarpo Bartolomé, el viejo comerciante de telas que había amasado una fortuna vistiendo al ejército cuando la última guerra carlista. Aquellos terrenos valdrían ahora lo suyo si el ayuntamiento cambiara los usos del suelo. Los herederos de D. Policarpo lo habían intentado en vano durante años, pero para D. Néstor aquello no representaba dificultad alguna. Nadie sabe cómo, pero al poco tiempo el ayuntamiento declaró urbanizables los terrenos, a la vez que D. Crispín alababa el empeño del prócer en favorecer a Villavieja. En verdad que el asunto no era fácil y tardó lo suyo, tanto que a los quince días de haber llegado a un acuerdo de café con el alcalde no se había del todo resuelto, por lo que D. Néstor, visiblemente enfadado, penetró en la Casa Consistorial y allí delante de todos -lo oyó el señor Miguel, el conserje- amenazó con retirar su confianza al alcalde y a sus concejales. Aquello era demasiado para D. Crispín, que no podía consentir tamaña humillación, esto es, que D. Néstor anunciara en público el fin de su amistad. "-&lt;em&gt;Las cosas llevan su tiempo, D. Néstor, ya sabe..., la oposición&lt;/em&gt;...", le dijo. Esa misma tarde el alcalde recibió una llamada de la capital y al día siguiente el asunto comenzó a enderezarse. Como prueba de su confianza en el proyecto, don Crispín se dispuso a adquirir un solar en la urbanización "&lt;em&gt;Nuevos vientos&lt;/em&gt;", pero no hizo falta, D. Néstor se le adelantó y le dio una vez más prueba de su generosidad. La alianza quedaba otra vez sellada. Esa noche don Crispín Tundidor se dijo así mismo que Villavieja podía estar tranquila, contaba con hombres emprendedores y sabios dirigentes que velaban noche y día por el bienestar de sus convecinos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=21831473#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt; Publicado en el nº 77 de Benavente al día, 24 de marzo al 16 de abril de 1999&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-2636324001335050223?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/2636324001335050223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=2636324001335050223&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2636324001335050223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/2636324001335050223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/09/historias-de-villavieja-de-la-roca-1.html' title='Historias de Villavieja de la Roca (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RvbzspG-epI/AAAAAAAADrY/_MPWhduUqgQ/s72-c/convento_sanfrancisco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-5366485283139116609</id><published>2007-08-24T23:13:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:03.602+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por la Raya'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Por la Raya (y 4)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;MONTE SANTO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rs9L7785uWI/AAAAAAAADiI/9bFLWaIjXVk/s1600-h/monsanto3.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5102380395911559522" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rs9L7785uWI/AAAAAAAADiI/9bFLWaIjXVk/s320/monsanto3.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;En el siglo del califato, el cordobés al-Razi escribió que uno de los castillos del término de Egitania era “Montesanto, que es mui fuerte a maravella”, según la traducción castellana. Por eso se sorprenden los viajeros que en una moderna monografía sobre Extremadura en los geógrafos árabes, el autor confiese ignorar su localización.&lt;br /&gt;No será porque el monte y su crestón rocoso no sean bien visibles desde la llanura. Aún desde Idanha-a-Velha asoma su cumbre, invitando a coronarla. Por eso, apenas apuran los visitantes su estancia en el retiro de Wamba, antes que Febo decline y los espíritus morunos, amparados en la oscuridad, decidan entran en la ciudad por la poterna. Pero no hay comunicación rodada entre Idanha y Monsanto, por lo que los viajeros deberán volver sobre sus pasos o, mejor, sobre las ruedas, en dirección nuevamente a Medelim, para desde allí surcar el llano y encarar la montaña sagrada.&lt;br /&gt;En la empinada subida a la roca no pueden por menos de recordar las vueltas a la Peña de Francia antes de alcanzar la cima y el santuario. Tiempo después, los viajeros se preguntarán qué deidad morará en la cumbre, pero sólo cuando hayan visto las cazoletas excavadas en el granito y la vieja ermita románica, cuyo antiguo sancta sanctorum se abre a estas horas a un cielo azul, previo al crepúsculo.&lt;br /&gt;Seguramente fueron aquellas deidades las que preservaron a la población tras el ataque de los mouros que, envalentonados por haber finalmente arrasado Idanha, decidieron la conquista de la roca santa. Y es que los montes siempre han sido refugio de espíritus divinos y protectores. No lo dicen los viajeros sólo por la Peña de Francia, a donde todavía suben devotamente los romeros, sino porque recuerdan que muy próximo a su actual residencia, en los montes de León, está el Teleno, en el que según los astures romanizados moraba el espíritu de Marte. Pero no hace falta irse al norte. Basta quedarse en estas sierras del Sistema Central para entender los nuevos Parnaso de Apolo en occidente. Muy cerca de Monsanto está el pico Jálama, divinizado también en la romanidad. Además, a los pies de la Sierra de Francia extiende su “xaile no châo” Monsagro, otra cumbre sagrada, que fue señorío de los obispos civitatenses.&lt;br /&gt;Con estas y otras divagaciones y, sin duda, con la ayuda de los dioses del roteiro, los visitantes se han plantado en las puertas de la población, dejando su mecánica cabalgadura en el mirador que se orienta hacia poniente. Se sorprenden por la batería de cañones desplegada apuntando al interior del país, cuando la amenaza siempre vino del este o del sur, como aquella vez en que el duque de Berwick, al frente de un ejército franco-español tomó la villa. Pero de aquello hace ahora trescientos años, mucho antes de los tratados unionistas de Madrid y Maastrich. Así que, los portugueses han sacrificado en este caso la historia por la decoración. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rs9MEb85uXI/AAAAAAAADiQ/Bz0vOJJBBbY/s1600-h/monsanto.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5102380541940447602" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rs9MEb85uXI/AAAAAAAADiQ/Bz0vOJJBBbY/s320/monsanto.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Monsanto es también una de esas “aldeias históricas de Portugal” tocada por el maná de los euros del Rhin. Pero tiempo atrás, a finales de los años cuarenta del pasado siglo, el lugar ostentó otro título, el de “aldeia mais portuguesa”, mientras otros países andaban entretenidos “à escolher a Miss de tal cidade ou de tal praia”, según las contemporáneas palabras de António Ferro. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rs9K6r85uVI/AAAAAAAADiA/iKspaCXMYaQ/s1600-h/monsanto.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Decididos a llegar a la cumbre del castillo, los viajeros emprenden la subida, refrescándose en las fuentes que encuentran a su paso. Deberán darse prisa, pues el sol ya hace que inició su descenso. Enormes bloques graníticos amparan y cimientan la otrora inexpugnable fortaleza, construyendo incontables grutas, a la vez que parecen amenazar la población. Sin prisa, pero también sin pausa, los visitantes se han plantado delante de la barbacana de la Puerta del castelo. No son los únicos. Siluetas entrecortadas por los rayos de la puesta solar circulan por las murallas o se asoman al aljibe. Ya hemos dicho que hoy es día de Todos los Santos, pero otra cosa sería si fuera el día de la Cruz; entonces el castillo estaría lleno de monsantinos, para rememorar la leyenda del becerro y, cual soldados de Gedeón, arrojar por los peñascos los cántaros de barro. Al bajar del sagrado cerro, las mujeres dejarán “las marafonas” sobre el lecho nupcial, esperando la fertilidad y prevenir la casa de los rayos de las tormentas. Dicen que estas costumbres son para celebrar el levantamiento de un asedio moruno, dicen, sí.., pero es muy posible, piensan los viajeros, que las prácticas se remonten a arcanas costumbres, anteriores a romanos y godos, moros y cristianos. Monsanto tiene así su particular fiesta de las Panateneas, acrópolis incluida.&lt;br /&gt;Entre cultos y ritos, dioses y fortalezas, la montaña va llenando de sombras el valle. A lo lejos, los viajeros entrevén el embalse del Marechal Carmona; sólo del lado oeste los últimos rayos cubren de plata la superficie del agua de los charcos, para escaparse de la cumbre por la ermita. Entre dos luces los viajeros bajan del castillo y se dirigen al punto de partida. Los pueblos van pasando; otra vez Medelim, la aldea de Joâo Pires, Penamacor y Malcata. En alguno de ellos, al lado de la carretera, varios cazadores se amontonan ante una docena de jabalíes, cobrados en la montería. Tras muchas curvas entrarán de nuevo en Sabugal... El regreso a Ciudad Rodrigo lo hacen, ya se ha dicho, con las lágrimas de Dulce Pontes. Los viajeros cruzan el Águeda abrazados al “fado da mouraria”, con el destino marcado, acompañados da lua e de uma estrela brilante.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Fotos: &lt;a href="http://www.youngreporters.org/IMG/Monsanto-vista-2.jpg"&gt;Panorámica&lt;/a&gt;s de &lt;a href="http://www.astro.keele.ac.uk/~iain/gallery/otherimages/monsanto.jpg"&gt;Monsanto&lt;/a&gt;,&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-5366485283139116609?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/5366485283139116609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=5366485283139116609&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/5366485283139116609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/5366485283139116609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/08/por-la-raya-y-4.html' title='Por la Raya (y 4)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rs9L7785uWI/AAAAAAAADiI/9bFLWaIjXVk/s72-c/monsanto3.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-9005183417517208562</id><published>2007-07-24T11:46:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:04.079+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por la Raya'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Por la Raya (3)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;REY WAMBA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RqXL4--8B6I/AAAAAAAADYA/j7GihVjVqH0/s1600-h/Puerta_romana.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090699133652305826" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RqXL4--8B6I/AAAAAAAADYA/j7GihVjVqH0/s320/Puerta_romana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Los viajeros han almorzado en Sabugal, después de haber visitado el exterior del castillo de la altiva torre. Por instantes, les vino a la memoria la gran cucaña de Beja, en las tierras alemtejanas. Hay momentos en que el aire sopla fuerte y frío, por lo que buscan el amparo entre las paredes de la estrecha calle de Aljubarrota. Buena abrigada para tan magnífico desastre. Pero no es tiempo de sacar aquí las viejas cuitas, que hace mucho se saldaron. Así que, lo mejor, se dicen, es ir en busca de un buen bacalhao o de un bistec de vitela, con la acostumbrada guarnición del país.&lt;br /&gt;Sosegado el cuerpo, parten hacia Penamacor, atravesando la reserva de la sierra de Malcata, entre helechos y robles. Es éste el dominio del lince ibérico, el último bastión que disfruta el felino en Portugal.&lt;br /&gt;Al otro lado, en la vertiente sur de la sierra, está Penamacor; su posición es parecida a la de Alfaiates. También aquí se conserva parte del recinto murado y la torre del castelo. Pero los viajeros no se detendrán, pues la tarde apremia y su deseo es entrar en Idanha-a-Velha y, luego, en Monsanto. La carretera se dirige hacia la Aldeia de Joâo Pires. Varias cartelas tientan a hacer un alto y visitar el museo y otros lugares que se anuncian. Pero no, lo dejarán para otra ocasión, quién sabe cuándo.&lt;br /&gt;Medelim es el cruce donde se bifurca la carretera y, según las guías, la aldea de los balcones. Los viajeros, con prisa, la cruzaron, por lo que no pudieron ver ni subirse a las barandas. La villa, se dicen, tiene nombre de cárter colombiano, sí, pero también de ciudad extremeña. En cualquier caso, la portuguesa es mucho más pequeña que sus homónimas y, como una exhalación, la pasan camino de Egitania.&lt;br /&gt;A eso de las cinco de la tarde, la vieja Idanha se entrevé entre las colinas del Ponsul, salpicadas de olivos. Antigüedad y modernidad se dan la mano. Recias murallas con sillares de granito salen al encuentro de los viajeros. Los fondos FEDER han habilitado aquí un paseo de ronda metálico y han rescatado derruidos paramentos. Pero no será el único milagro. Los viajeros se dirigen hacia la pequeña oficina de turismo, con suelo transparente, que deja ver muros y cimientos de una antigua construcción. Allí les aconsejan visitar la catedral, antiguo edificio paleocristiano, luego baptisterio visigótico y, finalmente, basílica altomedieval. Antes de entrar en su interior, los viajeros la rodean y salen de la ciudad por la puerta sur. Un lugareño les llama la atención sobre la poterna bajo la muralla y les habla de las entradas y salidas de los “mouros” en un tiempo impreciso, que se le debe antojar mítico y somnoliento. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RqXL-O-8B7I/AAAAAAAADYI/wNYkQF24Ctg/s1600-h/prensa-aceite.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090699223846619058" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RqXL-O-8B7I/AAAAAAAADYI/wNYkQF24Ctg/s320/prensa-aceite.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Quién sabe si por aquella puerta no entraría también en repetidas ocasiones aquel labriego llamado Wamba, con su yunta de bueyes, antes de recibir a los emisarios que le hicieron llegar la oferta del reino visigodo. En algún lugar de Idanha –los viajeros no lo vieron- está un viejo fresno en las márgenes del río, heredero del cayado que floreció y que obligó al labrador a reconsiderar su primera negativa. Todavía, a finales del siglo XV, Duarte Darmas pintaba el “velho freixo” emergiendo de una grieta de la maltrecha y arruinada cerca primitiva. “Wamba egitaniense” reza una inscripción moderna en el muro de cantería que le rodea. Los viajeros lo comprobarían después, en el librito que adquirieron en Monsanto y que reproduce en la portada el dibujo del autor del “Livro das Fortalezas”. La imaginación les hace soñar y se imaginan que el paisano que les advirtió de las leyendas morunas es el mismo Wamba redivivo, que guarda su ciudad al declinar la tarde. De nuevo lo encontrarán en el horno comunal, mostrando a los visitantes otro de los diversos lugares rescatados por los fondos europeos.&lt;br /&gt;Pero en la pequeña y vieja Idanha las sorpresas se multiplican: un lagar de aceite, recuperado y musealizado, es el exponente de una actividad agrícola secular. Cerca está también el arquivo epigráfico, y a menos de un tiro de ballesta se levanta la torre del homenaje de los templarios sobre el basamento de un templo romano. Idanha irradia romanidad por doquier. La antigua ciudad de Egitania colaboró en la construcción del puente de Alcántara sobre el Tajo y, siglos más tarde, sirvió de justificación para erigir la diócesis de Guarda. Ahora, rescatada del paso del tiempo, sus moradores asisten al rosario de visitantes, que un primero de noviembre hollan sus calles empedradas y descubren, en las paredes de granito, funcionales artilugios para tender cómodamente la ropa, que espera secarse al sol y al aire del Ponsul.&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RqXLu--8B5I/AAAAAAAADX4/oogd9bx1s7w/s1600-h/Idanha_ropa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5090698961853613970" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RqXLu--8B5I/AAAAAAAADX4/oogd9bx1s7w/s320/Idanha_ropa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.celtiberia.net/imagftp/im704967836-Prensa-olearia.jpg&amp;amp;imgrefurl=http://www.celtiberia.net/verlugar.asp%3Fid%3D604%26cadena%3D&amp;amp;h=300&amp;amp;w=400&amp;amp;sz=42&amp;amp;hl=es&amp;amp;start=1&amp;amp;um=1&amp;amp;tbnid=xGONvb3Yghp1HM:&amp;amp;tbnh=93&amp;amp;tbnw=124&amp;amp;prev=/images%3Fq%3DIdanha-a-Vella%26svnum%3D10%26um%3D1%26hl%3Des%26sa%3DX"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Puerta Romana, prensa de aceite y ropa tendida en Idanha-a-Velha&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-9005183417517208562?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/9005183417517208562/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=9005183417517208562&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/9005183417517208562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/9005183417517208562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/07/por-la-raya-3.html' title='Por la Raya (3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RqXL4--8B6I/AAAAAAAADYA/j7GihVjVqH0/s72-c/Puerta_romana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-4422225444543561728</id><published>2007-07-01T13:27:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:05.433+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por la Raya'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Por la Raya (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;SERRAS DE MAROFA E MALCATA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082191316226314050" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoeSE1Q-j0I/AAAAAAAADQA/i4VhtvPnpQ8/s400/Castelo_Rodrigo.jpg" border="0" /&gt; &lt;div align="justify"&gt;En la Riba Côa hace mucho ya que dejó de hablarse el dialecto leonés, pues D. Dinis y sus sucesores se encargaron de estampar bien las quinas en los castillos de la Raya. Aún así, todavía en lo alto de la Marofa, promontorio cercano a Castelo Rodrigo, los lugareños dicen ver desde allí “todo Leâo” (todo León) y eso que hace ya más de setecientos años que se firmó el tratado de Alcañices. Se refieren, claro está, al sur del viejo reino, esto es, a las antiguas tierras del concejo de Ciudad Rodrigo, que se extendía desde la Sierra de Malcata al mismo Duero y desde el sur de la de Gata hasta el Yeltes y el Huebra. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoeSWFQ-j1I/AAAAAAAADQI/2205TWkU804/s1600-h/Castelo_Rodrigo_2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082191612579057490" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoeSWFQ-j1I/AAAAAAAADQI/2205TWkU804/s320/Castelo_Rodrigo_2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por allí debe andar todavía el espíritu de Alfonso IX, que dio fuero a la villa en 1209. En eso debían estar pensando los viajeros aquel día lluvioso de noviembre de 2002, cuando el viento soplaba con fuerza desde la Marofa. El aguacero les persiguió hasta la vecina Figueira, donde tuvieron cálido recibimiento de la cámara municipal y donde se dieron los mutuos parabienes. Después visitarían el monasterio de Santa María de Aguiar, tan regalado de Fernando II, en cuyo libro de visitas estamparían su firma, recordando el paso del congreso sobre la raya hispano-lusa.&lt;br /&gt;En eso estaban hace un año, pero hoy, día de Todos los Santos, han venido al alto Côa y aquí están, en Sabugal, contemplando bajo los árboles la panorámica del gallardo castelo en restauración, cuya esbelta torre del homenaje domina el caserío. Tiempo tendrán de tomarlo, si es que pueden, o al menos acercarse a sus muros, pero ahora han decidido buscar Portugal en Sortelha.&lt;br /&gt;Tras atravesar roquedales graníticos de formas caprichosas, por una carretera serpenteante se plantan, al mediodía, delante de la villa, que se esparce sobre las faldas de un cerro coronado por torres y cerca medieval. Los viajeros detienen el automóvil para registrar la panorámica en su cámara fotográfica y descubren algunos olivos que parecen saludar su llegada. Empinadas cuestas les llevan a la entrada de la ciudadela intramuros. La torre del homenaje se aferra a la roca dominando el precipicio y la serranía de Malcata. Restaurados paramentos cobijan las casas que emergen también del granito, en cuestas y pendientes continuas. Casi no haría falta el empedrado, pues allí está natural, plagado de escalones excavados para facilitar el trasiego. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoeSglQ-j2I/AAAAAAAADQQ/OujILvqwQjc/s1600-h/sabugal-castelo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082191792967683938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoeSglQ-j2I/AAAAAAAADQQ/OujILvqwQjc/s320/sabugal-castelo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La buena administración que los portugueses han hecho de los fondos europeos ha hecho posible el milagro que aquí, como en Castelo Rodrigo y, después en Idanha-a-Velha y Monsanto, se llama “aldeas históricas de Portugal”. Los viajeros lo comprueban y no sólo por la ingente restauración, sino porque comienzan a ver sus frutos. No son los únicos visitantes. A la entrada del castillo hay aparcados otros vehículos venidos del país vecino, esto es del nuestro, pues a su alrededor al menos una docena de personas platica en español. Algún negocio está empezando a florecer también frente a la iglesia. Los viajeros entran en una pequeña tienda que exhibe bordados al estilo “Castelo Branco”, objetos antiguos y algún que otro “souvenir”, como los famosos “pandeiros” cuadrados. El dueño es empleado del servicio portugués de Correios, pero en su tiempo libre ayuda a su mujer en el negocio.&lt;br /&gt;En esto estaban cuando desde la iglesia, distante apenas diez metros, sale una silenciosa y devota procesión, precedida por estandarte mariano, al que siguen los fieles y el oficiante ataviado con blanca casulla. Cuando pasa, deciden entrar en el templo, luminoso, de una sola nave. Hay allí dos niveles diferentes, pues el edificio se adapta al terreno, al que permanece anclado en sus cimientos visibles. Por un momento les viene a la memoria la iglesia de San Pelayo de Guareña, mucho más al norte, en la ribera de un Cañedo que busca el Tormes a la altura de Ledesma. Cuando se dejan de recuerdos y salen al exterior, deciden poner rumbo a la torre campanario, que aquí está exenta, buscando una atalaya desde donde mirar el castillo y añadirlo a su colección fotográfica. Pero el riesgo de encaramarse al hueco de las campanas les hace desistir, por lo que deberán buscar otro punto de vista desde el paseo de ronda. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoeSrVQ-j3I/AAAAAAAADQY/Yyu8JrS5i1c/s1600-h/Sortelha.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082191977651277682" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoeSrVQ-j3I/AAAAAAAADQY/Yyu8JrS5i1c/s320/Sortelha.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando media hora después vuelvan sobre sus pasos, habrán comprendido mejor la geopolítica de la repoblación de los Alfonsos, Fernandos y Sanchos. En la plaza del castillo de Sabugal, una cruz con las armas lusitanas fija ahora bien la filiación. Por si no fuera suficiente, dos de las calles que parten o llegan a la plaza llevan los nombres de Aljubarrota y Alcañices, los dos hitos nacionales en la afirmación de la independencia portuguesa frente a las pretensiones anexionistas del vecino reino. El Côa hace mucho que dejó de ser fronterizo; hoy, portugués en todo su tramo, bajará de Malcata y recogiendo diversas aguas, buscará el Duero en las cercanías del monte Calabre, donde se alzó la antigua sede visigótica de los concilios toledanos. Atrás quedarán Vila Mayor, Castelo Mendo, Castelo Bom, Pinhel y Almeida. Atrás quedará también la Marofa, en las cercanías de Castelo Rodrigo, desde donde dicen que se ve “todo Leâo”.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Castelo Rodrigo (panorámica desde la Marofa y parcial); Castelo de Sabugal y Sortelha.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-4422225444543561728?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/4422225444543561728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=4422225444543561728&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4422225444543561728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4422225444543561728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/07/por-la-raya-2.html' title='Por la Raya (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoeSE1Q-j0I/AAAAAAAADQA/i4VhtvPnpQ8/s72-c/Castelo_Rodrigo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-216522712896004094</id><published>2007-06-27T00:09:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:05.813+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por la Raya'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Por la Raya (1)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LEÓN EN RIBA CÔA&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Se eu soubesse que morrendo&lt;br /&gt;Tu me havias de chorrar&lt;br /&gt;Por uma lágrima tua&lt;br /&gt;Me dexairia matar&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoGS1L3-RII/AAAAAAAADM4/iZGC6V5GEdU/s1600-h/Coa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5080503297068909698" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoGS1L3-RII/AAAAAAAADM4/iZGC6V5GEdU/s320/Coa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al anochecer los viajeros regresan a Ciudad Rodrigo, acunados por la voz de Dulce Pontes y la dicha de haber descubierto en Portugal más de lo que fueron buscando. Al final de la jornada hacen recuento; atrás quedaron, casi como un suspiro, Monsanto e Idanha-a-Velha, Penamacor y Sortelha, Sabugal y Alfaiates. Cuando un buen día decidieron correr la Raya y remontar el Côa, en busca de la huella de dos monarcas leoneses, no podían ni imaginar tanta y tan dilatada geografía, preñada de paisajes y evocaciones históricas.&lt;br /&gt;Lo que otrora eran largas jornadas, entre villas y sierras, a pie o a caballo, hoy, ochocientos años después, las distancias se acortan de la mano de los automóviles y de carreteras bien asfaltadas.&lt;br /&gt;La mañana saludaba con un tímido sol que luchaba por abrirse paso. El cielo, rasgado, entre nubes y claros, era una incógnita. Los viajeros se dirigieron hacia Alberguería de Argañán por la ribera de Azaba, atravesando uno de los más grandes encinares de la península.&lt;br /&gt;Es ahora cuando afloran los recuerdos de la infancia, cuando se iba a la dehesa de Pascualarina a hacer acopio de cisco para afrontar los fríos invernales. Pero apenas hay tiempo para la memoria, pues los pueblos del Azaba se suceden de manera rápida y, cuando menos se lo esperan, están ya los viajeros en Alberguería. Aquí preguntan por el castillo, al que no han vuelto a ver desde hace más de veinte años. Todo sigue igual: la ruina y los espacios invadidos. Aún así, todavía puede recorrerse e identificarse la planta de la fortaleza, entre cubos rellenos y derruidos. Uno se pregunta si aquí, en este espacio transfronterizo, no llegan los fondos europeos para que el viejo recinto pueda, aunque sólo sea, lavar su imagen y recuperar ciertos muros, ocultos tras corrales adosados y desvencijados. En el interior del que fuera patio de armas, algunas casas de vecinos y dos ancianos nonagenarios con los que intercambian palabras de salutación y de los que se despiden deseándose salud y suerte.&lt;br /&gt;Después de caminar por el paseo de ronda y de volver sobre sus pasos, los viajeros abandonan el campo de Argañán y se dirigen a Portugal. Apenas si perciben el paso entre los dos países, como no sea una señal verde a la derecha de la carretera con el anuncio del país, en mayúsculas. Por el contrario, el paisaje es el mismo, de planalto, antes de atravesar las estribaciones serranas. Luego viene Aldeia da Ponte, tierra de toros, capeia y forçao, como es costumbre en estos pueblos rayanos. A las once, diez hora portuguesa, están en Alfaiates. Es día de Todos los Santos, pero todavía no hay movimiento en la villa. En el Largo del Castelo bajan de su motorizada montura y, casi como contraste, les saluda un viejo potro de herrar las cabalgaduras. Aquí sí parece que ha llegado el maná de Bruselas. Un cartel anuncia que el castelo está en restauración. La entrada a la fortaleza se abre hacia la praça de Braz Garcia de Mascarenhas, en cuyo centro se ubica blanco busto de piedra, con podium aún sin anclar al pavimento. Presiéntese pronta inauguración. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoGP8r3-RHI/AAAAAAAADMw/M9_CwSqIO7U/s1600-h/alfaiates.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5080500127383045234" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoGP8r3-RHI/AAAAAAAADMw/M9_CwSqIO7U/s320/alfaiates.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Al lado del castillo se descubre otra estatua, esta vez de cuerpo entero, que señala la Taberna del Rei. Se preguntan los recién llegados de qué monarca se trata, si de Alfonso IX de León, que dio fuero a Alfaiates hacia 1227 o de D. Dinis de Portugal que, tras el tratado de Alcañices, rescató la villa. Mas bien se decantan por el portugués, sobre todo después de observar que el escudo real con las quinas, la cruz de Cristo y las esferas armilares, campea sobre la puerta de la fortaleza. Tras recorrer las calles y rincones, los viajeros abandonan la villa, perseguidos por el sonido broncíneo de una campana que no cesa de sonar, y se dirigen hacia Sabugal.&lt;br /&gt;Cuando pasan por Nave se topan con gente que lleva ramos de flores al camposanto. Hay coches con matrículas del país y también otras, francesas, pues esta zona de la Raya es tierra de emigración, a Francia, a Suiza o a Lisboa. También del lado español sucede lo mismo, sólo que éstos, además de ir allende el Pirineo, cambian el Manzanares por el Tajo.&lt;br /&gt;En Rendo, una placa anuncia la ermita de Roque Amador, viejo culto ligado a las peregrinaciones jacobeas. Pronto estarán los viajeros llegando a Sabugal, antigua villa del reino de León a los pies de un Côa cantarín. Pero ahora es preciso hacer un alto en el camino y premiar el cuerpo, antes de encarar la subida a la roca de Sortelha. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Castelo de Alfaiates y río Côa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-216522712896004094?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/216522712896004094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=216522712896004094&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/216522712896004094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/216522712896004094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/06/por-la-raya-1.html' title='Por la Raya (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RoGS1L3-RII/AAAAAAAADM4/iZGC6V5GEdU/s72-c/Coa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-1114056046894687192</id><published>2007-06-12T00:26:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:06.185+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hoces de Cuenca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Hoces de Cuenca (y 3)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LA ESTELA DE FRAY LUÍS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rm3MqL3-PpI/AAAAAAAADBA/ocmw7F9WMD0/s1600-h/Cementerio_Valeria.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5074937380230545042" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="286" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rm3MqL3-PpI/AAAAAAAADBA/ocmw7F9WMD0/s400/Cementerio_Valeria.jpg" width="216" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;Ya se dijo que Santa Bárbara sólo trajo la llovizna, pero no los truenos. Hoy es lunes, cinco de diciembre y el santoral dice que es la festividad de algunos eremitas, abades, mártires y obispos; ignoran los viajeros si alguno de ellos estuvo por la serranía, pero no parece.&lt;br /&gt;La mañana ha amanecido gris. Antes de tomar dirección a la Mancha, los visitantes han decidido iniciar la subida al castillo, para contemplar la panorámica de la ciudad, entre las hoces. Del lado del Huécar le sorprende la ventisca y la lluvia: la primera vuelve los paraguas y la segunda, además de mojar el objetivo de la cámara fotográfica, sumerge en una neblina el tajo del río, la catedral y las colgadas casas. Así que será mejor ponerse a resguardo y buscar el amparo del caserío.&lt;br /&gt;Son las diez de la mañana. La casa Zabala, sede de la fundación del pintor Antonio Saura, no abre hasta las once. Los viajeros deciden que volverán por la tarde, pues tienen decidido ir en busca de las ruinas de Valeria, y de los castillos de Garcimuñoz y de Belmonte. Cuando abandonan la ciudad, por la carretera de Valencia, las nubes tienden a desaparecer y el sol comienza a abrirse paso entre los claros. En el camino del sur, pronto Cuenca y la serranía van quedando atrás.&lt;br /&gt;Valeria se hace desear. Alguien les informó que quedaba más cerca. Pero el campo es amplio y las poblaciones pocas. Cuando la impaciencia arrecia y menos lo esperan, intuyen que han llegado. Pronto un indicador en la carretera lo confirmará. Los viajeros llegan al corazón de Valera de Arriba, en busca de las ruinas, que no encuentran. Vuelven sobre sus pasos por una calle abajo y, sin mucha dificultad –ahora sí- llegan a la entrada del despoblado.&lt;br /&gt;A pesar de la soleada mañana, hace frío, acentuado por el viento. Lo primero con lo que se topan los viajeros es con las ruinas del foro, donde no ha mucho que se han hecho excavaciones, a juzgar por las huellas del terreno. Los visitantes no pueden por menos de evocar otros lugares y otros tiempos, cuando ayudaban a desenterrar el pasado escondido.&lt;br /&gt;En la acrópolis hay restos de un castillo y de una iglesia. Del castillo apenas queda sino un paredón, mientras que el templo está techado por la bóveda celeste. En este lugar, en aras de la arqueología se ha profanado el sueño eterno de los que allí fueron enterrados. Sepulturas vacías en el exterior dan fe de ello, a la entrada de lo que otrora fuera templo. &lt;em&gt;De todo apenas quedan las señales&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Los ecos de los que fueron ya no están. La tierra ha dormido casi dos mil años. La ciudad abandonada o destruida, convertida en era y aun en camposanto. Una cruz recuerda que no hace mucho se desmanteló el viejo cementerio, que los antepasados y los naturales de la actual Valeria habían ubicado sobre el antiguo foro. ¡Qué mejor lugar para el descanso! Lo que un día había sido el foco más bullicioso de la ciudad romana, luego se convirtió en la morada del silencio eterno. Por allí también, en metálicas placas, se recuerda a Tiberio y a Drusila y al culto imperial de la tarraconense. Parece ahora, que desde este lugar de Castilla- La Mancha, Tarragona queda muy lejos, pero más quedaba entonces Roma y, sin embargo, un aire de romanidad hervía en Segóbriga y en Valeria, como en tantas otras ciudades de Hispania.&lt;br /&gt;De Valeria, por Almarcha hacia el hercúleo y macizo castillo de Garcimuñoz. Estamos ya en tierras manchegas, a la vera de la autovía que une Madrid con Valencia. Después del almuerzo en Almarcha, los viajeros prosiguen la ruta hacia Belmonte. Son poco más de las tres de la tarde, pero han decidido ir en busca de la huella de “los pocos sabios que en el mundo han sido”, en busca de Fray Luís. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rm3M4L3-PqI/AAAAAAAADBI/4a1CdbTaJRc/s1600-h/Castillo_Belmonte.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5074937620748713634" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rm3M4L3-PqI/AAAAAAAADBI/4a1CdbTaJRc/s400/Castillo_Belmonte.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En Belmonte el castillo es propiedad de la casa de Alba. Las taquilleras advierten a los visitantes que preguntan que se está a la espera de un convenio con la Junta de Comunidades y con el Ayuntamiento para su restauración y puesta en valor. La fortaleza presenta síntomas de abandono, lo que no impide que se pueda visitar. Hay por allí mucha reforma neogótica, gracias a la cual la construcción se ha mantenido a grandes rasgos.&lt;br /&gt;Cuando los viajeros bajan de las torres y entran en la villa, se encontrarán con la estela de Fray Luís, en la plaza del Ayuntamiento, en un busto dedicado al agustino y también en la dedicatoria de una de las calles de la población. El silencio sólo es roto por unas obras en la casa consistorial y por el juego de unos chiquillos en la plaza. Las casas cerradas y las calles vacías. “Qué descansada vida”.&lt;br /&gt;Junto a la iglesia colegiata de San Pedro están las ruinas del que llaman palacio de don Juan Manuel, que ahora intentan reconstruir con una escuela taller. Los viajeros rodean la iglesia, pero no encuentran acceso abierto. Normal, han venido a una hora vespertina un tanto intempestiva. Se preguntan si abrirán más tarde, pero no se quedan para comprobarlo y toman el camino de retorno para Cuenca. En Villaescusa de Haro se toparán de nuevo con otra iglesia dedicada al primer apóstol. Ciudad y provincia parecen rendir culto al portero del cielo. Eso piensan cuando, todavía en Cuenca, la casa Zabala les espera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Cementerio de Valeria y castillo de Belmonte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-1114056046894687192?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/1114056046894687192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=1114056046894687192&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1114056046894687192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1114056046894687192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/06/hoces-de-cuenca-y-3.html' title='Hoces de Cuenca (y 3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rm3MqL3-PpI/AAAAAAAADBA/ocmw7F9WMD0/s72-c/Cementerio_Valeria.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-4040049705429434306</id><published>2007-05-26T00:43:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:06.647+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hoces de Cuenca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Hoces de Cuenca (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;REJAS Y CUESTAS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RldnofXx0KI/AAAAAAAAClQ/E7kd57O1PkQ/s1600-h/Escudo_Pimentel.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5068633850942443682" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RldnofXx0KI/AAAAAAAAClQ/E7kd57O1PkQ/s320/Escudo_Pimentel.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;De Benavente a Cuenca en busca de los Pimentel o, mejor dicho, de sus retoños episcopales. La saga tuvo dos, que se sepa: uno, Enrique, anduvo por estos lares y puso su empeño en dejar el emblema de la familia repetido en las puertas de la seo. También en el palacio obispal. El otro, Domingo, después de una mitrada carrera que le llevó a Sevilla, acabó de cardenal en Roma, donde fue sepultado en una tumba diseñada por el mismísimo Bernini. De aquello hace ya algunas centurias, pero el recuerdo se agarra al bronce o al mármol y se resiste a desaparecer.&lt;br /&gt;Enrique y Domingo eran hermanos de padre. El primero un capricho del conde. El segundo, santificado por la legitimidad. Pero a la romana iglesia tanto le daba ser legítimo como no. En ambas cabezas puso la mitra. Entonces a Dios se llegaba desde cualquier rincón de la nobleza, ya fuera iluminado u oscuro. Santa Teresa, mientras tanto, buscaba a Dios entre los pucheros, pero Roma encontraba a sus pastores en las casas solariegas. Roma era entonces el centro del mundo, y allí acudían buscafortunas de todo tipo: desde tonsurados a mercenarios y desde lozanas –andaluzas o no- a animadas cortesanas.&lt;br /&gt;Pero estamos en Cuenca. Roma queda muy lejos. Tanto que ni se ve. Es verdad que en Cuenca, como en otras muchas ciudades, toda evocación es posible. Empezando por los Pimentel, lo que nos llevaría al virreinato de Nápoles y a los venerados escudos en la fachada del Palazzo Real. Enfrente, Carlo III. Nápoles, Roma..., Italia, al fin y al cabo.&lt;br /&gt;Pero será mejor retornar a lo que pisan nuestros pies en este puente de la Inmaculada. Es esta una ciudad de rocas y de hoces, de viaductos decimonónicos y de contemporáneos auditorios; a este lado miran las casas colgadas –no colgantes, como corrigen a los viajeros-; hay también un río sin agua –el Huécar-, con el lecho candado de piedras. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RldqP_Xx0LI/AAAAAAAAClY/ORc1Lutc5vQ/s1600-h/Cuenca_1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5068636728570532018" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RldqP_Xx0LI/AAAAAAAAClY/ORc1Lutc5vQ/s320/Cuenca_1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En Cuenca hay dos mundos o, mejor, dos realidades urbanas. Una, hidalga y clerical, arriba, escalando la ladera donde comienza la serranía; otra, comercial y funcionaria, abajo. En la subida a la ciudad vieja el sentido de la verticalidad acompaña a los visitantes. Las casas son rítmicamente altas. Algunas se han remozado, adaptándose a las exigencias de habitabilidad de los nuevos tiempos, pero manteniendo el aspecto externo, para no parecer desarraigadas. Otras, guardan su recato tras recios enrejados de hierro. La rejería sorprende a los viajeros. Rejas en la catedral y en la empinada calle de San Pedro. La ciudad vieja es una cuesta permanente.&lt;br /&gt;Buscando la comodidad y, tal vez, el descanso de las piernas, Cuenca se extendió hacia la parte baja. Pero no por ello se olvidó de sí misma ni de sus glorias. Acaso por eso sus moradores dieron al santo patrono Julián un jardín domesticado en el llano. Y es que recordarlo sólo en la capilla de la seo, por mucha urna de plata que se quiera, se hacía muy cuesta arriba. Lo mismo hizo con Alfonso VIII. Su nombre está también grabado en un rincón de la catedral, pero hay que pensarlo dos veces subir allí para rendirle homenaje. Quizás por eso, ahora el recuerdo del rey que conquistó la Cuenca islámica tenga nombre de hotel. No están seguros los viajeros, ni hicieron encuesta alguna, pero se atreven a pensar que si preguntan a los vecinos de hoy por Alfonso VIII, la mayoría les indicará que se encaminen al parque de San Julián y entren en la nueva morada del monarca. Es lo que tienen las glorias patrias, que pasado un tiempo, su nombre se tambalea o, como mucho, permanece asociado a rincones de menor enjundia.&lt;br /&gt;En poco más de una hora se hace de noche. Los viajeros vislumbran la hoz del Júcar entre dos luces: una la natural, oscura, y otra la producida por artificios de la electricidad que parece abrazar a las formas roqueñas, entre fantasmales y voluptuosas. A esta hora la hoz es un gran escenario, un inmenso anfiteatro sin actores. Hasta este mirador han venido los viajeros, sólo para contemplar el decorado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Escudo de Domingo Pimentel y vista general de Cuenca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-4040049705429434306?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/4040049705429434306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=4040049705429434306&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4040049705429434306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/4040049705429434306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/05/hoces-de-cuenca-82.html' title='Hoces de Cuenca (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RldnofXx0KI/AAAAAAAAClQ/E7kd57O1PkQ/s72-c/Escudo_Pimentel.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-1072173439081230200</id><published>2007-05-07T02:31:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:07.707+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hoces de Cuenca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Hoces de Cuenca (1)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CICLISTAS Y ENCANTAMIENTOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rj52So_0aAI/AAAAAAAACUw/y5TMUkehZ0w/s1600-h/Puente-romano-Ciudad-encantada.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061613093825832962" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rj52So_0aAI/AAAAAAAACUw/y5TMUkehZ0w/s320/Puente-romano-Ciudad-encantada.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;De Cuenca a la “ciudad encantada”. Hoy hay sido Santa Bárbara, pero los viajeros no lo advierten hasta las 22, 20 h., casi cuando el día ha fenecido. Se han dado cuenta ahora de regreso al hotel, cuando han querido dejar escritas sus impresiones sobre la jornada. Normal, uno se acuerda de Santa Bárbara cuando truena. El día ha estado gris, ha llovido, pero no ha habido trueno alguno. Recuerdan los viajeros otros cuatro de diciembre, cuando en Ciudad Rodrigo la Empresa Nacional de Uranio celebraba la festividad de la patrona. Fue entonces cuando vieron por primera vez un toro de fuego recorrer la Plaza Mayor. Al cabo de varios años, cuando se instalaron en Benavente, volverían a encontrarse con los luminosos cornúpetas, esta vez en torno al Corpus.&lt;br /&gt;Pero estamos en Cuenca. Ya hemos dicho que en este cuatro de diciembre no se han oído truenos ni visto relámpagos. Por la mañana, los hombres del tiempo han anunciado lluvia y nieve por encima de los 1.400 metros. Ignoran los viajeros la altitud de los puntos altos de la serranía y si sufrirán la presencia de la nieve, como les pasó hace diez años, un puente como este, entre Leyre y Pamplona. Entonces los cánticos gregorianos tuvieron la culpa, pues retrasaron el regreso y cuando quisieron salir del monasterio, ya entrada la noche, comenzó a nevar.&lt;br /&gt;Pero hemos dicho que estamos en Cuenca. Así que dejemos viejas historias, por otra parte repetidas. Es aquí, tras las espaldas de la propia ciudad donde comienza la serranía. El camino hacia la “Ciudad Encantada” se inicia hacia el norte; es preciso remontar la hoz del Júcar. Una señal indica que en 30 km debe conducirse con mucha precaución, debido a la práctica del ciclismo. Piensan los viajeros que será un simple aviso de compromiso o que, en todo caso, es una mera advertencia. La carretera está despejada: no hay ni coches ni bicicletas. Pero, al cabo de unos kilómetros, comprobarán que se han equivocado, sobre todo cuando en una pequeña recta de la carretera divisan varios ciclistas. Parece que estos han decidido hacer acto de presencia para quitarles la razón. No son los únicos. Pronto verán más. Pedalean en fila, formando pequeños grupos. Los viajeros, cuando llega a su altura, invaden el carril contrario, dejando amplia distancia entre los “esforzados de la ruta” y el vehículo a motor; no vaya a ser. En esos momentos no se acuerdan, ni por asomo, de la película de Bardem, pero es mejor tomar las debidas precauciones. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rj52JY_0Z_I/AAAAAAAACUo/Qs_ubW5TFpw/s1600-h/Villalba-Cuenca.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061612934912042994" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rj52JY_0Z_I/AAAAAAAACUo/Qs_ubW5TFpw/s320/Villalba-Cuenca.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de tomar un primer desvío y de repostar en una solitaria gasolinera se topan, pasado Villalba, con “El Ventano del Diablo”, mirador natural que, con dos ojos, se abre sobre la hoz del Júcar. No ven los viajeros señales de azufre, pero abajo está el abismo. El río ha ido excavando la roca cárstica. Llegará un día, tal vez, en que sus aguas conecten con la morada de Hades o con la de Lucifer, que ambos son señores del mundo subterráneo.&lt;br /&gt;Sigue la subida hacia el encantamiento “urbano”. Un coche de la policía de tráfico les precede. Le siguen sin poder adelantarlo. Tampoco se atreverían, dado lo serpenteante de la carretera. Al cabo de unos minutos, con la fina lluvia deslizándose en el parabrisas, llegan al lugar objeto de la visita. Sacan la entrada, cruzan la verja y se disponen a descubrir las caprichosas formas. Barcos varados, perros vigilantes, cocodrilos del Nilo, gigantes esforzados y tendido de puentes les salen al paso, sorprendiéndole en cada recodo del camino. Siguen el recorrido del paraje entre la neblina o fina llovizna y luego bajan por una aguda y larga grieta de apenas dos o tres metros de anchura. Tan angosto camino les conduce a un mar de rocas. Lo escudriñan y allí, observando los efectos del agua de la lluvia en la picada coraza, comienzan a entender la geología y la formación de aquellos parajes de “encantamiento”. Ya no hace falta recurrir a Merlín. Los magos de las grandes sagas se durmieron hace mucho tiempo, pero el agua sigue esculpiendo lentamente la roca. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rj53WY_0aBI/AAAAAAAACU4/7JZMggIR9Zc/s1600-h/RÃ&amp;shy;o_Cuervo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5061614257761970194" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rj53WY_0aBI/AAAAAAAACU4/7JZMggIR9Zc/s320/R%C3%ADo_Cuervo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;De las robustas y caprichosas formas marchan los viajeros a Tragacete. En el camino se topan con una laguna en Uña, junto al Júcar. Tragacete está a las puertas del nacimiento del río Cuervo. El pueblo es pequeño, pero llama la atención la proliferación de casas de comidas y restaurantes en proporción con el caserío. En un momento, los viajeros contaron hasta cuatro y se pararon en una que se hace llamar Serranía. Es una casa nueva, de esas que llaman rural, construida recientemente con entramado de madera, que contrasta, no obstante con el blanco de las viviendas. Morteruelo, ajo arriero y migas de pastor combaten el desapacible día. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rj5z74_0Z-I/AAAAAAAACUg/U-3YkDEDsWU/s1600-h/RÃ&amp;shy;o_Cuervo.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En el camino hacia el nacimiento del Cuervo, barro, cascadas, ruido del agua. Resbaladizo terreno. Restos de la nevada de días anteriores. Al fin el origen. De entre la grieta sale el río, una vez filtrada el agua desde las cumbres. Allí, del intestino de las rocas de caliza, entre pinares, nace el Cuervo buscando el Júcar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Villalba. "Puente Romano" en la Ciudad Encantada y río Cuervo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-1072173439081230200?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/1072173439081230200/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=1072173439081230200&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1072173439081230200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1072173439081230200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/05/hoces-de-cuenca-1.html' title='Hoces de Cuenca (1)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rj52So_0aAI/AAAAAAAACUw/y5TMUkehZ0w/s72-c/Puente-romano-Ciudad-encantada.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-7122069406808644225</id><published>2007-04-28T23:30:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:08.570+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno romano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Cuaderno romano (y 3)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;SOL DE PASCUA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RjO9SY_0YYI/AAAAAAAACHw/Bn8FKLyrcjc/s1600-h/Columna_aureliana.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5058594930112618882" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RjO9SY_0YYI/AAAAAAAACHw/Bn8FKLyrcjc/s320/Columna_aureliana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Es lunes de Pascua y hace sol. Los viajeros han entrado en el Coliseo, después de haber guardado pacientemente la cola. Dentro no hay espectáculo que les espere. Ya no hay ni fieras, ni mirmillones, ni reciarios. Las gradas están vacías, sin asientos. La arena ha sido sustituida, pero sólo en parte, por una plataforma de madera, de modo que los visitantes pueden ver a vista de pájaro los intestinos del gigante. Pero abajo no está permitida la entrada. Los viajeros no pueden por menos de evocar el anfiteatro de &lt;em&gt;Tarraco&lt;/em&gt;, y también el de &lt;em&gt;Emerita&lt;/em&gt;, similares en la estructura, pero no en las proporciones. La gente deambula por la &lt;em&gt;cavea&lt;/em&gt;, sin encontrar su localidad. Ya se ha dicho que no la hay. La entrada da derecho a recorrer un circuito, pero no a invadir los sectores protegidos. Así que los turistas dan la vuelta al recinto, con parsimonia, tomándose su rato para hacer algunas instantáneas y llevarse el recuerdo digital que le permita mantener activa la memoria cada vez que se quiera.&lt;br /&gt;Los viajeros se asoman al exterior y ponen sus ojos en la colina del Palatino, su próxima escala. Por la &lt;em&gt;vía Sacra&lt;/em&gt;, otra vez, llegan al arco de Tito para iniciar, más adelante, el ascenso. La subida es cómoda, con paradas para ver grutas acuáticas y jardines. Ahora recorrerán el parque, pues las ruinas de los palacios imperiales están más retiradas.&lt;br /&gt;Desde lo alto de la colina Palatina se divisa el Foro. Un rumor constante sube desde abajo, entre un ir y venir de transeúntes que recorren los espacios plagados, aunque en ruinas, de templos y basílicas. Es seguro que ahora, como entonces, el murmullo es también una mezcla de diversos sonidos y de lenguas. Lo que debe ser diferente son las conversaciones, pero desde aquí arriba no son audibles ni, por tanto, inteligibles. Además, los que deambulan ahora llevan otra indumentaria y van armados de cámaras y planos. ¡Cualquiera diría que necesitan una guía para no perderse!...&lt;br /&gt;El sol juega al escondite, cuando los viajeros toman conciencia de que aquel lugar fue otrora el centro del mundo, al menos del conocido. Lo desconocido no cuenta y, además, aunque contara, daría lo mismo, pues lo que no se conoce no existe, al menos para el que lo ignora. Es también seguro que las damas romanas llevaban telas de seda, pero ignoraban su lejana procedencia, de la misma manera que los chinos no sabían qué había al otro lado del techo del mundo.&lt;br /&gt;Después de pasear por la Domus Flavia, bajarán del Palatino e irán en busca de la &lt;em&gt;Fontana di Trevi&lt;/em&gt; y de la columna aureliana. La primera está literalmente cercada por centenares de turistas y apenas si se puede llegar al pretil de la gran alberca. La segunda, en &lt;em&gt;Piazza Colonna&lt;/em&gt;, es prima hermana de la de Trajano, pero el lugar es más accesible y no hay gatos que la custodien. ¡Y eso que los puestos de souvenirs están llenos de postales de Roma con felinos como protagonistas!&lt;br /&gt;Con gatos o sin ellos, van los caminantes por la &lt;em&gt;via di Pastini&lt;/em&gt;, en busca del Panteón; lo encontrarán, pero la entrada está vedada. Lo debían haber supuesto. Es lunes de &lt;em&gt;Pascuata&lt;/em&gt; y las iglesias, ya se dijo, están cerradas al culto y a las visitas. Piensan los viajeros que les han hecho “la pascua”, por lo que, ya cansados, buscarán un lugar para sentarse y llenar el cuerpo. Lo encontrarán en una de las terrazas de la esquina, frente al circular edificio. Así que, se dicen, “los lunes al sol en &lt;em&gt;piazza Rotonda&lt;/em&gt;”; y es verdad que el sol pega con fuerza. Sólo desean que Febo se esconda tras una nube, como, en efecto, sucede. Pero el alivio no durará mucho... &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RjPCJI_0YZI/AAAAAAAACH4/lxpJwfB3fCE/s1600-h/San_Pietro.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5058600268756967826" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RjPCJI_0YZI/AAAAAAAACH4/lxpJwfB3fCE/s320/San_Pietro.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde está al otro lado del río, en el &lt;em&gt;Trastevere&lt;/em&gt; y en el &lt;em&gt;G&lt;/em&gt;ianicolo. Pero antes de toparse con el bronce de Garibaldi, que desde la colina domina la ciudad, como esperando el momento del ataque, los viajeros habrán de buscar la huella de España y de Bramante. La encontrarán en &lt;em&gt;San Pietro in Montorio&lt;/em&gt; y en el pequeño templete no hace mucho restaurado con hispánicos dineros. Con la mirada se refrescan en la &lt;em&gt;Fonte Acqua Paola&lt;/em&gt;, que semeja un gran arco acuático de triunfo. Luego, sí, irán en busca del monumento al Garibaldi y bajarán la colina. Dejando a la izquierda el Vaticano, cruzan nuevamente el río por el puente de Amadeo de Saboya, para tomar la cada vez más larga &lt;em&gt;vía dei Coronari&lt;/em&gt;, donde se dan cita las tiendas de antigüedades. Muy cansados, por la &lt;em&gt;piazza di Montecitorio&lt;/em&gt; llegan de nuevo, ya entre dos luces, a &lt;em&gt;Piazza Colonna&lt;/em&gt;. Por la &lt;em&gt;via dei Tritone&lt;/em&gt; enlazarán con la de las &lt;em&gt;Quatro Fontane&lt;/em&gt;, para toparse con San Carlino; refrescarse, esta vez de verdad, en una de las fuentes que da nombre a la calle y bajar hacia las cercanías de Santa María la Mayor. Son las ocho de la tarde. Las tinieblas, en este día de finales de marzo, han tomado no ha mucho la ciudad. Es hora, pues, de reponer fuerzas en uno de los restaurantes de via Cavour y regresar a la morada de Diana. El Vaticano y la Roma cristiana tendrán que esperar un día más. De momento, ha llegado la hora de los búhos.&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5058600492095267234" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RjPCWI_0YaI/AAAAAAAACIA/DeI9tvYFBOM/s400/Desde-Gianicolo.JPG" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Columna aureliana. San Pietro &lt;em&gt;in Montorio&lt;/em&gt;. Roma desde el &lt;em&gt;Gianicolo&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-7122069406808644225?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/7122069406808644225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=7122069406808644225&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7122069406808644225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7122069406808644225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/04/cuaderno-romano-y-3.html' title='Cuaderno romano (y 3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RjO9SY_0YYI/AAAAAAAACHw/Bn8FKLyrcjc/s72-c/Columna_aureliana.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-184618376449430943</id><published>2007-04-16T19:31:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:09.129+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno romano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Cuaderno romano (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;EL LARGO SUEÑO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO0zIMzQdI/AAAAAAAABsg/3bkSwJTGGNk/s1600-h/Piranesi.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054081997307331026" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO0zIMzQdI/AAAAAAAABsg/3bkSwJTGGNk/s320/Piranesi.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Con las reflexiones sobre la guerra de las estatuas bajan los viajeros del Campidoglio y buscan el Tíber. En su camino se encontrarán con el Teatro de Marcelo, más remozado, al menos en su exterior, que cuando lo vieron por primera vez hace casi veinte años. Después, por la vía Petrorelli bajarán en busca de los templos del Foro Boario. Allí debieron citarse las boyadas romanas, pues “Boario” significa precisamente “de los bueyes”. Recuerdan los viajeros que, después de la decadencia de la ciudad, a las antiguas ruinas del Foro romano y otras colindantes se les llamó “Campi di vaci”, pues en aquellos lugares, entre columnas y muros de piedra y ladrillo, pastaban los ganados. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO1ooMzQeI/AAAAAAAABso/pL2F6LlE67w/s1600-h/boccaverita.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054082916430332386" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO1ooMzQeI/AAAAAAAABso/pL2F6LlE67w/s320/boccaverita.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hoy el lugar está tomado por turistas, que se solazan o descansan en los alrededores de los reconstruidos templos. Las casas de las antiguas deidades conviven con las iglesias cristianas; en algunas, incluso, los espacios son los mismos y lo que cambió fue el culto. A menos de un tiro de piedra del templo circular se levanta la iglesia de &lt;em&gt;Santa María in Cosmedin&lt;/em&gt;. A las siete de la tarde una larga cola de turistas espera pacientemente. Pero, curiosamente, no buscan su interior, por otra parte cerrado al ser domingo de Pascua; sólo les interesa penetrar en el atrio para introducir su mano en el interior de la “Boca de la veritá” que, a modo de gran clípeo, cuelga de uno de sus muros. De ella dice una antigua creencia popular que las fauces se cerraban y aprisionaban la mano de los que ocultaban la verdad, pero no se ha sabido de nadie que haya sido mordido por el pétreo mascarón. Si alguien lo fue, no quiso contarlo, no fuera a pasar por mentiroso.&lt;br /&gt;Los viajeros no se quedan a comprobar la sinceridad de sus palabras y van en busca del río. El Tíber baja bravío y revuelto, encauzado por altos muros, serpenteando la ciudad. Tan domesticado está que por quedar no quedan ni cañaverales donde pudiera varar la cesta de los gemelos engendrados por Marte y paridos por la vestal; tampoco se oyen aullidos lobunos que bajen del Capitolio. Así que, ensoñaciones al margen, será mejor acercarse al Circo Máximo y trasladar la imagen del celuloide con Ben-Hur y Mesala compitiendo por la gloria. La larga &lt;em&gt;spina&lt;/em&gt; divide en dos el espacio como si fuera la columna vertebral de un gigante recostado. Pero tampoco allí hay bigas ni cuádrigas. Ahora son los vehículos a motor los que parecen competir fuera del recinto en una loca y eterna carrera sin principio ni final. Pero en aquella no habrá coronas de laurel ni vítores para los héroes. El Circo Máximo dormita el largo sueño de la historia. Convertido en un inmenso y verde paseo, tan sólo la carrera de unos galgos parece haber tomado el relevo a los caballos. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiOzgIMzQcI/AAAAAAAABsY/cnvFYitIB7A/s1600-h/Arco_Constantino.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO2qIMzQgI/AAAAAAAABs4/aGYmUZtVSAA/s1600-h/Arco_Constantino.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054084041711763970" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO2qIMzQgI/AAAAAAAABs4/aGYmUZtVSAA/s400/Arco_Constantino.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por la vía de San Gregorio, llegan de nuevo los andarines al arco de Constantino. El cielo se ha ido cerrando cada vez más y tornándose de color gris oscuro. Pronto llueve. Como otra mucha gente, los viajeros se cobijan bajo un metálico andamio de tres pisos, con las planchas agujereadas, por las que se ve el cielo y se cuela la lluvia. Cuando ésta remite, tomarán la vía de los Foros Imperiales y casi entre dos luces, llegarán a los dominios de los mercados de Trajano y su colosal columna. Allí se encontrarán con una pareja de españoles con la que coincidieron en el traslado del aeropuerto a la ciudad. Será que Roma, como centro del mundo, es también un pañuelo. Lo comprobarán al día siguiente cuando, en el mismo hotel, se den, casi de bruces, con el director de un instituto de Zamora, colega de profesión. &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO2boMzQfI/AAAAAAAABsw/4rrS0dOtYHI/s1600-h/Trajano.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5054083792603660786" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO2boMzQfI/AAAAAAAABsw/4rrS0dOtYHI/s320/Trajano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero estábamos junto a la columna trajana, ahora despejada de andamiajes. La verdad es que tiempo han tenido los romanos, después de veinte años, de retirarlos. Un gato, que deambula por los alrededores, parece ser el guardián del monumento. Por él, aquí en Roma, como en Óbidos, pasan mansas las últimas tardes de marzo, en espera de abril florido. El pedestal, que sujeta la columna, anuncia el mensaje militar de tan osada obra, plagado, como está, de panoplias en relieve. En el grueso fuste se labraron las campañas del emperador en el Danubio. Próximo a la basa, el gran río, representado en forma humana, a la manera del Nilo del Vaticano o del Tíber del Louvre, parece querer incorporarse, como si quisiera detener el avance de los hijos de Marte y, con ellos, el de la romanidad, o quizás impulsarlo. Los soldados fortifican las defensas y combaten con los dacios. Pero Trajano ya no está allí, sólo su nombre permanece. Tal vez su espíritu se mudó de nuevo a Hispania, a las campiñas de su local Itálica, después que en el siglo XIV la iglesia romana le descabezara de lo alto de la columna y pusiera en su lugar la estatua de San Pedro. El poder, ya se sabe, es así, de quita y pon.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotos: Arco de Tito (grabado de Piranesi); Boca de la Verdad, Arco de Constantino y relieve del emperador Trajano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-184618376449430943?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/184618376449430943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=184618376449430943&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/184618376449430943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/184618376449430943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/04/cuaderno-romano-2.html' title='Cuaderno romano (2)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RiO0zIMzQdI/AAAAAAAABsg/3bkSwJTGGNk/s72-c/Piranesi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-7607372788984224557</id><published>2007-04-09T01:02:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:09.594+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno romano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Cuaderno romano (I)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;ANILLOS Y ESTATUAS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rhl_jtIzf-I/AAAAAAAABk4/LLlM83bTG98/s1600-h/coliseo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5051208708461395938" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rhl_jtIzf-I/AAAAAAAABk4/LLlM83bTG98/s320/coliseo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De vez en cuando es conveniente alimentar los recuerdos. Por eso, después de 19 años, han vuelto los viajeros a Roma. El grupo ha aumentado. Ahora son tres. Quizás piensan que determinadas cosas y algunos paisajes es mejor transmitirlos, para que estos no se olviden cuando se apague la llama. No lo dicen por la ciudad eterna, que ella continuará mientras el Tíber fluya. Lo piensan los viajeros por la necesidad de compartir ciertas vivencias y que estas perduren en la memoria de aquellos que les deberán de suceder.&lt;br /&gt;Son las cinco de la tarde. El cielo está gris y alguna ligera llovizna ha mojado el asfalto. La bajada por la vía Cavour descubre la cabecera de la basílica de Santa María la Mayor. Pero ésta, como &lt;em&gt;San Pietro in vincoli&lt;/em&gt;, y la mayor parte de las iglesias romanas, están cerradas, por ser hoy domingo de Pascua. También lo estarán mañana, día de &lt;em&gt;Pascuata&lt;/em&gt;. Aquí se celebra lo que en algunos lugares de Iberia se conoce como “lunes de Pascuilla”.&lt;br /&gt;Por la &lt;em&gt;vía de Annibaldi&lt;/em&gt; llegan al corazón de la Roma antigua. El Coliseo se levanta todavía, clavado al suelo, como si fuera un gigantesco anillo que hubiera sido lanzado por los dioses para desposar a la ciudad. Otro anillo, el del pescador, está a punto de quebrarse, pero los orfebres pronto lo reemplazarán. Así es Roma: los reyes dieron lugar a los dictadores y estos a los césares; después vinieron los papas... y todos usaron y usan del anillo que les confiere la &lt;em&gt;auctoritas&lt;/em&gt; y el &lt;em&gt;imperium&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;La mole sigue atrayendo a miles de visitantes. En otro tiempo, la excusa para entrar en el mágico recinto fueron las fieras y los gladiadores. Hoy, desaparecidos estos desde que Constantino prohibiera los espectáculos sangrientos, la atracción es el propio y descomunal anillo. Los curiosos forman largas y enfiladas colas, esperando su turno. Cerca, el arco de Constantino sirve como frente escénico a una multitud que deambula por la plaza: turistas –los más-, vendedores de puestos callejeros, policías, carruajes... -el resto-.&lt;br /&gt;Por la &lt;em&gt;vía Sacra&lt;/em&gt; acceden los viajeros al Foro, en situación inversa a como lo hicieran la primera vez. Entonces bajaron por el &lt;em&gt;Campidoglio&lt;/em&gt; con el referente, al fondo, del arco de Tito. Pero el Foro sigue siendo el mismo, aunque se recorra en una u otra dirección, flanqueado por las colinas del Palatino y del Capitolio. Allí siguen estando la basílica de Majencio, el templo de Rómulo, el de Vesta, el de Cástor y Pólux, la basílica Julia y luego otro arco, el tercero, el de Septimio Severo. Allí, en el foro, está el corazón de una ciudad que extendió sus arterias por el mundo entonces conocido. Es un corazón disecado, incorrupto. Suenan en el aire los versos de Quevedo:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;“&lt;em&gt;Si buscas a Roma en Roma, oh! peregrino.&lt;br /&gt;Y en Roma misma a Roma no la hallas,&lt;br /&gt;Cadáver son las que ostentó murallas&lt;br /&gt;Y tumba de sí propria el Aventino&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Pero el cadáver, ay!, siguió muriendo...” Tal vez porque todos los días han sido muchos los hombres que han surcado aquellas ruinas, el cadáver se fue incorporando lentamente y ha podido resistir el paso del tiempo. No hay reposo ni silencio en aquellos espacios de eternidad. Los fantasmas del pasado deberán esperar la llegada de las sombras, tras la luz crepuscular, para volver a ocupar los solares seculares. Pero con la llegada de “la &lt;em&gt;hija de la mañana, la aurora, de rosáceos dedos&lt;/em&gt;”, deberán otra vez volver a sus ignotos aposentos, pues se acerca de nuevo la hora del bullicio. &lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5051197412697407442" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rhl1SNIzf9I/AAAAAAAABkw/DOF2aqC59-s/s320/Marco-Aurelio.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;La llama que Eneas trajo de Troya no está ya en el templo de las vestales. En la casa tampoco hay sacerdotisas vírgenes, ni dioses al acecho, a la espera de sorprender a jóvenes muchachas. Allí sólo crece la hierba y corren los gatos. El espíritu marcial y las palabras amorosas se apagaron, como se calló en Delfos la fuente parlante.&lt;br /&gt;Pero el mundo antiguo se resiste a desaparecer del todo. Al menos aquí, en Roma, está continuamente presente, integrado o soportando las nuevas estructuras. Los viajeros suben a la colina del Capitolio y llegan a la plaza, donde les espera un ecuestre emperador. ¡Bendita su suerte! El desconocer su identidad le salvó la vida, a la estatua, no al emperador. A Marco Aurelio le confundieron con Constantino y le perdonaron fundirlo de nuevo, para campanas, cañones o una estatua más de San Pedro. El bronce de Trajano, que coronaba su propia columna, tuvo peor suerte y el de Itálica fue trocado por el Apóstol, &lt;em&gt;ad maiorem gloria&lt;/em&gt; de la iglesia romana y de su fundador. La guerra de las estatuas no es sólo un hecho contemporáneo. Esto sucedió en tiempo de mudanza, hace ya siglos, cuando los papas señoreaban la ciudad y la tríada capitolina era sólo un culto recuerdo. Así que, piensan los viajeros, en épocas de cambio puede ser mejor que a uno le confundan y le tomen por otro, si con ello consigue preservar su integridad. Pero nunca se sabe: los designios del Señor son inescrutables.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: El Coliseum y estatua ecuestre de Marco Aurelio en el Camplidogio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-7607372788984224557?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/7607372788984224557/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=7607372788984224557&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7607372788984224557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/7607372788984224557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/04/cuaderno-romano-i.html' title='Cuaderno romano (I)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rhl_jtIzf-I/AAAAAAAABk4/LLlM83bTG98/s72-c/coliseo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-1658923796411492951</id><published>2007-03-28T21:05:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T05:54:10.102+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno napolitano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Cuaderno napolitano (y 3)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;BAHÍA, MERCADO Y BULLICIO&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José I. Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rgq9Lp6FLZI/AAAAAAAABdY/-EQ1GvEcOCA/s1600-h/Castelo_NÃ¡poles.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5047054340347735442" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rgq9Lp6FLZI/AAAAAAAABdY/-EQ1GvEcOCA/s320/Castelo_N%C3%A1poles.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bajan los viajeros desde la Piazza Garibaldi a la del Municipio por el Corso Umberto I. La mañana es corta y por eso han decidido hacer el trayecto en autobús. La calle es un mercado continuo de puestos callejeros, como ya advirtieron la tarde de su llegada. Desde aquel rodante mirador, observarán que cualquier lugar a lo largo de las aceras es bueno para instalar un muestrario de bolsos, bisutería, gafas, cinturones, gorras, perfumes, artesanía africana o libros de ocasión. De estos últimos, los viajeros sólo vieron un puesto, pero no por ello deducirán que los napolitanos son poco amantes de la lectura, que las apariencias engañan. Puestos callejeros de viejos libros vieron también en el Trastevere y en las plazas de la Repubblica y del Cinquecento, junto a las Termas de Diocleciano, poco transitados, es cierto, pero no por eso se dirá que los romanos no leen. En el Trastevere encontraron los viajeros dos guías de España, una de los años sesenta del pasado siglo y otra más antigua, escrita por Edmundo de Amicis, que visitó el país a principios de la centuria.&lt;br /&gt;Pero estábamos en Nápoles, así que dejemos a los romanos, “aunque oímos o leímos sus historias”. Decíamos que la avenida es un mercado al aire libre. En verdad, por lo que llevan visto, diríase que toda la ciudad lo es. La actividad mercantil contribuye al ruido y al bullicio. Pasan automóviles y motocicletas y por doquier se oyen bocinas y sirenas. ¡Ruidosa y ajetreada Nápoles! Sobre la bahía, un volcán duerme, pero la gente está plenamente despierta, en una interminable “joie de vivre”.&lt;br /&gt;Los viajeros se dirigirán primero al Castel Nuovo para cruzar el umbral del arco de triunfo del aragonés Alfonso. Subirán a la azotea y allí contemplarán, casi a vista de pájaro, la populosa ciudad, el puerto y la silueta borrosa del Vesubio. Luego dirigirán sus pasos a la capilla palatina, a la sala grande o de los barones, hoy convertida en salón de plenos del Consiglio comunale. Tras pasear las salas del Museo cívico, salen del castillo con dirección a la Piazza del Plebiscito, la más vasta y monumental de la ciudad. Allí da la fachada del Palazzo Real, enfrentada a la iglesia de San Francisco de Paula, que pretende ser aquí, en el Sur, una réplica del Panteón de Agripa.&lt;br /&gt;El templo está escoltado por dos estatuas ecuestres que miran al palacio. Los jinetes no llevan nombre, pero pronto los viajeros reconocen en uno de ellos las facciones de un joven Carlos III, que fue rey de Nápoles antes que la muerte de su padre le obligara a cambiar de trono y tomar los asuntos de España. El rey debe ser muy conocido aquí, pues el pedestal sobre el que se levanta la estatua, erigida por Antonio Cánova, carece de inscripción que la identifique. No obstante, algunos grafiteros se han encargado de suplir el olvido oficial y en los balaustres que rodean el podium han escrito varias veces en italiano: Carlo III. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rgq-2p6FLbI/AAAAAAAABdo/xFOEDqBwkCk/s1600-h/Carlo+III.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5047056178593738162" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rgq-2p6FLbI/AAAAAAAABdo/xFOEDqBwkCk/s320/Carlo+III.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Advierten los viajeros que el pasado español está aún presente en la ciudad. Y no sólo por el rey Carlos, o por el arco de Alfonso el Magnánimo empotrado en el Castel Nuovo. Lo piensan también por el entramado urbano. Ya se dijo que uno de las arterias principales lleva el nombre de Vía Toledo, llena de negocios de cualquier género. Convendrá consignar que la denominación no es por la ciudad del Tajo, sino por el virrey Pedro de Toledo, que promovió la expansión urbana de la Nápoles del Quinientos. El nomenclátor se encarga de ligar el presente con la historia. Por allí anda también el &lt;em&gt;Quartiere degli spagnoli&lt;/em&gt; (Barrio de los españoles) o la Rua Catalana.&lt;br /&gt;Con tanta evocación, recordarán que por aquí estuvo también de virrey don Juan Alfonso Pimentel, VIII conde de Benavente, el cual mandó trazar la Via de Poggio Reale, construyó varios puentes y contribuyó al embellecimiento, higiene y salubridad de la ciudad con múltiples fuentes. No podrán olvidar tampoco que desde Nápoles enviaba sus lienzos a España José Ribera, el Spagnoleto. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rgq_E56FLcI/AAAAAAAABdw/7axPrnJ5HVE/s1600-h/Toro+Farnesio.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5047056423406874050" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rgq_E56FLcI/AAAAAAAABdw/7axPrnJ5HVE/s320/Toro+Farnesio.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rgq-c56FLaI/AAAAAAAABdg/xJ3gKwMM1m0/s1600-h/Toro+Farnesio.bmp"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero la historia continua, eso sí, sin perder las raíces. Los viajeros llegaron a la ciudad de Campania en busca de Pompeya, pero se irán también con recuerdos de sabor español. En la Piazza Garibaldi un gran cartel anuncia una exposición de Velázquez en el Museo di Capodimonte. No la verán. Los días son contados, así que tendrán que decidir. Además, la obra velazqueña la ven a menudo en el Prado, y la vieron también, muy completa, en la retrospectiva de 1988. Es por ello por lo que no dudarán entre la muestra de Capodimonte o el Museo Arqueológico Nacional, con las esculturas del cardenal Farnese. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Grecia y Roma en Campania. Hércules, el Toro y el mundo helenístico. Y una espléndida galería de retratos. De entre todos, destaca el colosal de Vespasiano, digno de su vasta obra: el anfiteatro Flavio. La serie de Marco Aurelio refleja la evolución del joven al maduro emperador; la frente despejada de Julio César, la firme decisión del paso del Rubicón; la rizada barba y el gesto severo de Caracalla, la extensión de la ciudadanía...&lt;br /&gt;Roma en Campania. Campania en la Magna Grecia y España en Nápoles. Crisol de luces y colores en la paleta mediterránea. Azulada bahía. Mercado y pintura, tráfico volcánico, jinetes, fuentes y corceles. Aceras y motocicletas. Ruidos y fachadas desvencijadas. Bulliciosa Nápoles.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: Castell Nuovo, Carlo III y Toro Farnesio (Nápoles).&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/21831473-1658923796411492951?l=lacronicadebenavente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/feeds/1658923796411492951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=21831473&amp;postID=1658923796411492951&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1658923796411492951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/21831473/posts/default/1658923796411492951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacronicadebenavente.blogspot.com/2007/03/cuaderno-napolitano-y-3.html' title='Cuaderno napolitano (y 3)'/><author><name>La Crónica de Benavente y los Valles</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10391968808119911068</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/4544/2068/1600/522296/Don%20Quijote%20(Benavente).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/Rgq9Lp6FLZI/AAAAAAAABdY/-EQ1GvEcOCA/s72-c/Castelo_N%C3%A1poles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-21831473.post-840609303607334661</id><published>2007-03-23T00:01:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T05:54:10.499+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno napolitano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuaderno del Este'/><title type='text'>Cuaderno napolitano (2)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;CIRCUMVESUVIANA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; &lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Por José Ignacio Martín Benito&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RgMMbpg3d_I/AAAAAAAABXQ/IvptkCLaiiM/s1600-h/circumvesuviana.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5044889676724795378" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RgMMbpg3d_I/AAAAAAAABXQ/IvptkCLaiiM/s320/circumvesuviana.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El viajero escribe en el tren que les lleva a Pompeya. Son las 10,00 de la mañana y acaban de tomar hace unos minutos el ferrocarril de la &lt;em&gt;Circumvesuviana&lt;/em&gt;. La escritura se hace difícil, con el balanceo y el tacatá. El tren funciona, sí, como todo en Nápoles, suponen. El trayecto se contempla para poco más de media hora. Es el tiempo que tardará en recorrer los cerca de 30 Km que separan la estación de plaza Garibaldi de las ruinas pompeyanas.&lt;br /&gt;Un conglomerado de lenguas y razas ocupa, apretado, los vagones: familias italianas (algunos pasajeros leen “La Repubblica” o el “Leggo”); españoles, franceses, alemanes, africanos... No se busque aquí la comodidad, ni mucho menos el confort, pues no se encontrará. El tren del folleto informativo se parece, sólo en la forma, al que les lleva. En las polvorientas ventanas hay improntas de manos abiertas, que recuerdan a las pintadas en el interior de las cuevas paleolíticas. La carrocería exterior está completamente pintada de “graffiti”, que no sólo ocupan la parte baja del vagón sino que, en ocasiones, cubren parte del cristal, haciendo opaca esa parte de la ventana.&lt;br /&gt;Al poco de salir de la estación, una niña cruza el pasillo central tocando el acordeón, precedida de un niño más pequeño, con un vaso en la mano que lo acerca a los pasajeros.&lt;br /&gt;La &lt;em&gt;Circumvesuviana&lt;/em&gt; es lo que aquí llamaríamos un tren de cercanías, casi un metropolitano, con múltiples paradas. Prácticamente desde la salida en la &lt;em&gt;Stazione Centrale&lt;/em&gt; napolitana va bordeando el Vesubio. Apenas los viajeros se han dado cuenta de que el tren se ha detenido casi una decena de veces, cuando advierten de pronto el cartel que anuncia las excavaciones de Herculano. Suspiran los visitantes por la magia mítica del lugar, pero este, por ahora, no es su objetivo, que aquel se encuentra más allá, en la otra cara del volcán. Las estaciones se van sucediendo: Torre del Greco, Villa San Antonio... Pompeya se presiente cada vez más cerca.&lt;br /&gt;Es entonces cuando sienten el aliento del Vesubio. El titán se levanta tranquilo, como un monte más; pero la furia, aunque aletargada, habita dentro. Desde esta cara se perciben claramente las escorrentías de lava que un día, hace casi dos mil años, sepultara Herculano, cara al mar. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RgMLTJg3d-I/AAAAAAAABXI/R0CYG4nawKI/s1600-h/Pompeya_Vesubio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5044888431184279522" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_uZb4hF7c2dg/RgMLTJg3d-I/AAAAAAAABXI/R0CYG4nawKI/s320/Pompeya_Vesubio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pero el volcán ha despertado varias veces desde entonces, el cráter ha cambiado y los cauces de lava también. En todo caso, complace a los viajeros la recreación histórica de que por esas laderas un día bajaron ríos de fuego. Pero esa complacencia es sólo desde la distancia del tiempo, pues la tragedia la padecieron las gentes del entorno circundante. Y es que el volcán da y el volcán quita. Hace dos mil años su incontrolado furor sepultó Herculano y Pompeya en un inmenso túmulo o sarcófago de lava. Hoy, abierta la inmensa tumba, llegan aquí peregrinos de todo el mundo para penetrar, tras atravesar Porta Marina, en el túnel del tiempo, en el gran escenario del romano imperio.&lt;br /&gt;El tren sigue su camino hacia Sorrento. Ahora Leopardi. Pinos, palmeras y algún que otro eucalipto. Frutales en flor y chumberas. Hay también naranjos... y graffiti, muchos, en las paredes de ambos lados de la vía.&lt;br /&gt;El día está soleado y el tren se detiene en Trecase. Toda la campiña está habitada. Las localidades se suceden, casi sin interrupción. Ahora sale al paso Torre Annunziata. Su antepasada fue también destruida por la erupción del 79, pero una nueva población surgió a comienzos del siglo XIV en torno a la capilla dedicada a la Anunciación, de donde la actual ciudad portuaria toma nombre. La siguiente parada será Pompeya, en las proximidades de la Villa de los Misterios. Los viajeros guardan la libreta y se disponen a bajar. Lo harán también otros muchos, precisamente los que se intuía que lo iban a hacer, pues lo delataban sus mochilas, sus libros y sus mapas. La gente del país ha ido bajando a lo largo de la ruta o seguirá viaje más allá, tal vez hacia Sorrento, pero eso los viajeros no lo pueden saber, aunque se lo imaginan.&lt;br /&gt;La llegada a la entrada de la ciudad se convierte, de pronto, en un mercado. Y no sólo por los puestos callejeros que desde la estación han jalonado y orientado el recorrido de los visitantes, sino por las voces en varios i
